sobre esta piedra

nuevos aires circulan en la iglesia edificada hace casi dos mil años sobre los hombros de un humilde pescador. Cansados tal vez sus altos dirigentes de la demagogia sesentista de la “opción preferencial por los pobres”, otras temáticas se abren paso aceleradamente tras la elección del cura ratzinger como vicario de cristo. No se trata ahora de traspiés o –denunciadas- malas interpretaciones de alocadas declaraciones de don benedicto, sino de sesudas opiniones de algunos de sus dirigentes de alto rango, que como todos sabemos, han sido democráticamente electos. Por un lado, el arzobispo angelo amato, secretario de la congregación para la doctrina de la fe vaticana, resaltó la continuada existencia de males que “permanecen casi invisibles” porque los medios los presentan como expresión del progreso humano. Entre tales males, el cura indicó al aborto, la eutanasia, y “los parlamentos de las llamadas naciones civilizadas donde son promulgadas leyes contrarias a la naturaleza del ser humano, como la aprobación del casamiento entre personas del mismo sexo”. Obsérvese la agudeza del pensador católico: en la misma frase condena las uniones homosexuales y los parlamentos democráticos. Teníamos la sospecha que la iglesia se lleva mejor con el fascismo y otros regímenes autoritarios (siempre que no sean materialistas y ateos); las palabras del cura italiano no hacen más que confirmarla.
Al mismo tiempo, el arzobispo de buenos aires, señor bergoglio, apuntó en una reunión de curas que la iglesia “fue, es y será perseguida”. No contento con tanta precisión histórica, que ha echado al olvido siglos de persecución católica contra “herejes” de toda laya, bergoglio se ensañó con la dulzura del mensaje cristiano. Para él, “la Iglesia será perseguida en la medida en que mantenga su fidelidad al Evangelio. El testimonio de esta fidelidad molesta al mundo, lo enfurece y le rechinan los dientes, mata y destruye, como sucedió con Esteban”.
Al mundo demoníaco, empeñado en perseguir a la iglesia, “le rechinan los dientes”. ¿Pero que es esto, válgame dios?
Oh, eloi, eloi, ¿por qué nos has abandonado?

trasmayo

Dos cosas sobre blogs, y una más sobre una pequeña nota en el suplemento Radar de hoy domingo.
El blog de Jon Beasley-Murray, a quien conozco por un texto sobre estudios culturales y peronismo, está por acá. En realidad se trata de uno de los blogs de JB-M, y tal vez la mezcla de textos para clases, reflexiones y referencias haga de su blog algo legible más allá de la página de inicio (no lo tengo muy en claro, pero quisiera saber si existe y cómo se practica, la costumbre de buscar en los buscadores de cada blog , lejos de la horma google).
Anaclet Pons, en su blog, ha comenzado -y ya casi termina- la traducción de un texto de Geert Lovink,"Blogging, the nihilist impulse" (publicado en inglés acá). Los interrogantes y consideraciones de Lovink reinstalan el tema del blogging más lejos del mundo de las noticias. Lovink discute un poco los vínculos entre el blog, en tanto género, y los media; pero al menos en idioma español, la preceptiva parece venir desde el sector de la información. Y aún más, redes de blogs con sede en educación o ciencias sociales a veces aceptan sin más esa línea del "deber ser". La empresa que emprendió Pons es inteligente pero además el texto es necesario para ese debate, que sin apuro, vamos dando muy cada tanto. Cuando termine dicha traducción, vamos a citarla e incluso pedirla para republicarla en Tapera. ¿Qué hay en ese debate? ¿Por qué reclama otras opiniones? Tengo poco que decir, creo que aún:
Hace poco recorrí la biblioteca de un muerto. Tiene, aproximadamente, cinco mil volúmenes, los que puestos en pasillos y estanterías verticales, tansforman una biblioteca personal en algo público: a medida que recorremos sus pasillos dos murmullos ganan voz: el que recita títulos y autores y editoriales en distintos idiomas, y el que comienza a golpear en el argumento de Lavoisier sobre la transformación de la energía. Esas marginalias, esos actos de lectura, ese hollar en textos de distinta naturaleza mientras la familia se agranda o mientras el perro enveceje…de ellos no ha quedado nada ("si este hombre hubiera tenido un blog" pienso y enseguida descubro que cada vez soy más estúpido frente a lo que no puedo comprender)
La enumeración de títulos y autores es como un canto fúnebre al comienzo y luego un son de reclamo, el runrún de coraje que presagia una bagauda interior; pero entonces nada: ganas de robar todo, ganas de comprar todo, ganas de leer mucho; pero nada. Sólo un resto que no se dónde encajar, un respeto que no sé a quién enrostrar. La biblioteca de un hombre muerto, sin duda una figura temible para mí, por sus tres sustantivos y sus permutaciones.

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En el Suplemento Radar de hoy, una nota sobre un documental que traza la historia de Fotos Bonaudi. Una casa que fotografió a medio Sunchales, provincia de Santa Fe. En mi pueblo había o hay una, también en un esquina. No importa la nostalgia, pero a veces un pequeño intelectual orgánico es quien hace la etnografía de todo un pueblo, sencillamente porque la foto es extrañamiento y el paso del tiempo lo potencia. La historia de la sensibilidad no debería prescindir de esos roles fabulosos: el del fotógrafo y el del sepulturero.

Juan Lombroso

Se decía de los pungas, de los gays, de los piqueteros. Ahora se sabe que también puede reconocerse al denominado puntero.
Dijo Lucio Fernández Moores de Clarín papel, en su nota sobre la toma de escuelas en Neuquén (las negritas esas son del propio diario):

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Junto a ella había otras 40 madres que protestaban contra los maestros en huelga, pero también otros hombres reticientes a la prensa con apariencia de punteros políticos

Ea, por favor, dibujanos uno.

el ángel de la historia

los indios americanos han sido razas sometidas durante siglos (si el lector quiere cambiar “razas” por “etnias”, que queda más lindo, vai prá frente). Primero por los “conquistadores-colonizadores”, españoles, ingleses, portugueses y otros, luego por los criollos, iberoamericanos o angloamericanos. Cuando no fueron oprimidas, fueron simplemente exterminadas. El multiculturalismo está a la orden del día en las sociedades metropolitanas; tema que despierta pasiones –no sólo razones- por demás encontradas, y por momentos truculentas (especialmente cuando se citan ejemplos extremos de prácticas habituales entre musulmanes y otros que parecen básicamente inaceptables). Con todo, el tema puede ser tratado. Distinto es cuando bajamos a la periferia. Multiculturalismo está bonito para discutirlo en la sorbonne. En la paz, cuzco, o chiapas, ya no es tan bonito. Si los académicos tratan de los derechos de los pueblos oprimidos, está bárbaro. Si los pueblos oprimidos luchan por sus derechos, son bárbaros.
Venía pensando en esto cuando me deparé con una investigación de dos académicos de universidades norteamericanas, rafael núñez y eve sweetser, (de la cual hay referencias acá y acá) quienes han analizado las metáforas espacio-temporales utilizadas por integrantes del pueblo aymará para refererirse al pasado y al futuro: sorprendentemente, tales individuos utilizan una metáfora espacial según la cual el pasado está por delante del hablante, y el futuro detrás. Según los investigadores, “hasta ahora, todas las culturas e idiomas estudiados – de los europeos y los polinésicos al chino, japonés bantú y otros – no solo han caracterizado el tiempo con propiedades del espacio sino que han atribuido al futuro una posición en el mismo como si se encontrara delante del hablante y el pasado detrás. El caso del aymara es el primero documentado que se aparta de este modelo típico.”
Soltando la rienda a la imaginación, pensaba que dirían los defensores y los detractores del multiculturalismo si vieran a profesores aymarás, en escuelas primarias y secundarias de bolivia y perú, por caso, enseñando a tiernos estudiantes aymarás, criollos, quechuas y todos aquellos que forman la “comunidad nacional” metáforas del tiempo como la descripta. Calculo las opiniones: “contrario a la racionalidad, gran conquista de la humanidad”; “partidarios del atraso”, etc.
Y en esta ensoñación, se me apareció el celebérrimo ángel de walter benjamin:
“su rostro mira al pasado. Allí donde nosotros percibimos una cadena de acontecimientos él ve una sola catástrofe que sigue amontonando escombros sobre escombros y los arroja a sus pies. El ángel desearía quedarse, despertar a los muertos y reconstruir lo que ha sido aplastado. Pero una tormenta está soplando desde el Paraíso; ha entrado en sus alas con tal violencia que el ángel ya no puede cerrarlas. Esta tormenta lo impulsa irresistiblemente al futuro al que da la espalda, mientras que el montón de escombros que está ante él se eleva hasta el cielo. Esta tormenta es lo que llamamos progreso”.
¿sería aymará el ángel de la historia?