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Texto de Sarah Boxer publicado en la NYRB

El blog: objeto de antología (II)

post cruzado desde Grand Tour
…continuación de la traducción del artículo de Sarah Boxer.

El sexo, por supuesto, puede también darle un empujón a un blog. En 2004 un "Staff Ass" (asistente) del Capitolio citó que Jessica Cutler utilizaba su blog Washingtonienne para difundir chismes sexuales de primera mano (a veces por dinero) sobre algunos varones capitolinos, incluyendo un funcionario del gobierno de Bush que estaba casado. Cuando Ana Marie cox, que entonces tenía su blog Wonkette, lo difundió e hizo que todo el mundo se enterara, Washingtonienne alcanzó su momento de gloria y Wonkette obtuvo mayor fama de la que jamás había tenido. Ambas bloggers se lanzaron a publicar sendos libros.
En 2005, Diablo Cody, una antigua stripper de Minnesota con un blog llamado The Pussy Ranch, escribió un libro (Candy Girl: A Year in the Life of an Unlikely Stripper); y ese año la película que ella escribió (Juno) fue un éxito. Veamos un fragmentop de su blog:

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Estoy en casa de mis padres. Llegué de Seattle anoche y dormí 14 horas de un tirón. Mi madre vino a mi cuarto al mediodía y miró de hurtadillas; me dice que estaba tan quieta que incluso comprobó mi respiración. Hace 29 años probablemente ella hizo lo mismo tras una salida nocturna, claro que yo era muy guapa y en mi sueño no murmuraba nada de un cock ring .

Juno

Para muchos bloggers la infamia es mejor que nada. En su libro The Future of Reputation, Daniel Solove cita el blog Washingtonienne de Jessica Cutler: " Hay gente con blogs que nunca será famosa, y los han estado manteniendo durante un año o así. Me sabe mal por ellos…. Todos deberían tener un blog. Es lo más democrático”. Pasar inadvertido en esta democracia es no existir. Esta clase de presión existencial hace que las apuestas lingüísticas sean más arriesgadas.
La invectiva -hilarante, ácida, servida a menudo como falsas excusas- está por todas partes. La ley de la blogósfera es hobbesiana: la supervivencia del más cáustico. En 2004 un blogger británico conocido como Eurotrash persiguió a una crítica gastronómica del New York Times que había mencionado efusivamente un restaurante. Veamos una muestra de su ataque: "Haces que mis dientes quieren vomitar. La vez última que tomaste el metro fue en 1983. Leíste una vez una novela de Kurt Vonnegut y fingiste que la entendías. Ríes como una hiena, pero anhelas la aprobación. Tu ropa es agradable, aunque, no sé. No te veo de Adán. Lo siento". El ataque del blogger era tan inmisericorde que la gente tomó nota. Y en poco tiempo alguien descubrió que el chef sobre el que había escrito patrocinaba el libro del crítico. Así que le pillaron y pronto perdió su trabajo. La reacción del blogger: "Una tormenta en un vaso de arena, así lo veo. Es la vida de Nueva York Bah".
En 2006 una feminista de Tejas que escribe el blog I Blame the Patriarchy se burló de las quejas que había suscitado entre otras feministas al decir que la felación era "asquerosa". Suavizó su ataque con una apología, falsa por supuesto:

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Estoy escarmentada. Había olvidado que cuando se trata del sexo, el deber de la feminista radical es callar…. Debo haber estado mal al cuestionar la degradante representación sexual que le corresponde a toda mujer por derecho de nacimiento, cuando resulta que dominar este teatro consiste en ser invitada al rico banquete de la vida. Es un hecho bien conocido que la mayoría de las mujeres saltan de sus camas cada mañana cantando: " ¡Oh, espero poderme cepillar algún tipo hoy!".

Por supuesto no puedo probarlo, pero estoy bastante segura que los bloggers tienen bocas más asquerosas, pieles más resistentes y tesoros más brillantes que la mayor parte de la gente a la que he leído en libros. Veamos una muestra de palabras espigadas entre algunos de mis blogs preferidos:

anyhoo, bitchitude, fan-fucking-tabulous, hole-esque, nastified, alternapop, coffin-snatching, YouTube-ization, touzing, Daddio, manky, nutters, therapised, Boo-Ya Nation, dildopreneur, dudely, flava, haz-mat, nut sac, sexbot, underwearian, fugly, vomit-y, consciousness-jumped, tear-assed, fetbryo, grapetastically, mommyblogdaciousness, Nero-crazy, Engrish, pidginized, votenfreude, angsty, malgovernment, bejesus, JumboTron, man-dresses, babe-aliciousness, droit de senny.

Los bloggers les dan nuevos (Web-inflected) significados a las viejas palabras. Un troll en la Web es alguien que hace comentarios provocadores para generar protestas. Astroturfing es crear un falso movimiento de base. Los bloggers también espolvorean sus blogs con expresiones como WTF ("What The Fuck?", ¿Pero qué carajo?), lol (Laughing Out Loud, carcajada ruidosa), y meh (indiferencia verbal). Deletrean mal intencionadamente -como " teh" por "the." Llaman a Internet “los Internetss”, utilizando el resbalón lingüístico de George W. Bush. Si la gente escribiera esto pensando en publicarlo, les mandarían a paseo. Y, de hecho, hay un término para los que se quedan marcados por el blog: " dooced", por la blogger Dooce, alguien que ahora ha vuelto al hogar materno (stay-at-home-mother o SAHM) o. como ella dice, "Shit Ass Ho Motherfucker", que perdió su trabajo por usar el blog para meterse con su empresa.

G. Nunberg

Una escritura como esta puede parecer fácil, pero inténtelo. Geoffrey Nunberg, un lingüista de Stanford que escribe para los periódicos y la radio y contribuye a veces al registro de la lengua del blog, admitió en 2004 en la NPR (National Public Radio): "No veo que la forma se pierda por completo”. Y agregó que muchos periodistas que son invitados por sus editores para crear blogs están igualmente perplejos: "le dan forma con las ledes (Legal Electronic Data Exchange Standard), desarrollan sus reflexiones metódicamente, dan contexto y fondo, y son cuidadosos con las ID de los nombres que introducen" ¿A que no sabes qué? Interpretan como periodistas, no como bloggers.
Los bloggers van como un tiro cuando están abajo, dando patadas hacia arriba. Dales un sueldo, un contrato para un libro o credenciales de prensa y entonces ya no es lo mismo. (Y esto incluye, en general, los blogs creados por revistas, compañías y periódicos.) ¿Por qué? Cuando escribes por un salario, te preocupan los pleitos, la estructura de tus frases, escoges las palabras. Te preocupa tu jefe, tu editor, tu madre y tu superego que te mira por encima del hombro. Y esa no es forma de hacer un blog.
Hacer blogging, en su más libre expresión, es como ir a un baile de disfraces. Puedes decir cosas rencorosas o infantiles que no soñarías mencionar si tuvieras que publicarlas en un libro o te encontraras cara a cara con la persona en cuestión. Puedes flirtear con cualquiera o al menos intentarlo. Puedes decirle al presidente exactamente lo que piensas de él. Puedes tener opiniones políticas que tus amigos te recriminarían. Puedes incluso difamar a la gente que no te gusta y ocultarte tras un alias. (Es muy duro tropezarte con bloggers anónimos que te difaman porque hay una ley del Congreso según la cual los administradores de la web no son responsables de lo que se escribe en sus páginas –James Goodale, "Yale Law Students May Be Out of Luck," New York Law Journal, December 7, 2007. Y borrar cualquier cosa en la web es casi imposible.) Puedes asumir una nueva identidad y ver cómo vuela –sin compromiso.
Un blogger llamado el EL Guapo, que utilizaba libérrimamente el spanglish y firmaba cada entrada con "Mucho Amor", se mantiene firme a la hora de custodiar su verdadera identidad y mantener el secreto. (Intenté y no pude averiguar quién era para mi antología.) Se presenta como un guatemalteco-estadounidense de veintinueve años que vive en Washington, C.C., y escribe sobre las cosas tales como ayudar a un amigo obsesionado con el sexo a comprar condones a granel en Costco y defenderse de un puñado de asaltantes con la frase; "Yo Quiero Taco Bell”. Quisiera desesperadamente que fueran unas memorias. ¿Pero a quién le importa? En un libro, puedes meterte en apuros si escribes bajo falsas pretensiones o escribes unas memorias falsas (recuerdan el caso James Frey). En un blog no.
Bueno, en todo caso, no muchos problemas. En 2006 Lee Siegel, crítico cultural y editor de New Republic (quién, dicho sea de paso, acuñó el término "blogofascismo" para describir los intentos de los bloggers de controlar a sus críticos) se puso de moda en el blog de New Republic usando una especie de " marioneta hecha con un calcetín" a la que puso el alias de Sprezzatura, para contener a sus propios críticos. Se autodefinió como " bravo" y " brillante" y etiquetó a sus detractores de "borregos abusivos”. Como dijo de sí mismo, ellos le habían arrastrado al fango. Cuando alguien intentó ponerle a prueba, Sprezzatura respondió: "No soy Lee Siegel, imbécil. Si supieras quién soy, tú y tus compinches os ensuciaríais los pantalones". New Republic suspendió a Siegel. Ahora ha vuelto y acaba de publicar un libro sobre la cultura del blog, Against the Machine.

Against the Machines

Mientras reunía mi antología de blogs, quedé maravillada en muchas ocasiones por la gran cantidad de los bloggers obsesionados con los superhéroes enmascarados. (A bote pronto, puedo pensar en entradas sobre Superman, Spiderman o Green Lantern.) Por ejemplo, veamos esta entrada sobre la película Superman Returns que encontré en un blog bastante raro:

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así que anoche vi el regreso de superman, btw (by the way, a propósito)… me estoy sentando y estoy hambriento, devorando cada señal de la mitología Clark Kent antes de saber que lo hago: los campos de maíz, la granja, el carro viejo, el perro Labrador, el sol rompiendo sobre la llanura sobre los llanos….pero hay más. algo me daba en el trasero. y era brandon routh [el actor de Superman]. y era el vuelo… de veras. era como si esta película hubiera cogido el modelo exacto de mis movimientos y velocidad y los trazara fuera de mis sueños. la bondad y la velocidad imposible, la suspensión de la gravedad. la fuerza que me dieron los rayos del sol, cómo entraron en mi pecho. las torres de nubes elevadas, las tormentas, los relámpago en la estratósfera y sobre el horizonte. todo….pensé, ¿y si tuviéramos un héroe como ese en este mundo?. no un salvador, sino un héroe que pudiera hacer esas cosas…. no lo tenemos, claro. pero en alguna parte, al menos yo sí, necesito saber que he dado un paseo, que habito esa fuente de energía y espero (porque eso es lo que es…) y los puedo ver reflejados en los ojos de un superhombre, en su mirada cuando se dice a sí mismo y al perro que hay a su lado, reservado y sin inflexión a no ser cierta tristeza y resignación, pero apenas… " bien, he vuelto" (él no dice eso, pero ésa es la sensación) y el cachorro se queda pensando, "amigo. la pelota".

Finalmente, creo que he desarrollado la fijación por el superhéroe. Es eso de volar. Es la suspensión de la puntuación y de las buenas maneras e incluso de la identidad. Los bloggers en sus computadoras son superhombres volando. Rompen las reglas. Entran en sus cabinas telefónicas virtuales, se ponen sus trajes, derriban a sus villanos personales, y salvan el mundo. Anónimos o no, habitan esa fuente de energía y tienen esperanza. Entonces vuelven a sus trabajos, a sus perros y a sus vidas y es como eso de "amigo. la pelota".
La escritura del blog es una escritura id -grandiosa, soñadora, privada, de asociaciones libres, infantil, sexy, pequeña, sucia. Si los bloggers dicen la verdad o realmente son lo que dicen ser es otro asunto, pero WTF. Son lo que escriben. Y eso no se puede falsificar; -)

El blog: objeto de antología (I)

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Sarah Boxer

Los blogs se leen, se escriben, se citan, se enlazan, se promocionan y, desde hace algunos meses, se reflexiona sobre ellos, rotulan las portadas de algunos libros. Es el caso del que en febrero edita Sarah Boxer, titulada en filosofía por Harvard y variada comentarista del New York Times, donde igual habla de fotografía que de psicoanálisis, de arte que de animales y, cómo no, de filosofía. Y de blogs, porque presenta un volumen antológico titulado Ultimate Blogs: Masterworks from the Wild Web (Vintage). Así es, en efecto, se trata de una selección de lo mejor o de lo más impactante que la blogósfera ha dado en tierras del señor Bush, que es como decir en el orbe todo. Hay que reconocerlo, en cuestiones de tecnologías de la información y el conocimiento, por no hablar de la dichosa Web 2.0, ellos viajan con el Halcón Milenario y nosotros aún estamos haciendo prácticas con El Coche Fantástico.
Para no aburrirles con mis ocurrencias, como suele ocurrir, pasaré a verterles lo fundamental de sus conclusiones, que la autora ha tenido a bien resumir bajo el epígrafe de Blogs en el número del 14 de febrero de la New York Review of Books. Vamos allá

Hace dos años, me dieron una idea espantosa para un libro: una antología de blogs. Estaba segura de que no era posible. Los libros hay que ajustarlos. Los blogs son precipitados. Los libros son lentos. Los blogs son rápidos. Los libros te exigen que permanezcas entre sus cubiertas. Los blogs te invitan a que te pierdas. Los libros han de respetar los derechos de autor y no han de difamar. Los blogs cogen lo que quieren con impunidad -noticias, chismes, imágenes, vídeos. La pregunta es si se pueden combinar ambas cosas y si un libro no traicionaría el espíritu del blog (de hecho, lo hice con Ultimate Blogs) .
Un blog, para quienes no lo sepan, es un diario o un registro que aparece en una página Web. Se escribe en línea, se lee en línea y se actualiza en línea. Está a disposición de cualquier persona con una conexión a internet, que lo puede ver y (en muchos casos) comentar.Las entradas, oposts, se organizan en orden cronológico inverso, como una pila de correo no leído, con las entradas más recientes arriba y las más antiguas en la parte inferior. Algunos blogs se asemejan a las revistas en línea,con gráficos, barras laterales y fotos subtituladas. Otros apenas tienen el nombre del blog en el encabezamiento y las entradas antiguas debajo. Puedes encontrar blogs haciendo una búsqueda regular en Google con el nombre del blog (si lo sabes) o haciendo una búsqueda en el blog de Google usando palabras claves.
La palabra “blog" deriva deWeb log o Weblog. En 1997, Jorn Barger, el encargado de Robot Wisdom, una web llena de escritos de James Joyce, así como textos sobre la inteligencia artificial, el judaísmo y el racismo (al autor se le ha acusado de racista), acuñó la palabra “Weblog." En 1999, Peter Merholz, el autor de un Weblog llamado Peterme, decidió dividir el término en dos -"We blog"- creando una palabra que podía servir como sustantivo o verbo. El “Blog” había nacido. Hoy en día se dice que hay más de 100 millones de blogs en el mundo, de los que cerca de 15 millones están activos. En Japón, a los blogs descuidados o abandonados se les denomina ishikoro, pebbles (guijarros). Hay blogs políticos, confesionales, chismosos, de sexo, de madres, de ciencia, de soldados, de gadgets, blogs de ficción, de videos, de fotos, de historietas, por nombrar algunos. Los hay creados por una persona o por grupos. Los periódicos y las revistas también tienen los suyos.
Cada deporte, cada guerra, cada huracán tiene su propia cosecha de bloggers, que a menudo aventajan a los medios de comunicación tradicionales en actualidad, alcance geográfico, información sobre el terreno y detalles. Podemos leer sobre la guerra de Iraq en bloggers iraquíes, en los de soldados americanos (ahora censurados a menudo) o en los de expertos como Juan Cole, cuyo blog, Informed Comment, resume, analiza y traslada noticias del frente.

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Con tal abundancia, puede parecer fácil poner un manojo de blogs en un libro y llamarlo antología. Pero sería incorrecto. ¿Dónde está el problema? En los enlaces -esos pedacitos del texto destacado que pinchas para ser transportado a otro blog u otra página Web. (Los enlaces son el equivalente en la Web a las notas a pie de la página, salvo que te llevan directamente a la fuente.) No sólo es que los enlaces sean difíciles de trasladar al texto impreso. Es que toda esa cultura del enlace -componer al vuelo,coger y poner lo que te gusta, haciendo conexiones y referencias extrañas e inexplicadas– no se ajustaría cómodamente en un libro.
Sí, estoy hablando de la propia escritura bloggy. ¿Hay realmente tal cosa? Un creciente número de libros ha reflexionado sobre los efectos de los blogs y los bloggers en la cultura (We've Got Blog and Against the Machine), en la democracia (Republic .com 2.0), en la política (Blogwars), en la privacidad (The Future of Reputation), en los medios (Blog: Understanding the Information Reformation and We're All Journalists Now), en el profesionalismo (The Cult of the Amateur), en los negocios (Naked Conversations), y en todo lo antedicho (Blog!). ¿Y qué decir sobre sus efectos en el lenguaje? ¿Son un nuevo género literario? ¿Tienen sus propias concepciones, formas y reglas? ¿Tienen una esencia?

Blogs

Leer blogs, desde luego, no es como la lectura de un artículo periodístico o de un libro. Los lectores del blog saltan aquí y allá. Siguen los enlaces. Se trasladan desde el blog a las noticias o a los vídeos de YouTube, y lo hacen más fácilmente que si estuvieran pasando la página del periódico. Se dejan llevar continuamente a alguna parte. Los bloggers prosperan fragmentando la atención y repartiéndola en frases ingeniosas, muestras de canciones, noticias breves y juicios sumarios. A veces, ni siquiera puntúan. Y si no pueden poner la inflexión correcta en una oración, utilizarán a menudo un OMG (Oh my god!) o un emoticon en vez de palabras -por ejemplo, una cara sonriente :-), un guiño; -) o un ceño fruncido:- (. Muchos bloggers realmente no escriben mucho. Son más bien como empresarios, editores o redactores, que buscan y eligen cosas que encuentran en línea, y que de vez en cuando dan con un titular divertido o agregan un comentario malicioso. Hay días en los que la única cosa original que ves en un blog es el equivalente del "Lee esto…. Mira aquello…. Eso es poco convincente…. ¿Te Puedes creer esto? "…
Los bloggers asumen que si los estás leyendo, eres uno de los suyos, o al menos estás en su onda, entiendes sus bromas y conoces los nombres que citan. A menudo, comienzan la reflexión por la mitad, con sobreentendidos. No les preocupa que te quedes desorientado, no son responsables de tu educación. Los bloggers, como anotó en cierta ocasión Mark Liberman, uno de los fundadores del blog Language Log, son como Platón. :-) El mensaje tácito es: Eh, yo estoy hablando aquí con mis compinches. Puedes continuar conmigo o largarte. Es cosa tuya.
Veamos cómo empieza La República de Platón: "Ayer bajé al Pireo, en compañía de Glaucón, hijo de Aristón, con el fin de elevar mis oraciones a la diosa y para ver cómo iban a realizar la fiesta, que celebraban por primera vez".
Un momento! ¿Quién es Aristón? ¿Y Glaucón? ¿Qué fiesta es ésta?
Y aquí, para comparar, tenemos un fragmento de Julia { Here Be Hippogriffs},un blog sobre la maternidad y de la infertilidad:

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¡Había dejado a Steve sólo con sus chismes en los últimos tres días,así que me estoy sintiendo muy presionada para abandonar Internet (tú! él quisiera que te abandonara!) y bajo a mirar SG-1 (supongo que se referirá a la serie Stargate SG-1) con él…. Tendrá que ser rápido. ¡Vite! ¡Aprisa, Aprisa! Fui a una Blogher. Era divertido y algo ridículo y estoy contenta de haber ido, aunque no sepa si volveré otra vez. Una nota para mis amigos blogging estériles: NO PENSÉIS EN ELLO. No vayáis. No vayáis nunca a una Blogher.

Pero bueno, ¿Quién es Steve? ¿Qué es eso de Blogher? ¿Un blog? (No.) ¿Un club de madres? (No.) ¿Una conferencia blogging? (Sí.)
Coges la onda, captas el viento Blogger a través de lugares, gentes, textos y blogs que puedes o no conocer sin que te den nada provechoso. Ellos piensan que incluso si no te ofrecen enlaces, podrás conseguir todo lo necesario con el Google, la Wikipedia o buscando en los archivos de su blog. El tono de la mayoría de blogs – reactivo, dinámico, conversacional, libre-asociativo- es predicado con esa capacidad de enlazar y se infunde con ella. Y no es ningún accidente. En tiempos, los blogs no eran sino enlaces con pequeños comentarios.
Aunque el blogging tenga precedentes en los ochenta –gupos y diarios on-line, las secciones “What’s New” de las páginas personales– el blogging tal como lo conocemos (según el ensayo de Rebecca Blood, Universo del Blog –, Editorial Gestión, 2000) comenzó a prender alrededor de 1998. Fue entonces cuando algunos empezaron a usar sus páginas para registrar y enlazar otros sitios que habían descubierto. Estos bloggers tempranos no ofrecían muchos comentarios, más bien topónimos y coordenadas para navegar por la web. Desempeñaban "una valiosa función de filtrado para los lectores". Ellos "pre-surfed" la Web.

Rebecca Blood

Ese mundo pequeño y acogedor estalló en 1999, año en que un puñado de herramientas permitieron que cada uno se construyera fácilmente su blog y lo pusiera en la red –LiveJournal, Diaryland, y, el más importante, Blogger, una aplicación blogging gratuita ofrecida por Pyra Labs. Con ello, cualquier persona con un ordenador y acceso a Internet podía hacer un blog, a través de un servidor como Blogger (ahora en manos de Google) o, en años posteriores, dentro una red social como MySpace. Es sencillo: sigues las instrucciones, eliges un nombre para tu blog, decides lo que muestras de tu privacidad en la parte "Sobre Mi", resuelves si permites comentarios de los lectores y escoges la plantilla.
A principios de 1999 había algunas docena de blogs. Antes de finales de año había miles, sin que se pudiera parar. A finales de 2003 había dos millones de blogs y el número se doblaba cada cinco meses. A principios de 2006,Technorati, un buscador de blogs, indicaba un total de 27 millones. A finales de 2007, la cuenta pasaba de 100 millones. (El mayor número de blogs,un 37 por ciento, están en japonés, según un artículo reciente de Blaine Harden en el Washington Post, y la mayor parte de éstos son corteses y modestos- "Karaoke para tímidos". El treinta y seis por ciento de entradas están en inglés, y la mayor parte de ellas son todo lo opuesto a la cortesía y la modestia).
Cuando llegó el auge del blog, el tono de la blogosfera empezó a cambiar. La mayor parte de los nuevos blogs -aunque no todos- ya no eran tanto filtros de la Web como lugares para difundir opiniones y hacer revelaciones. En vez de imaginar nuevas maneras para presentar hallazgos refrescantes, muchos de los nuevos bloggers se preocupaban por la forma de ser encontrados. La misma significación del enlace comenzó a cambiar. Los enlaces que antes importaban eran los que ofrecías en tu blog, que apuntaban a otros sitios, los de salida (outbound). Ahora los enlaces que valen -y así sigue– -son los que desde otros blogs apuntan al tuyo, los llamados enlaces de entrada (inbound). Ésos son los que los que cuentan en los buscadores como Technorati. Son la medida de la fama.
Ahora que la fama y los enlaces son una y la misma cosa, hay bloggers que harán cualquier cosa – propagar rumores, difundir mentiras, seleccionar peleas, crear personajes falsos- para ser noticia y, por tanto, hacer que les enlacen. Están, en el lenguaje de la blogósfera, "link whores". Y los que tienen éxito devienen celebridades del blog o " blogebrities”. Una de las maneras más seguras de engrandecer tu blog es derribar a un político o a un periodista famosos. (A los bloggers que van constantemente a la caza de los medios dominantes, o MSM, se les apoda Pajamahadeen.)
En 2004 los blogs Little Green Footballs y Power Linemontaron el Rathergate cuando propagaron que el informe que Dan Rather presentó en 60 Minutes II sobre la participación del presidente George W. Bush en la Air National Guard era una falsificación. (A partir de la denuncia, un comité de la CBS investigó el asunto sin que pudiera probar que el relato de la carrera militar de Bush fuera sustancialmente incorrecto, además de que Rather denunció a la CBS por “despido improcedente”).
En 2006 Little Green Footballs se anotó otro tanto al señalar que una fotografía de Reuters de un ataque aéreo israelí había sido manipulada para hacer que la humareda que se veía sobre el Líbano fuera más densa y oscura. En 2004 muchos blogs de la derecha ayudaron a que Swift Boat Veterans hundiera la candidatura de John Kerry a la presidencia. En 2002 fueron bloggers como Joshua Micah Marshall de Talking Points Memo y Atrios (un seudónimo) de Eschaton los que difundieron los comentarios racistas de Trent Lott en la fiesta de celebración del centenario del ex-senador estadounidense Strom Thurmond, llevando a la dimisión de Lott como líder de la mayoría del Senado.