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Las humanidades digitales en 2008 (3)

Post cruzado desde Clionauta

Tras la primera y la segunda, Lisa Spiro examina en esta última entrega la evolución de la investigación en las humanidades digitales.

1) Retos y oportunidades de la investigación
¿Cuáles son algunos de los principales desafíos? Destacados especialistas abordaron esta cuestión cuando la NEH y CLIR convocaron un taller sobre Promoting Digital Scholarship: Formulating Research Challenges In the Humanities, Social Sciences and Computation. Antes del seminario, seis especialistas de diversas areas escribieron breves reseñas sobre sus respectivos campos y sobre las formas en las que la tecnología de la información podría ayudarles. Los ensayos promueven la conversación y la colaboración interdisciplinarias, y además son amenos.
Veamos algunas conclusiones:
1. Global Humanistic Studies: Both Caroline Levander y Greg Crane, Alison Babeu, David Bamman, Lisa Cerrato, y Rashmi Singhal pregonan una especie de estudios humanísticos globales, ya sea concibiendo los American studies desde una perspectiva hemisférica o volviendo a examinar las guerras médicas desde el punto de vista persa. Los académicos que trabajan en este campo se enfrentan a importantes desafíos, tales como la necesidad de leer textos en varios idiomas y comprender múltiples contextos culturales. Las nuevas tecnologías prometen ayudarnos a abordar estos problemas. Por ejemplo, las herramientas de traducción y de apoyo a la lectura pueden ayudar a dar sentido a obras que de otra forma serían inaccesibles; las herramientas de visualización pueden permitir que los investigadores "exploren el dinamismo espacial y temporal"; el trabajo colaborativo permite compartir las tareas, y las ideas, enfocando un complejo problema de investigación desde múltiples perspectivas. Además, favorecer las bases de datos de acceso libre permitirá identificar más fácilmente y construir un trabajo relevante. Para Greg Crane, por ejemplo, "al vincular automáticamente la flexión de las palabras en un texto para el análisis lingüístico y las entradas de un diccionario, permitimos a los lectores que dediquen más tiempo a pensar en el texto que fue posible a través de los diccionarios impresos". Véase un ejemplo del campo de la historia:Global Middle Ages.

2. ¿Qué habilidades necesitan los estudiosos de humanidades? Doug Oard sugiere que las humanidades deberían colaborar con los científicos para definir y abordar los problemas y retos, de modo que el desarrollo de nuevas tecnologías se base en necesidades académicas reales . En última instancia, "los estudiosos de las humanidades van a necesitar aprender un poco de teoría de la probabilidad" a fin de comprender la exactitud de los métodos para el procesamiento automático de datos, la "ciencia del tal vez." ¿De qué manera la teoría de la probabilidad se conjuga con las tradiciones humanistas de la ambigüedad y la interpretación ? Y ¿cómo aprenderemos estas habilidades?
Según el simposio, entre los principales retos para la investigación de las humanidades digitales se incluyen:
1. “Scale and the poverty of abundance”: el desarrollo de herramientas y métodos para hacer frente al aluvión de datos, incluyendo la minería y análisis de textos, visualización, gestión de datos y de almacenamiento, y la sostenibilidad.

2. Representar el tiempo y el espacio: entender la forma de apoyar el análisis geo-temporal y permitir que el análisis esté documentado, se preserve y reproduzca.
3. Redes sociales y economía de la atención: la comprensión de los comportamientos de la investigación en línea, análisis de corpus textuales a partir de estas conductas (por ejemplo, redes de citas)
4. El establecimiento de una infraestructura de investigación que facilite el acceso, la colaboración interdisciplinaria y la sostenibilidad. Como preguntó un participante, "¿cuál es el Protein Data Bank de las humanidades? "

2) High performance computing: visualización, modelado, minería de textos
¿Cuáles son algunas de las más prometedoras áreas de investigación en las humanidades digitales? En cierto sentido, los tres últimos ganadores de la NEH/DOE’s High Performance Computing Initiative definen tres principales áreas y demuestran cómo la informática puede abrir nuevos enfoques en la investigación humanística.

* Minería y análisis de textos: Para su proyecto de "Large-Scale Learning and the Automatic Analysis of Historical Texts", la Perseus Digital Library de la Tufts University examina cómo las palabras latinas y griegas han cambiado con el tiempo mediante la comparación de la estructura lingüística de textos clásicos con obras escritas en los últimos 2000 años. En el comunicado de prensa que anunciaba los ganadores, David Bamman, investigador de lingüística computacional del Perseus Project, señaló que el "high performance computing nos permite hacer preguntas a una escala que no hemos sido capaces de plantearnos antes . Seremos capaces de seguir los cambios del griego desde la época de Homero a la Edad Media. Vamos a ser capaces de comparar las obras de John Milton en el siglo XVII con las de Virgilio, que fueron escritas en torno al cambio de milenio, y tratar de encontrar automáticamente los lugares en donde El Paraíso perdido alude a la Eneida, aunque una esté escrita en inglés y otra en latín".

* Modelado 3D: Para su “High Performance Computing for Processing and Analysis of Digitized 3-D Models of Cultural Heritage” project, el Institute for Advanced Technology in the Humanities de la University of Virginia reprocesa los datos existentes para crear modelos 3D culturalmente significativos de diversos artefactos y de arquitectura. Por ejemplo, el IATH espera volver a recomponer fragmentos del antiguo arte griego y romano.
* Visualización y análisis cultural: el proyecto Visualizing Patterns in Databases of Cultural Images and Video, de la University of California-San Diego, estudia la cultura contemporánea, analizando imágenes, pinturas, fotografía profesional, diseño gráfico, fotos generadas por usuarios, así como decenas de miles de videos, películas, animaciones, videos musicales de anime y videos caseros. En última instancia, el proyecto producirá una visualización detallada de los fenómenos culturales.

Por supuesto, hay más cosas en el campo de las humanidades digitales. Por ejemplo, el listado ofrecido en la conferencia celebrada en Chicago sobre Digital Humanities and Computer Science o lo que se contiene en el Digital Humanities 2008 Book of Abstracts.

Quedan preguntas del tipo de: ¿Cómo reconstruir manuscritos antiguos dañados? ¿Cómo archivar las performances de danza? ¿Por qué la comunidad de las humanidades digitales enfatiza las herramientas en lugar de hacer hincapié en los servicios?

3) Sobre el método
A medida que crecen las humanidades digitales, se dedica mucha atención al desarrollo de metodologías de investigación. En su “Sunset for Ideology, Sunrise for Methodology?”, Tom Scheinfeldt sugiere que las humanidades académicas están empezando a inclinarse hacia la metodología, que estamos entrando en una "nueva fase que no estará dominada por las ideas, sino una vez más por la organización de actividades, tanto en términos de organizar los conocimientos como de organizarnos a nosotros mismos y a nuestro trabajo ".

Ejemplos de métodos elaborados y / o aplicados por los investigadores de las humanidades digitales? En el “Meaning and mining: the impact of implicit assumptions in data mining for the humanities” Bradley Pasanek y D. Sculley abordan los problemas metodológicos que plantea la minería de datos en las humanidades, señalando que la crítica literaria debe elaborar normas para tratar estas bases de datos.

4) Los estudios literarios digitales
Diferentes enfoques metodológicos para el estudio literario se discuten en Companion to Digital Literary Studies (DLS), editado por Susan Schreibman y Ray Siemens, que fue liberado de forma gratuita en el otoño de 2008. Hay que agradecérselo a Blackwell, que ofrece además A Companion to Digital Humanities. El libro incluye ensayos como “Reading digital literature: surface, data, interaction, and expressive processing” de Noah Wardrip-Fruin, “The Virtual Codex from page space to e-space” de Johanna Drucker, “Algorithmic criticism” by Steve Ramsay, and “Knowing true things by what their mockeries be: modelling in the humanities” de Willard McCarty. También proporciona una annotated bibliography a cargo de Tanya Clement y Gretchen Gueguen

5) El oficio de historiador: History Appliances
Para Spiro, aquí podemos encontrar lo mejor, lo más innovador, lo más inesperado. Y es el trabajo de Bill Turkel, que está estudiando la fabricación humanista. Turkel está trabajando en la “materialization”, dando una forma física de representación digital. Turkel señala varios motivos por los que los estudiosos de las humanidades deben experimentar con la fabricación, como DaVinci, conectando la mente y la mano para darle forma física a una idea; estudiar el pasado recreando objetos históricos (fósiles, artefactos, etc) que se pueden tocar, girar, analizar, estudiar "la historia tactual", una experiencia sensual del pasado, creando y criticando.
Turkel y su equipo trabajan en diversos dispositivos, de algunos de los cuales ha hablado en su blog, “Digital History Hacks”, aunque ahora lo tiene paralizado para dedicarse más intensamente a esos otros intereses.

Las humanidades digitales en 2008 (2)

Post cruzado desde Clionauta
[<--- viene de la primera parte]

Comunidad académica y código abierto

El acceso abierto es algo bueno, algo que permite rastrear información y reutilizarla, promoviendo el intercambio de ideas, y garantiza el acceso del público a la investigación que los contribuyentes a menudo ayudan a costear. Además, como sostiene Dan Cohen, los académicos se benefician del acceso abierto a su trabajo, pues aumenta su propia visibilidad: “En un mundo en el que tenemos acceso instantáneo a miles de millones de documentos en línea, ¿por qué habríamos de preferir que el artículo o libro que tanto nos ha costado exista sólo en papel o sea de pago? Éste es un camino seguro a la invisibilidad en la era digital”. Por tanto, algunos académicos están adoptando la social scholarship, que promueve la apertura, la colaboración y el intercambio de investigaciones. Este año hemos contemplado algunos desarrollos positivos en el acceso abierto y la comunicación académica, tales como la aplicación de la norma de la NIH, la decisión de la Harvard’s Faculty of Arts & Science’s de adoptar el acceso abierto (seguido por la Harvard Law), y el lanzamiento de la Open Humanities Press. Pero también hubo algunos acontecimientos preocupantes (el intento de revocar el mandato del NIH, el juicio de EndNote contra Zotero) y algunos más confusos (el acuerdo en torno a Google Books). En la segunda parte de mi resumen sobre las humanidades digitales, voy a centrarme en el paisaje de la comunicación académica, discutiendo sobre el acceso abierto al material educativo, los nuevos modelos de publicación, el acuerdo en torno a Google Books y los obstáculos culturales a la publicación digital.

El código abierto crece y encuentra resistencia

En diciembre de 2007, la NIH Public Access Policy se convirtió en ley, fijando que toda investigación financiada por los NIH se depositará en PubMed Central pasado un año de su publicación. El mandato se puso en práctica, de modo que casi 3000 nuevos textos biomédicos han sido depositados cada mes en PubMed Central . Ahora John Conyers ha presentado un proyecto de ley para revocar el mandato de los NIH y prohibir que otras agencias federales apliquen políticas similares. Este proyecto de ley niega el acceso público a la investigación que financia y ahoga la innovación y los descubrimientos científicos. Según Elias Zerhouni, ex director de los NIH, no hay pruebas de que la norma perjudique a los editores, sino que maximiza el retorno público de la inversión en la financiación de la investigación científica. Hay una campaña contra el Conyers Bill’s entre los contribuyentes norteamericanos:

http://www.taxpayeraccess.org/action/HR801-09-0211.html.

¿Humanidades abiertas?

¿Por qué las humanidades han ido a la zaga de las ciencias en la adopción de un acceso abierto? Gary Hall señala varias diferencias entre ciencias y humanidades: la ciencia obtiene mayor financiación y pone más énfasis en la difusión rápida de la información, mientras en las humanidades hay una “percepción negativa del medio digital.” Pero Hall ha ayudado a cambiar esa percepción, colaborando en Open Humanities Press (OHP) y publicando “Digitize This Book”. Presentándose a sí misma como “una publicación colectiva e internacional de libre acceso sobre teoría crítica y cultural”, OHP selecciona revistas para su inclusión en el colectivo según su adhesión a los estándares de publicación, de acceso abierto, de diseño, técnicos y de mejores prácticas de redacción. Destacados académicos, como Jonathan Culler, Stephen Greenblatt y Jerome McGann aparecen como miembros de la junta directiva del Open Humanidades Press, dando más prestigio y credibilidad académica. En una charla dada en la UC Irvine la pasada primavera, Sigi Jöttkandt, co-fundador de OHP, refutó la hipótesis de que el acceso abierto signifique “una especie de apertura a cualquier publicación libre” y no textos de alta calidad revisados por pares. Jöttkandt sostuvo que el acceso abierto debería ser fundamental para las humanidades digitales: “siempre y cuando los materiales primarios y secundarios con los que estas herramientas funcionan permanezcan encerrados en espacios protegidos, las Humanidades Digitales no podrán cumplir con la verdadera promesa de innovación contenida en el medio digital”. Cabe señalar que muchos recursos de las humanidades digitales están disponibles como acceso abierto, incluidas la Digital Humanities Quarterly, el Rossetti Archive y los proyectos desarrollados por el CHNM; muchos otros pueden no ser explícitamente de acceso abierto, pero permiten que la información esté disponible de forma gratuita .

En “ANTHROPOLOGY OF/IN CIRCULATION: The Future of Open Access and Scholarly Societies,” Christopher Kelty, Michael M. J. Fischer, Alex “Rex” Golub, Jason Baird Jackson, Kimberly Christen y Michael F. Brown entablan un amplio debate sobre el acceso abierto en la antropología, promovido en parte por la American Anthropological Association y la decisión de trasladar sus publicaciones a Wiley Blackwell. Esta rica conversación explora diferentes modelos de acceso abierto, el papel de las sociedades en la publicación académica, la creación de comunidades en torno a problemas de investigación, la reutilización y remezcla de contenidos académicos, la economía de la edición, la conexión entre la reputación académica y acceso de los lectores a las publicaciones, el cómo hacer los contenidos accesibles a las comunidades de origen, y mucho más. Como señala Kelty, “el futuro de la innovación académica no sólo está en la AAA (American Anthropological Association) y sus revistas, sino en las estructuras que construimos y que permiten que nuestra investigación circule e intractúe de formas totalmente nuevas”. Kelty (que , por desgracia, fue tentado por la UCLA y dejó Rice) está estudiando la forma de hacer que lo académico sea más abierto e interactivo. Se puede comprar una copia impresa de Two Bits, su nuevo libro sobre el movimiento de software libre publicado por Duke UP; leer (gratis) una versión en PDF del libro, comentarlo sobre la versión CommentPress o descargar y remezclar el código HTML. En Two Bits at Six Months, Kelty observó, “Duke está obteniento tanto o tan poco dinero como obtiene con otros libros semejantes, pero yo estoy recibiendo mucho más del acceso abierto de lo que podría obtener de otra manera”. El proyecto ha hecho más visible a Kelty como especialista, lo que ha supuesto más atención de los medios, más invitaciones para dar conferencias, para escribir, etc

Nuevos modelos de comunicación académica, y continúa la resistencia

¿En qué medida los nuevos modelos emergentes de publicación como los de Internet permiten una rápida y barata distribución de la información, la incorporación de los elementos multimedia en las publicaciones y la colaboración en red? Para averiguarlo, The ARL/ Ithaka New Model Publications Study realiza un “barrido organizado” de las nuevas publicaciones, como blogs, ejournals y nudos (hubs) de investigación. ARL reclutó 301 bibliotecarios voluntarios de 46 colegios y universidades para entrevistar a profesores sobre las nuevos modelos de publicaciones que utilizan. (He participado parcialmente, entrevistando a un miembro del cuerpo docente en Rice.) Según el informe, existen ejemplos de nuevos modelos de publicaciones en todas las disciplinas, aunque los científicos tienen más probabilidades de utilizar los repositorios de pre-publicaciones, mientras que los especialistas en humanidades participan más frecuentemente en foros de discusión. El estudio identifica ocho tipos principales de recursos académicos:

* E-revistas
* Reseñas
* Preprints y documentos de trabajo
* Enciclopedias, diccionarios, y contenidos anotados
* Datos
* Blogs
* Foros de debate
* Nudos (hubs) de profesionales y académicos

Estas categorías proporcionan una especie de manual abreviado para identificar diferentes tipos del nuevo modelo de publicaciones . Quisiera añadir un par de categorías, como el comentario colaborativo o las reseñas peer-to-peer (por ejemplo los proyectos que utilizan CommentPress); wikis académicas como OpenWetWare que permiten el intercambio de información académica y portales de investigación como NINES (que tal vez deberían ser considerados como un hub). El informe incluye algunos ejemplos fascinantes de publicaciones innovadoras, sobre todo de ejournals, pero ARL ofrece breves descripciones de 206 recursos que considera "trabajos académicos originales" a través de una base de datos pública.

Mi ejemplo favorito de nuevo modelo de publicación es eBird, un proyecto iniciado por el Cornell Lab of Ornithology y la Audobon Society, que ofrece un listado de aficionados y profesionales amantes de los pájaros que recolectan datos sobre la observación de aves. Los científicos utilizan estos datos para entender la “distribución y abundancia de aves”. Me pregunto si una investigación colaborativa semejante puede ser planteada para, por ejemplo, las artes escénicas (ePerformances.org?), donde los participantes fueran el público que asiste a diversas representaciones.

La ARL / Ithaca selecciona también algunos de los retos de estos nuevos modelo de publicaciones, como el conservadurismo de la cultura académica, la dificultad de que los académicos participen en foros en línea, y la forma de encontrar maneras de financiar y mantener las publicaciones. En Interim Report: Assessing the Future Landscape of Scholarly Communication, Diane Harley y sus colegas en la Universidad de California-Berkeley profundizan en algunos de estos desafíos. Harley considera que si bien algunos estudiosos están interesados en publicar sus investigaciones en un formato multimedia interactivo, “(1) las nuevas formas deben ser percibidan como algo que haya sido sometidos a riguroso examen por sus pares, (2) pocos estudiosos untenured (sin contrato fijo) están presentando este tipo de publicaciones como parte de sus tenure cases (optar a una plaza), y (3) los mecanismos para la evaluación de nuevos géneros (por ejemplo, las narrativas no lineales y las publicaciones multimedia) pueden resultar prohibitivos para los evaluadores en términos de tiempo y de inclinación”. En general, los investigadores en humanidades están menos preocupados por la rapidez de publicación que los científicos y los científicos sociales, pero se quejan de la poca predisposición de las revistas a la hora de incluir imágenes de alta calidad y desearían enlazar sus afirmaciones con las fuentes que citan. Sin embargo, los académicos en general no son conscientes de las sencillas herramientas que tienen a su alcance, ni de la facilidad para hacer obras multimedia ni, por tanto, de las probabilidades de experimentar con nuevas formas. Académicos de todos los ámbitos comparten sus investigaciones con otros estudiosos, por lo general a través de correos electrónicos y otras formas de comunicación personal, pero muchos consideran los blogs como “una pérdida de tiempo porque no son revisados por pares.” Del mismo modo, Ithaka’s 2006 Studies of Key Stakeholders in the Digital Transformation in Higher Education (publicado en 2008) señala que “las decisiones académicas sobre dónde y cómo publicar los resultados de su investigación se basan principalmente en la visibilidad dentro de su campo particular”, no en el libre acceso .

Pero el conservadurismo académico no debe impedir imaginar y experimentar con enfoques alternativos para la publicación académica. La propuesta de Kathleen Fitzpatrick’s (“libro-como-objeto”- blob), Planned Obsolescence: Publishing, Technology, and the Future of the Academy, ofrece una visión audaz y convincente del futuro de las publicaciones académicas. Fitzpatrick pide a la academia que salga de su adormecimiento y propone formas “de peer-to-peer” (como en Wikipedia), centrándose en el proceso en lugar de en el producto (como en los blogs), y participando en conversaciones en red (como en CommentPress).

EndNote demanda a Zotero

Normalmente tengo problemas para que la gente venga a los talleres sobre herramientas de investigación y comunicación académica, pero acuden en masa a mis talleres sobre Zotero, que reconocen como una herramienta que les ayudará a trabajar de forma más productiva. Al parecer, Thomson Reuters, el fabricante de EndNote, se ha dado cuenta de la amenaza planteada por Zotero, ya que han demandado a la Universidad de George Mason, que gestiona Zotero, alegando que Zotero puede reconvertir y utilizar en abierto los archivos que genera EndNote. Los comentaristas con mayores conocimientos acerca de los detalles técnicos y jurídicos que he encontrado dicen que lo que plantea Thomson es falso. Mi cínica lectura de esta demanda es que EndNote ve una amenaza en una aplicación popular y potente de código abierto, de modo que plantea una acción legal en lugar de competir por ofrecer un producto mejor. Como Hugh Cayless sugiere, “es un acto de pura desesperación por parte de Thomson Reuters” y demuestra que Zotero ha “atemorizado lo suficiente a sus competidores…”.

La demanda parece confirmar la descripción de Yokai Benkler sobre los intentos propietarios de control de la información. Lamentablemente, la demanda parece estar teniendo un efecto que en última instancia, creo, perjudicará a EndNote. Por ejemplo, los desarrolladores de BibApp han decidido no importar las listas de citas producidas por EndNote, ya que resulta ariesgado utilizar su modelo. Esta demanda plantea la cuestión crucial de si los investigadores pueden mover sus datos de un sistema a otro. ¿Por qué elegir un producto que no sea compatible? Nature publicó un editorial, citado por CHNM en su respuesta a la demanda, diciendo que “las virtudes de la interoperabilidad y el fácil intercambio de datos entre los investigadores es algo que vale la pena reiterar”.

Acuerdo sobre Google Books

En el otoño, Google llegó a un acuerdo con Authors Guild y la Association of American Publishers sobre Google Book Search [ya hemos hablado de ello en varias ocasiones en Clionauta]. Pero, al igual que otros, me preocupa que una empresa sea propietaria de la totalidad de esta información y desearía que la justicia hubiera fijado un uso leal de tales principios (incluso si tal decisión fuera restrictiva). Las bibliotecas tienen algunas preocupaciones legítimas sobre el acceso, la intimidad, la libertad intelectual, el trato equitativo y las condiciones de uso. De hecho, Harvard se retiró del proyecto, siguiendo lo dicho por Robert Darnton. A pesar de lo que señala el acuerdo, me preocupa que los humanistas y otros estudiosos digitales no tengan acceso a los datos que necesitan. ¿Qué sucede si Google se hunde o va mal? En todo caso, la creación del Hathi Trust me hace sentirme un poco mejor acerca de las cuestiones de acceso y preservación, y veo que Hathi proporcionará un corpus de 50000 documentos. Como ya he señalado en otra ocasión, quiero ver cómo Google Books puede transformar la investigación mediante el acceso a tanta información.

Aproximadamente por las mismas fechas (¿el mismo día?) en que se producía el acuerdo sobre Que Google Books, la Open Content Alliance (OCA) alcanzó un hito importante, al dar acceso a más de un millón de libros. Como su nombre indica, la OCA permite que los libros digitalizados estén disponibles de forma libre para su lectura, descarga y análisis, y creo que la calidad de la digitalización es mejor. A pesar de que la colección de la OCA es más pequeña y se centra en los materiales de dominio público, ofrece una importante alternativa a GB. (Rice pertenece a la Open Content Alliance).

Las humanidades digitales en 2008 (1)

Post cruzado desde Clionauta

Como hiciera para 2007 y por segundo año consecutivo Lisa Spiro realiza un amplio balance de la situación de las Digital Humanities a lo largo del pasado 2008. Vayamos ahora con la primera parte.

1. La emergencia de las 'digital humanities'

Varios de los líderes de las humanidades digitales han declarado que éste ha sido el año de su "emergencia". En uno de los primeros Bamboo workshops, John Unsworth señaló el elevado número de participantes y la evolución de las humanidades digitales pasados cinco años del informe ACLS Cyberinfrastructure (Our Cultural Commonwealth), indicando "que hemos alcanzado de hecho la emergencia… ahora estamos en un momento en que parece posible un cambio real". Asimismo, Stan Katz comentó en una entrada de un blog llamado 'The Emergence of the Digital Humanities": "Queda mucho por hacer, y la falta de atención en nuestros campus a las humanidades complica la tarea. Pero las humanidades digitales están aquí para quedarse, y merecen seguirse con atención".
El año pasado escribí acerca de la aparición de las humanidades digitales (DH) y sospecho que lo voy a hacer también en los próximos años, pero las humanidades digitales parecen haber ganar impulso y visibilidad en 2008. Para mí, un signo clave de la aparición de las DH se produjo cuando la NEH convirtió la Digital Humanities Initiative en Office of Digital Humanities (ODH), señalando la importancia de lo "digital" en el mundo académico de las humanidades. Tras crear dicha institución, en Inside Higher Ed se expuso ("Rise of the Digital NEH”) que lo que había sido un "movimiento de base" estaba atrayendo financiación y que se estaba desarrollando una "estructura organizativa". El establecimiento de la ODH dio credibilidad a un campo emergente (¿disciplina?, ¿metodología ?). Cuando uno trata de defender que su labor en las humanidades digitales tenga que contar para la promoción y para obtener una plaza, ciertamente no está nada mal señalar que es financiado por la NEH. La ODH actúa, no sólo como fuente de financiación (de 89 proyectos hasta la fecha), sino también facilitando el proceso, convocando conversations, escuchando activamente y fomentando que en las humanidades a “keep innovating”. Reconociendo que el trabajo en las humanidades digitales se produce a través de las fronteras nacionales y disciplinarias, la ODH colabora con organismos de otros países, como JISC en el Reino Unido, Social Sciences and Humanities Research Council (SSHRC) en Canadá, o DFG en Alemania; agencias norteamericanas como NSF, IMLS y DOE; y otras sin ánimo de lucro como CLIR. Aunque la ODH tiene un personal reducido (tres personas) y fondos limitados, me he quedado impresionada por la cantidad de conocimiento emprendedor que este equipo ha sido capaz de llevar a cabo, como el lanzamiento de iniciativas centradas en data mining y high performance computing, la defensa de las humanidades digitales, el impulso de proyectos innovadores y el patrocinio de institutos sobre temas avanzados en este ámbito.
También parece que hay más puestos de trabajo en este campo en 2008, o al menos más anuncios de trabajo en los que figuran las humanidades digitales como especialización deseada. Por supuesto, la recesión económica no sólo puede limitar el número de puestos de trabajo en las DH, sino también la financiación disponible para llevar a cabo proyectos complejos -o, aquí está la esperanza, puede conducir a la financiación de proyectos de infraestructura para la investigación scanner-ready.

2.Definiendo las “digital humanities”

Quizás otra señal de emergencia sea el esfuerzo por averiguar queé hay tras esta "bestia". A lo largo de 2008 se han publicado varios ensayos y diálogos que exploran el sentido de las humanidades digitales; unos pocos utilizan el término "promesa", lo que sugiere que el campo está lleno de potencialidades, pero que todavía no se han hecho plenamente efectivas.
* The Promise of Digital History, una conversación entre Dan Cohen, Michael Frisch, Patrick Gallagher, Steven Mintz, Kirsten Sword, Amy Murrell Taylor, Will Thomas III y Bill Turkel, se publicó en el Journal of American History. Esta discusión, amplia y fascinante, explora la definición de la historia digital, el desarrollo de nuevos enfoques metodológicos, la enseñanza de las competencias y la comprensión de la importancia de los nuevos medios de comunicación para la historia, etc. ¡Menos mal! Uno de los más fascinantes hilos de discusión: ¿Es un método, un campo o un medio? Si la historia digital es un método, entonces todos los historiadores tienen que adquirir unos conocimientos básicos sobre el mismo; si se trata de un medio, eso significa que ofrece una nueva forma de pensamiento histórico, basada en la colaboración en red. Los participantes sugieren que la historia digital no sólo trata de análisis de algoritmos, sino también de la colaboración, de redes y de la utilización de nuevos medios de comunicación para explorar ideas históricas.
* En Humanities 2.0: Promise, Perils, Predictions” (se requiere suscripción, pero véase su texto similar: Participatory Learning and the New Humanities: An Interview with Cathy Davidson), Cathy Davidson sostiene que las humanidades, cuyo fuerte está en la "perspectiva histórica, la habilidad interpretativa, el análisis crítico y la forma narrativa", deben incorporarse a la era de la información. Por eso, exhorta a que los humanistas reconozcan y se comprometan con la transformación potencial de la tecnología para la enseñanza, la investigación y la escritura.
Describiendo cómo el acceso en línea a los materiales de investigación ha cambiado la investigación, cita la broma de un colega que dice que el trabajo realizado antes de la aparición de los archivos digitales debería ser reconocido con una pegatina que dijera: "crédito extra". Ahora nos estamos moviendo en el mundo de las "Humanidades 2.0″, caracterizado por la participación en red, la colaboración y la interacción. Por ejemplo, los estudiosos podrían iniciar un ensayo de crítica y comentarios usando una herramienta como CommentPress, o podrían colaborar en proyectos de investigación y enseñanza multinacionales y multilingües, como el Law in Slavery and Freedom Project. Sin embargo, Davidson reconoce los "peligros" que plantea la tecnología de la información, en particular los de tipo monopolístico, de control corporativo de la información. Davidson contribuye a este diálogo sobre las humanidades digitales subrayando la importancia de una comprensión crítica de la tecnología de la información y abogando porque el mundo académico se comprometa y participe.
* En Something Called ‘Digital Humanities', Wendell Piez desafía al rechazo de William Deresiewicz a "Algo llamado humanidades digitales " (entre otros rechazos). Piez sostiene que al igual que en el Renacimiento eruditos-técnicos como Aldus Manutius contribuyeron a crear la cultura de lo impreso, también los humanistas digitales se centran en la comprensión y la creación de medios digitales. A medida que reflexionamos sobre el papel de las humanidades en la sociedad, tal vez las humanidades digitales, que permiten tanto nuevos modos de comunicación con amplias comunidades como reflexiones críticas sobre esos nuevos medios, proporcionen un modelo para la acción.

3. Comunidad y colaboración

Según Our Cultural Commonwealth, "facilitar la colaboración" es uno de los cinco objetivos clave para la cyberinfrastructura de las humanidades . Aunque este objetivo se enfrenta a obstáculos culturales, organizativos, financieros y técnicos, varias iniciativas recientes están tratando de articular y hacer frente a estos desafíos.
Para facilitar la colaboración, Our Cultural Commonwealth exige el desarrollo de una red de centros de investigación que proporcionen tanto conocimientos técnicos como de contenidos. En A Survey of Digital Humanities Centers in the United States, Diane Zorich inventaría asuntos como la gobernabilidad, las estructuras organizativas, los modelos de financiación, las misiones, los proyectos y la investigación en los centros de DH. Señala que estos centros están en un momento crucial, llegando a su punto de madurez, pero indica que se enfrentan a distintos retos para mantenerse y preservar los contenidos digitales. Zorich reconoce la labor innovadora que muchos centros de humanidades digitales han estado haciendo, pero pide una mayor coordinación entre los centros para que puedan salir de los silos que los albergan, abordando cuestiones comunes como la preservación digital y creando servicios compartidos. Esta coordinación está ya en marcha a través de grupos como CenterNet y HASTAC, proyectos de investigación en colaboración financiados por la NEH y otros organismos, planificación de proyectos de cyberinfrastructuras tales como Bamboo y asociaciones informales entre centros.
¿Cómo lograr una mayor coordinación entre los "Centros de Investigación en Humanidades" fue también el tema de la Sexta edición de Scholarly Communications Institute (SCI), que utilizó el informe de Zorich como punto de partida para la discusión. El informe SCI se refiere tanto a los centros tradicionales de humanidades, en cuanto se comprometen con los nuevos media y tratan de convertirse en "agentes de cambio", como a los centros de humanidades digitales, en su lucha por "pasar de la experimentación a la normalización" logrando la estabilidad. Según el informe, los centros de humanidades deben facilitar que haya "mayor compromiso con los métodos", debatir sobre qué es lo que cuenta en el mundo académico y coordinar sus actividades con los demás. Tengo entendido que la reunión del SCI parece estar dando resultados: CenterNet y el Consortium of Humanities Centers and Institutes (CHCI) están negociando una posible colaboración, como crear posdoctorados en humanidades digitales.
Asimismo, Bamboo está reuniendo a investigadores en humanidades, informática, tecnología de la información y bibliotecarios para discutir el desarrollo de servicios tecnológicos compartidos en apoyo de los investigadores en artes y humanidades Desde abril de 2008, Bamboo ha convocado tres talleres para definir las prácticas académicas, examinar los desafíos y planificar la cyberinfrastructura de las humanidades . No he estado involucrada con Bamboo (más allá de mi asociación para añadir información a Digital Research Tools wiki), por lo que no soy la comentarista más autorizada, pero creo que la participación de una amplia comunidad académica en la definición de las necesidades y el desarrollo de servicios tecnológicos sólo tiene sentido si evita la replicación, aprovecha los recursos comunes y, en definitiva, como espero, hace que sea más fácil realizar y sostener la investigación con herramientas y recursos digitales. El reto, por supuesto, es cómo pasar del dicho al hecho, sobre todo teniendo en cuenta las limitaciones económicas actuales y la expansión inevitable que supone planificar de actividades que involucran a más de 300 personas. Para hacer frente a las cuestiones de cómo aplicarlo, Bamboo ha creado ocho working groups que se ocupan de temas como la educación, creación de redes académicas, herramientas y contenidos o servicios compartidos. Estoy ansiosa por ver lo que sucede con Bamboo.
Planificar la Cyberinfrastructura y coordinar las actividades entre los centros de humanidades son actividades importantes, pero jugar con las herramientas e ideas entre colegas de las humanistas digitales es divertido! (Bueno, supongo que la planificación y la coordinación puede ser divertida, pero un tipo diferente de diversión). El pasado mes de junio, el Center for New Media in History acogió su primer THATCamp (The Humanities and Technology Camp), generado por el propio usuario y orgánicamente organizado según el sistema de unconference (muy Web 2.0 / de código abierto). En lugar de desarrollar un programa previo a la conferencia, los organizadores pidieron a cada participante que pusiera en el blog cuáles eran sus intereses, dedicando la primera sesión a fijar las propias sesiones sobre la base de lo que los participantes querían discutir. En lugar de escuchar pasivamente a tres oradores leer sus documentos, se pidió a cada persona que participara activamente. Los temas fueron del tipo Teaching Digital Humanities, Making Things (con el taller de Bill Turkel, Arduino ), Visualization, Infrastructure and Sustainability y el encantador Dork Shorts, donde los THAT campistas expusieron brevemente sus proyectos. En THAT Camp comparecieron una gran diversidad de profesores, estudiantes, bibliotecarios, programadores, técnicos de información, financiadores, etc. En la conferencia se utiliza la tecnología para suscitar y mantener la energía y las ideas -el blog anterior a la conferencia ayudó a los asistentes a establecer algunos de los temas de debate, y Twitter proporcionó un backchannel durante la conferencia. Nunca he ido a una conferencia donde las personas estuvieran tan emocionados de estar allí, de manera comprometida y abierta. Apuesto a que nacieron muchas colaboraciones e ideas brillantes en el campamento. Este año, el THAT Camp se ampliará y tendrá lugar justo después de las Digital Humanities de 2009.
THAT Camp me enganchó a Twitter. Inicialmente era escéptica con Twitter ( ¿necesito otra forma de procrastinación?), pero he descubierto que es una muy buena manera de averiguar lo que está sucediendo en las humanidades digitales y de conectar con otras personas que tienen intereses similares. Me gusta lo que propone Barbara Ganley (via Dan Cohen): "el blog para reflexionar, Tweet para conectar". Si estás interesado en Twitter, pero no sabes cómo empezar, me gustaría sugerir que siguieras las humanidades digitales y a algunas de las personas que ellos siguen. También se pueden buscar temas en search.twitter.com. Amanda French ha escrito un par de grandes posts acerca de Twitter como vehículo para la conversación académica, y un reciente podcast de Digital Campus presenta una discusión entre los tweeters Dan Cohen y Tom Scheinfeldt frente al escéptico Mills Kelly.
HASTAC ofrece otro modelo para la colaboración mediante el establecimiento de una red virtual de personas y organizaciones interesadas en las humanidades digitales, patrocinio de foros en línea (organizado por estudiantes de licenciatura y posgrado) y otras actividades. Actualmente funciona en HASTAC un rico y animado foro sobre the future of the digital humanities a cargo de Brett Bobley, director de la NEH’s ODH. Entra!

Digital Humanities en el 2007 [parte 3]

Continuamos con la [desafortunada] traducción de los posts de Lisa Spiro de Digital Scholarship in the Humanities. Este es el 3/3.
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En mis posts previos fui resumiendo los desarrollos de las digital humanities [DDHH] durante el 2007. Abordé los esfuerzos tendientes a construir la ciberinfraestructura para las humanidades a través de nuevos programas de financiamiento y nuevas instituciones. Reflexioné, además, sobre temas como el de la autoridad y la confiabilidad. En este último post voy a dar una ojeada a formas emergentes de investigación digital entre las humanidades, y voy a referirmea también a las redes sociales. Estoy segura de que se escapan muchos asuntos, así que, por favor, agreguen lo suyo en los comentarios.

E-Science como modelo para las humanidades. Agencias de financiamiento, sociedades académicas, bibliotecas de investigación y cosas parecidas promueven la e-Science. Término que el UK Research Council definió como "ciencia a gran escala que de modo creciente se practica a través de colaboraciones globales, facilitadas por internet. Una característica frecuente en este tipo de emprendimientos de cooperación científica es que requieren acceso a grandes colecciones de datos, recursos informáticos a gran escala y una alta performance en la visualización de datos". La NSF está invirtiendo millones en construir la ciberinfraestructura para la ciencia. Si bien la NEH está haciendo admirables y enérgicos esfuerzos para apoyar a las DDHH, su prusupuesto es mucho más pequeño que el de la NSF. En aras de generar más apoyo para las DDHH, pienso que necesitamos continuar presentando la iniciativa a patrocinadores potenciales, directivos y colegas universitarios, explicando qué tipo de problemas ligados a la investigación pueden ser atacados si tenemos mejores herramientas y recursos. Ciertamente artículos como el "ACLS Report on Cyberinfrastructure for the Humanities & Social Sciences" dan una buena perspectiva de las DDHH y describen qué es lo que se necesita, como lo hace el texto de Cathy Davidson, "Data Mining, Collaboration, and Institutional Infrastructure for Transforming Research and Teaching in the Human Sciences and Beyond". Davidson recomienda que los investigadores de las humanidades avancen hacia lo que ella denomina Humanidades 2.0, que, como la Web 2.0, es colaborativa y orientada al usuario. La investigación ya está siendo transformada con el acceso a cantidades mayúsculas de datos, pero Davidson propone que los investigadores de las humanidades sigan la senda de los científicos y se embarquen en proyectos más amplios y más colaborativos. Llama a colaborar trascendiendo tanto las disciplinas como las fronteras, insistiendo que los investigadores humanísticos proveen una perspectiva vital para proyectos cientíticos y que podemos hacer a un lado nuestros propios marcos culturales. Claro que, como Davidson reconoce, los investigadores humanísticos habitualmente no son remunerados por proyectos colaborativos o por investigar sin que sus resultados se publiquen como libro o artículo, por lo que la cultura académica deberá cambiar.

Formas emergentes de investigación digital. En el 2007 algunos proyectos de las DDHH demostraron cómo el avance en materia informática puede permitir a los investigadores humanísticos atacar problemas complejos. Por ejemplo:
Modelos computarizados 3D: El lanzamiento de Rome Reborn de IATH, un preciso modelo digital de Roma en la Antigüedad Tardía, ha ilustrado el potencial de la modelización computacional como una forma de hacer investigación histórica y arqueológica. En tanto los usuarios "caminan" o "vuelan" a través de la Roma Antigua, pueden alcanzar un mejor entendimiento de cómo la ciudad funcionaba, así como también percibir cómo el inmenso tamaño de los monumentos pudieron afectar la percepción de los ciudadanos acerca de la grandeza de Roma. El pueblo de Rome Reborn es muy atractivo pero a mí me interesa no sólo el aspecto del plan de hacer un detallado modelo de la ciudad sino también las herramientas provistas para el análisis y la comunicación académicos. Cuando exploro espacios virtuales, me pregunto cuán precisos son y qué evidencia fue utilizada para justificar la representación de una columna o un mosaico de una manera particular. Asumo, por supuesto, que un centro de investigación como el IATH se esforzará por ser lo más preciso posible, pero algunas decisiones deben tomarse, pese a todo, en base a conjeturas, así que la posibilidad de ver la documentación que respaldó las decisiones puede servir a los investigadores. En Rome Reborn, los investigadores pueden añadir nuevas "capas" de información utilizando un "wiki moderado". Rome Reborn puede estar disponible a través de Second Life, lo que hace más accesible pero también lo dispone para otros usos…
Después de su exagerada promoción durante el 2006, Second Life está bajo escrutinio. En "Second Thoughts about Second Life", Michael J. Bugeja subrayó los riesgos que deben afrontar las universidades en sus intervenciones en Second Life, especialmente debido al hostigamiento (y cosas peores) que regularmente circula en ese mundo. Otros han sido escépticos acerca del potencial educativo de un ambiente que parece hacer foco en el entretenimiento adulto. Yo todavía veo potencial en SL para la enseñanza y la investigación. Ayudé a moderar la versión de Second Life de De Lange Conference on Emerging Libraries de la universidad de Rice, y me quedé impresionada por las vívidas discusiones que tuvieron lugar durante las sesiones; ser "virtualmente" presentados parece alentar el diálogo. Como informó el Chronicle of Higher Education en Professor Avatar (requiere subscripción), SL ha sido utilizado exitosamente en clases de antropología, para que los estudiantes investigaran los comportamientos en mundos virtuales; en comunicación, para que los estudiantes crearan y comentaran acerca de espacios virtuales; y en literatura, para que los estudiantes exploraran mundos literarios como el infierno del Dante. A pesar de que Second Life presenta muchos problemas tanto tecnológicos como culturales, pienso que los mundos virtuales 3D tendrán un rol de creciente importancia en educación, en la medida en que ellos permiten que las personas exploren fenómenos que de otro modo serían imposibles de visualizar (sociedades pasadas, moléculas, etc.) y proveen ambientes interactivos y inmersivos.

Minería de datos y visualización. MONK, "un ambiente digital diseñado para ayudar a los investigadores humanísticos a descubrir y analizar patrones en los textos que estudian", ganó un millón por el premio ortogado por la fundación Mellon. MONK ya está produciendo muy buenos trabajos, como el de Tanya Clement et. al.: "'Something that is interesting is interesting them': Using Text Mining and Visualizations to Aid Interpreting Repetition in Gertrude Stein’s The Making of Americans", el que no sólo muestra cómo las herramientas de minería de datos pueden ayudar a la exploración del uso de la repetición en Stein, sino también explicar el proceso de diseño y desarrollo de herramientas que presenten las necesidades de los investigadores en literatura y hagan posible nuevos hallazgos.
La base de datos como género acádemico. El número de octubre de PMLA presentó un fascinante debate acerca de la base de datos como género a partir del ensayo del co-editor del Archivo Walt Whitman, Ed Folsom, y las respuestas de Jonathan Fredman, N. Katherine Hayles, Jerome McGann, Meredith L. McGill y Peter Stallybrass. Citando a Lev Manovich, Folsom sostiene que la base de datos es "el género del siglo XX", "un género que se opone a la narrativa más porque acopia detalles, y menos porque impone una estructura. Folsom dice que el Archivo Walt Whitman es actualmente (y virtualmente) una base de datos que concentra materiales dispersos y permite reordenamientos y accesos aleatorios. Como encontré en un proyecto de investigación que hice con mi colega Jane Segal, el Archivo Whitman es en sí mismo un trabajo de investigación que hizo invaluables contribuciones al estudio de Whitman, abriendo nuevos interrogantes al permitir el acceso a algunos, hasta entonces, inaccesibles trabajos. De acuerdo con Folsom:

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En tanto las bases de datos contienen información muy detallada, podemos comenzar a preguntarnos si la narrativa misma está bajo amenaza. Siempre supimos que cualquier relato o teoría puede ser cuestionada si podemos acceder a materiales ignorados, pero cuando los archivos eran físicos y estando esparcidos por todo el mundo resultaban a menudo inaccesibles, era más simple aceptar un relato hasta que alguien se tomara el trabajo de investigar en los archivos y alterara la narración con información antes no considerada. (1576)

Los humanos definen el data model y juntan los datos (o configuran los instrumentos que lo hacen). ¿Qué dejan afuera las bases de datos, y cómo puede eso afectar a la investigación? ¿Cómo puede construirse una argumentación basada sólo en datos, sin una estructura narrativa? En su réplica a sus comentaristas, Folsom revisó su metáfora sobre la narrativa y las bases de datos y en su lugar adoptó la metáfora de N. KAtherine Hayles que indica que ambos términos existen en una relación simbiótica, con las bases de datos abasteciendco los detalles que la narrativa organiza en un conjunto coherente de enunciados. Aún así encuentro que la noción de base de datos, con su supuesta amplitud y maleabilidad permite a los usuarios desafiar las grandes narrativas de la intriga. Pero ¿no depende la respuesta que obtenemos cuando hacemos una consulta a una base de datos, de la organización de la consulta y de la interpretación que hacemos de los datos?

Social networking in higher-ed. Si las "Humanidades 2.0″ implican colaboración, datos y herramientas, ¿qué tecnologías se requieren para sostener el trabajo colaborativo? El más visible ejemplo de red social es probablemente Facebook, que nació en el 2007 entre grupos de graduados, desencadenando especulaciones acerca de los potenciales usos del social networking en la academia. Al abrir sus API a desarrolladores externos, Facebook amplió sus características y su audiencia, pero eso hizo enojar a muchos de sus usuarios a raíz del programa Beacon, que violaba la privacidad haciendo accesible información a través del feed de Facebook. La mayoría de las aplicaciones de Facebook parecen ser de entretenimiento (rankeando a tus amigos o convirtiéndolos en zombies), pero creo que algunas aplicaciones como BooksIRead pueden utilizarse en contextos académicos. A través de BooksIRead, podemos llevar un control de nuestras lecturas, ver lo que leen nuestros amigos, y hallar recomendaciones y reseñas de otros libros que pueden gustarnos, y todo eso participando en una comunidad intelectual.
El "OCLC’s Sharing, Privacy & Trust in Our Networked World" muestra que la población de usuarios de las redes sociales es grande y está creciendo. Me pregunto si las tecnologías de las redes sociales pueden lograr que los investigadores se junten y se comuniquen y ataquen problemas comunes. La revista Nature puede ser un modelo de sitio con su propia red social de cientistas, Nature Network, que incluye perfiles del personal, blogs, clasificados laborales, mesas de debate, tagging y grupos. Pero no parece que haya habido adopción generalizada de ese modelo todavía, y además, para ser exitoso, un sitio enfocado en la generación de contenido por parte de los usuarios necesita, hmm, usuarios. De acuerdo con el informe OCLC, las razones más fuertes por las que la gente ingresa a una red social es porque sus amigos están ahí y para divertirse. ¿Qué puede seducirlos a unirse a sitios de redes sociales profesionales? Puedo asumir que conectarse con los colegas puede ser una razón de primer orden, en aras de hacer conocer nuestro propio perfil en la investigación y obtener beneficios tangibles, como nuevos saberes o al menos conocer artículos que realmente debemos leer. In "Social Factors in the Adoption of New Academic Communication Technologies", Paul Dimaggio sostiene el astuto argumento de que los efectos de las redes conducen a la adopción de nuevas tecnologías: "Sólo cuando una masa crítica de colegas adopta una nueva tecnología hace que el resto se integre". Tal vez el foco no deba estar tanto en las redes sociales sino en el trabajo colaborativo y en el intercambio de información; NINES y HASTAC proveen modelos de ese tipo de sitios colaborativos en las DDHH.

¿DDHH "verdes"? En el 2007, la amenaza del calentamiento global pareció entrar finalmente en la conciencia pública, con el lanzamiento de un informe del panel del clima de la ONU (IPCC) y el otorgamiento del Premio Nobel a Al Gore y a la mencionada institución. Tengo miedo de un futuro horrendo para mis hijos y estoy tratando de reducir mis copias carbónicas, así como de setear todas las computadoras del laboratorio en "power saving", o [...] apagando celosamente las luces. Me pregunto qué rol, si existe uno, deben tener las humanidades para combatir el calentamiento global. En principio, pareciera que los objetivos de las DDHH tienen poco que hacer para reducir la emanación de gases -en todo caso, encender todos nuestros servidores contribuye al problema. Pero tal vez las DDHH puede contribuir al desarrollo de la ciberinfraestrutura, la que permitirá la colaboración y la innovación en la batalla contra el calentamiento global, y en otros desafíos. Y tal vez las herramientas y recursos desarrollados por la comunidad de las DDHH puedan asisitir a investigaciones de historiadores, teólogos, filósofos, críticas literarios y otros acerca de las dimensiones humanísticas del ambiente.

Quería ver si mi sentido de las ideas más importantes en las DDHH durante el 2007 se daba de bruces con la percepción de otras personas, así que, como buena geek que soy, conté los números de bookmarks en delicious para cada página web y blogs que citamos, utilizando el Bloglines Citations BookMarklet. Debo señalar que estas estadísticas no necesariamente miden significación, sólo frecuencia de las citas. Este enfoque es URL dependiente -si las personas citan o hacen favoritas otras páginas de un mismo sitio web, esto probablemente no se incluya en la cuenta. Los números son de finales de diciembre de 2007 y principios de enero de 2008, por lo que indudablemente han cambiado.

Site # of delicious bookmarks # bloglines links
Digital Humanities Quarterly 22 6
"Our Cultural Commonwealth" 20 6
Digital Humanities Centers Summit 7 3
NEH/ IMLS Advancing Knowledge Grants 9 7
ACLS Digital Innovation fellowships 21 1
MacArthur/HASTAC Digital Media and Learning Competition 119 38
Digital Americanists 7 0
TEI@20: 20 Years of Supporting the Digital Humanities 4 16
Keen vs. Weinberger 307 205
Andrew Keen v. Emily Bell 72 49
WikiScanner 2449 1,460
Amazon Kindle 51 275
Grafton, Future Reading 60 254
Caleb Crain, "Twilight of the Books" 86 439
Newsweek: The Future of Reading
354 822
NEA: To Read or Not to Read
56 106
Kirschenbaum, How Reading Is Being Reimagined 22 3
Jensen, The New Metrics of Scholarly Authority 111 50
University Publishing In A Digital Age 80 97
Symposium: The Future of Scholarly Communication 8 1
Google Books: Is It Good for History? 16 2
Inheritance and Loss: A Brief Survey of Google Books 27 75
The Google Exchange: Leary & Duguid 28 20
Google Books: Champagne or Sour Grapes? 7 7
Davidson, Data Mining, Collaboration, and Institutional Infrastructure for Transforming Research and Teaching in the Human Sciences and Beyond 3 3
Rome Reborn 1246 302
Second Thoughts about Second Life 50 28
Professor Avatar 10 6
MONK 5 20
Folsom, Database as Genre 0 0
OCLC, Sharing, Privacy & Trust in Our Networked World 267 215
Nature Network 139 2740

Estas estadísticas sugieren que la comunidad de las DDHH de gente que bloguea y utiliza el bookmarking es relativamente pequeña, en tanto que los artículos con relevancia específica para las DDHH no son citados o referidos comúnmente. En verdad, algunos de los trabajos que encontré más estimulantes recibieron algunas citas, lo que refleja la naturaleza especializada del campo antes que el valor del trabajo citado. Como sea, algunos tópicos de interés para las DDHH parece que captaron más atención: realidad virtual, el futuro de la lectura, la confiabilidad de Wikipedia y otros sitios de la Web 2.0, y el social networking. Los ensayos que sólo son accesibles por subscripción (como los artículos en PMLA) tuvieron pocas referencias y tal vez eso muestre que las publicaciones "open access" tienen un gran impacto.

¿Qué me perdí o no entendí?

El blog: objeto de antología (II)

post cruzado desde Grand Tour
…continuación de la traducción del artículo de Sarah Boxer.

El sexo, por supuesto, puede también darle un empujón a un blog. En 2004 un "Staff Ass" (asistente) del Capitolio citó que Jessica Cutler utilizaba su blog Washingtonienne para difundir chismes sexuales de primera mano (a veces por dinero) sobre algunos varones capitolinos, incluyendo un funcionario del gobierno de Bush que estaba casado. Cuando Ana Marie cox, que entonces tenía su blog Wonkette, lo difundió e hizo que todo el mundo se enterara, Washingtonienne alcanzó su momento de gloria y Wonkette obtuvo mayor fama de la que jamás había tenido. Ambas bloggers se lanzaron a publicar sendos libros.
En 2005, Diablo Cody, una antigua stripper de Minnesota con un blog llamado The Pussy Ranch, escribió un libro (Candy Girl: A Year in the Life of an Unlikely Stripper); y ese año la película que ella escribió (Juno) fue un éxito. Veamos un fragmentop de su blog:

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Estoy en casa de mis padres. Llegué de Seattle anoche y dormí 14 horas de un tirón. Mi madre vino a mi cuarto al mediodía y miró de hurtadillas; me dice que estaba tan quieta que incluso comprobó mi respiración. Hace 29 años probablemente ella hizo lo mismo tras una salida nocturna, claro que yo era muy guapa y en mi sueño no murmuraba nada de un cock ring .

Juno

Para muchos bloggers la infamia es mejor que nada. En su libro The Future of Reputation, Daniel Solove cita el blog Washingtonienne de Jessica Cutler: " Hay gente con blogs que nunca será famosa, y los han estado manteniendo durante un año o así. Me sabe mal por ellos…. Todos deberían tener un blog. Es lo más democrático”. Pasar inadvertido en esta democracia es no existir. Esta clase de presión existencial hace que las apuestas lingüísticas sean más arriesgadas.
La invectiva -hilarante, ácida, servida a menudo como falsas excusas- está por todas partes. La ley de la blogósfera es hobbesiana: la supervivencia del más cáustico. En 2004 un blogger británico conocido como Eurotrash persiguió a una crítica gastronómica del New York Times que había mencionado efusivamente un restaurante. Veamos una muestra de su ataque: "Haces que mis dientes quieren vomitar. La vez última que tomaste el metro fue en 1983. Leíste una vez una novela de Kurt Vonnegut y fingiste que la entendías. Ríes como una hiena, pero anhelas la aprobación. Tu ropa es agradable, aunque, no sé. No te veo de Adán. Lo siento". El ataque del blogger era tan inmisericorde que la gente tomó nota. Y en poco tiempo alguien descubrió que el chef sobre el que había escrito patrocinaba el libro del crítico. Así que le pillaron y pronto perdió su trabajo. La reacción del blogger: "Una tormenta en un vaso de arena, así lo veo. Es la vida de Nueva York Bah".
En 2006 una feminista de Tejas que escribe el blog I Blame the Patriarchy se burló de las quejas que había suscitado entre otras feministas al decir que la felación era "asquerosa". Suavizó su ataque con una apología, falsa por supuesto:

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Estoy escarmentada. Había olvidado que cuando se trata del sexo, el deber de la feminista radical es callar…. Debo haber estado mal al cuestionar la degradante representación sexual que le corresponde a toda mujer por derecho de nacimiento, cuando resulta que dominar este teatro consiste en ser invitada al rico banquete de la vida. Es un hecho bien conocido que la mayoría de las mujeres saltan de sus camas cada mañana cantando: " ¡Oh, espero poderme cepillar algún tipo hoy!".

Por supuesto no puedo probarlo, pero estoy bastante segura que los bloggers tienen bocas más asquerosas, pieles más resistentes y tesoros más brillantes que la mayor parte de la gente a la que he leído en libros. Veamos una muestra de palabras espigadas entre algunos de mis blogs preferidos:

anyhoo, bitchitude, fan-fucking-tabulous, hole-esque, nastified, alternapop, coffin-snatching, YouTube-ization, touzing, Daddio, manky, nutters, therapised, Boo-Ya Nation, dildopreneur, dudely, flava, haz-mat, nut sac, sexbot, underwearian, fugly, vomit-y, consciousness-jumped, tear-assed, fetbryo, grapetastically, mommyblogdaciousness, Nero-crazy, Engrish, pidginized, votenfreude, angsty, malgovernment, bejesus, JumboTron, man-dresses, babe-aliciousness, droit de senny.

Los bloggers les dan nuevos (Web-inflected) significados a las viejas palabras. Un troll en la Web es alguien que hace comentarios provocadores para generar protestas. Astroturfing es crear un falso movimiento de base. Los bloggers también espolvorean sus blogs con expresiones como WTF ("What The Fuck?", ¿Pero qué carajo?), lol (Laughing Out Loud, carcajada ruidosa), y meh (indiferencia verbal). Deletrean mal intencionadamente -como " teh" por "the." Llaman a Internet “los Internetss”, utilizando el resbalón lingüístico de George W. Bush. Si la gente escribiera esto pensando en publicarlo, les mandarían a paseo. Y, de hecho, hay un término para los que se quedan marcados por el blog: " dooced", por la blogger Dooce, alguien que ahora ha vuelto al hogar materno (stay-at-home-mother o SAHM) o. como ella dice, "Shit Ass Ho Motherfucker", que perdió su trabajo por usar el blog para meterse con su empresa.

G. Nunberg

Una escritura como esta puede parecer fácil, pero inténtelo. Geoffrey Nunberg, un lingüista de Stanford que escribe para los periódicos y la radio y contribuye a veces al registro de la lengua del blog, admitió en 2004 en la NPR (National Public Radio): "No veo que la forma se pierda por completo”. Y agregó que muchos periodistas que son invitados por sus editores para crear blogs están igualmente perplejos: "le dan forma con las ledes (Legal Electronic Data Exchange Standard), desarrollan sus reflexiones metódicamente, dan contexto y fondo, y son cuidadosos con las ID de los nombres que introducen" ¿A que no sabes qué? Interpretan como periodistas, no como bloggers.
Los bloggers van como un tiro cuando están abajo, dando patadas hacia arriba. Dales un sueldo, un contrato para un libro o credenciales de prensa y entonces ya no es lo mismo. (Y esto incluye, en general, los blogs creados por revistas, compañías y periódicos.) ¿Por qué? Cuando escribes por un salario, te preocupan los pleitos, la estructura de tus frases, escoges las palabras. Te preocupa tu jefe, tu editor, tu madre y tu superego que te mira por encima del hombro. Y esa no es forma de hacer un blog.
Hacer blogging, en su más libre expresión, es como ir a un baile de disfraces. Puedes decir cosas rencorosas o infantiles que no soñarías mencionar si tuvieras que publicarlas en un libro o te encontraras cara a cara con la persona en cuestión. Puedes flirtear con cualquiera o al menos intentarlo. Puedes decirle al presidente exactamente lo que piensas de él. Puedes tener opiniones políticas que tus amigos te recriminarían. Puedes incluso difamar a la gente que no te gusta y ocultarte tras un alias. (Es muy duro tropezarte con bloggers anónimos que te difaman porque hay una ley del Congreso según la cual los administradores de la web no son responsables de lo que se escribe en sus páginas –James Goodale, "Yale Law Students May Be Out of Luck," New York Law Journal, December 7, 2007. Y borrar cualquier cosa en la web es casi imposible.) Puedes asumir una nueva identidad y ver cómo vuela –sin compromiso.
Un blogger llamado el EL Guapo, que utilizaba libérrimamente el spanglish y firmaba cada entrada con "Mucho Amor", se mantiene firme a la hora de custodiar su verdadera identidad y mantener el secreto. (Intenté y no pude averiguar quién era para mi antología.) Se presenta como un guatemalteco-estadounidense de veintinueve años que vive en Washington, C.C., y escribe sobre las cosas tales como ayudar a un amigo obsesionado con el sexo a comprar condones a granel en Costco y defenderse de un puñado de asaltantes con la frase; "Yo Quiero Taco Bell”. Quisiera desesperadamente que fueran unas memorias. ¿Pero a quién le importa? En un libro, puedes meterte en apuros si escribes bajo falsas pretensiones o escribes unas memorias falsas (recuerdan el caso James Frey). En un blog no.
Bueno, en todo caso, no muchos problemas. En 2006 Lee Siegel, crítico cultural y editor de New Republic (quién, dicho sea de paso, acuñó el término "blogofascismo" para describir los intentos de los bloggers de controlar a sus críticos) se puso de moda en el blog de New Republic usando una especie de " marioneta hecha con un calcetín" a la que puso el alias de Sprezzatura, para contener a sus propios críticos. Se autodefinió como " bravo" y " brillante" y etiquetó a sus detractores de "borregos abusivos”. Como dijo de sí mismo, ellos le habían arrastrado al fango. Cuando alguien intentó ponerle a prueba, Sprezzatura respondió: "No soy Lee Siegel, imbécil. Si supieras quién soy, tú y tus compinches os ensuciaríais los pantalones". New Republic suspendió a Siegel. Ahora ha vuelto y acaba de publicar un libro sobre la cultura del blog, Against the Machine.

Against the Machines

Mientras reunía mi antología de blogs, quedé maravillada en muchas ocasiones por la gran cantidad de los bloggers obsesionados con los superhéroes enmascarados. (A bote pronto, puedo pensar en entradas sobre Superman, Spiderman o Green Lantern.) Por ejemplo, veamos esta entrada sobre la película Superman Returns que encontré en un blog bastante raro:

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así que anoche vi el regreso de superman, btw (by the way, a propósito)… me estoy sentando y estoy hambriento, devorando cada señal de la mitología Clark Kent antes de saber que lo hago: los campos de maíz, la granja, el carro viejo, el perro Labrador, el sol rompiendo sobre la llanura sobre los llanos….pero hay más. algo me daba en el trasero. y era brandon routh [el actor de Superman]. y era el vuelo… de veras. era como si esta película hubiera cogido el modelo exacto de mis movimientos y velocidad y los trazara fuera de mis sueños. la bondad y la velocidad imposible, la suspensión de la gravedad. la fuerza que me dieron los rayos del sol, cómo entraron en mi pecho. las torres de nubes elevadas, las tormentas, los relámpago en la estratósfera y sobre el horizonte. todo….pensé, ¿y si tuviéramos un héroe como ese en este mundo?. no un salvador, sino un héroe que pudiera hacer esas cosas…. no lo tenemos, claro. pero en alguna parte, al menos yo sí, necesito saber que he dado un paseo, que habito esa fuente de energía y espero (porque eso es lo que es…) y los puedo ver reflejados en los ojos de un superhombre, en su mirada cuando se dice a sí mismo y al perro que hay a su lado, reservado y sin inflexión a no ser cierta tristeza y resignación, pero apenas… " bien, he vuelto" (él no dice eso, pero ésa es la sensación) y el cachorro se queda pensando, "amigo. la pelota".

Finalmente, creo que he desarrollado la fijación por el superhéroe. Es eso de volar. Es la suspensión de la puntuación y de las buenas maneras e incluso de la identidad. Los bloggers en sus computadoras son superhombres volando. Rompen las reglas. Entran en sus cabinas telefónicas virtuales, se ponen sus trajes, derriban a sus villanos personales, y salvan el mundo. Anónimos o no, habitan esa fuente de energía y tienen esperanza. Entonces vuelven a sus trabajos, a sus perros y a sus vidas y es como eso de "amigo. la pelota".
La escritura del blog es una escritura id -grandiosa, soñadora, privada, de asociaciones libres, infantil, sexy, pequeña, sucia. Si los bloggers dicen la verdad o realmente son lo que dicen ser es otro asunto, pero WTF. Son lo que escriben. Y eso no se puede falsificar; -)