Prensa y peronismo

Maria Liliana Da Orden y Julio César Melon Pirro (comps.). Prensa y peronismo. Discursos, prácticas, empresas. 1943-1958, Prohistoria, Rosario, 2007, 257 páginas.
Prensa y Peronismo

La relación entre la prensa y el primer peronismo no ha sido lineal y más bien se trató de un vínculo complejo . A la tradicional imagen que mostró al peronismo como un verdugo implacable a la hora de lidiar con las expresiones periodísticas adversas se antepone otra explicación, que no invalida del todo la primera pero la complejiza. Queremos decir que se desprende de varios de los artículos que componen Prensa y peronismo.. . una imagen bastante más matizada de aquella que reduce al peronismo a un autoritarismo que cercenó por completo una de las garantías poliárquicas. La compilación tampoco se queda encerrada en los límites temporales que van de 1946 a 1955. Algunos trabajos abordan la etapa preperonista y otros se adentran en los primeros años de la denominada Revolución Libertadora.
El objetivo no es solamente quedarse con la faz discursiva de los diarios, periódicos o semanarios. Tampoco concentrarse en las experiencias periodísticas que, como el diario socialista La vanguardia, fueron las más claramente perjudicadas por algunas iniciativas gubernamentales. Como adelantan los compiladores “A todas luces y en principio, el análisis de una publicación periodística exige mucha más información de la que contienen sus páginas…”(p.11) Es por ello que en el libro son tratados en paralelo con la prensa, los trabajadores gráficos, los diarios como empresas comerciales y sus propietarios a la luz de una experiencia política con visos rupturistas.
El primer artículo del libro esta dedicado a mensurar las transformaciones de la prensa argentina en los prolegómenos del peronismo. Fundamentalmente cómo impactaron las medidas provenientes de la Secretaría de Trabajo y Previsión en la relación entre periodistas, cada vez más convencidos en considerarse “simples” trabajadores, y los dueños de los medios periodísticos tradicionales como La Prensa, Crítica y La Nación. En efecto, a partir del Estatuto del Periodista, una de las primeras medidas de la flamante Secretaría, Perón “buscaba usar las divisiones de clase dentro de las redacciones no sólo para fracturar internamente a cada diario opositor, sino también para ganar la simpatía activa de los productores directos de buena parte de la información” (p.39). La interesante reflexión de James Cane apunta , como decíamos al principio, a dar más vuelo a las versiones que explicaron la mala relación de Perón y algunos diarios a partir de una defensa que estos últimos hicieron de la pluralidad y las “sanas” costumbres liberales.
Avanzando en la obra aparece una sección dedicada a la prensa de la provincia de Buenos Aires. Este apartado contiene estudios de casos disímiles entre sí, pero signados por una emergencia política y social, más traumática para unos que para otros. Junto con el análisis del diario socialista de Mar del Plata El Trabajo, aparecen las estrategias de adaptación que frente al peronismo clásico adoptó el diario La Capital, también de Mar del Plata, que es enrolado por su autor dentro de la prensa comercial. Dentro del segmento también, es descrita la actuación de la prensa liberal y católica de Tandil desde una mirada que prioriza los realineamientos políticos en aquella pequeña localidad provinciana.
La última parte del volumen esta dedicada a evaluar algunas de las expresiones permitidas y clandestinas durante el posperonismo. A las consideraciones sobre experiencias nacionalistas como Azul y Blanco, se suman los enfrentamientos entre las facciones antiperonistas que pueden rastrearse en las revistas Qué sucedió en 7 días y Mayoría.
El escenario ficticio que generó la proscripción del peronismo posibilitó, incluso, el surgimiento de una prensa política de nuevo cuño como los semanarios Palabras Argentinas y Rebeldía que aparecieron esporádicamente entre 1956 y 1958; también Línea Dura y Norte cuya aparición se remonta desde 1956 hasta 1960. Muchas de estas expresiones, intentaron – a veces desde la clandestinidad- constituirse en la voz de un movimiento quizá más heterogéneo que el grupo que intentó silenciarlo.
Prensa y peronismo. .. se ocupa de un costado de la fértil historiografía del peronismo que merecía ser tratado en profundidad ya que, recurrentemente, se ha tendido a ver el problema de manera lineal, acrítica y ahistórica. Es indudable que en esta materia queda aún mucho por hacer, y es por ello la obra puede convertirse en una valioso referente.

Kriegspiel, el juego de Guy Debord

En la página de Alexander Galloway hay mucho material para la discusión sobre las nuevas tecnologías. Su enfoque está desplazado, por decirlo de algún modo (una de sus líneas de trabajo más interesante apunta al gaming) pero en este reportaje podemos comenzar a entrever las consistentes ligaduras entre distintas formas de aproximación a las problemáticas ligadas al campo de las nuevas tecnologías (de Laszlo-Barabasi a Lovink, de la sociedad del espectáculo a la algorithmic culture) y las que se producen entre pensadores que "llegan" a ese terreno desde distintos territorios (pueden seguirse esas relaciones en los programas de enseñanza que Galloway colgó en su página). Su participación en Kriegspiel, el juego que diseño hace tiempo Guy Debord, es una faceta curiosa. Hay mucho escrito ya sobre el asunto pero no estaría mal jugarlo. Se puede bajar de acá. 1, 2, 3, 4, 5 para más información.

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Anthony Grafton: “Codex in Crisis”, el mundo del libro tiembla

post cruzado desde Clionauta

A finales de 2007, el historiador de Princeton Anthony Grafton publicó un artículo en The New Yorker sobre la digitalización y sus descontentos. En este blog dimos cumplida cuenta de todo ello, traduciendo parte de esa reflexión a los pocos días. Quienes deseen conocer aquella contribución al completo están, por otra parte, de suerte, pues la revista Pasajes publicará ese mismo ensayo después del verano en un número dedicado a internet, número que editaremos mi compañero Justo Serna y un servidor de ustedes.
Grafton, Codex
Lo que no apareció en la anterior entrada sobre el asunto, ni podremos calibrar en esa revista, es el éxito que Grafton consechó con ese breve texto, como tampoco las discusiones suscitadas con posterioridad. Quede, pues, constancia de ello. Sólo así se entenderá que este historiador haya decidido ampliar aquellas digresiones hasta convertirlas en un libro, cuyo título es el mentado Codex in Crisis (Nueva York, The Crumpled Press, 2008). Además, es una rareza. Grafton apenas ha aumentado su escrito, pasando de cuatro mil a dieciséis mil palabras que caben en unas escasas 53 páginas, pero el volumen se ha beneficiado de una edición exquisita, cosida a mano, y con una tirada única y definitiva de 250 ejemplares. La casa editorial, de nombre elocuente, jura y perjura que ahí se acaba todo y que la obra no gozará de posteriores reimpresiones o reediciones.
Dice Grafton en ese volumen hablando de las grandes bibliotecas y la digitalización:

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Durante la última década, más o menos… las ciudades del libro han sido de todo excepto tranquilas. El ordenador e internet han transformado la lectura de forma más profunda que cualquier otra cosa desde la aparición de la imprenta. En las grandes bibliotecas, de Stanford a Oxford, se pasan las páginas, los escáners resuenan, las bases de datos crecen -y el mundo de los libros, el de la información protegida por los derechos de autor y el de los depósitos de ejemplares, tiembla.

Quienes deseen más tienen tres opciones. Una (dejemos al chiquilicuatre al magen), adquirir el nuevo libro por unos escasos treinta dólares. Dos, reservar un ejemplar del número sobre intenet que publicará Pasajes a la vuelta del verano. Y tres, seguir la columna quincenal que el propio Grafton escribe para el periódico de su Universidad, el Daily Princetonian.

Eurocopa: Fútbol e identidades

post cruzado desde Clionauta

No es la primera vez que hablamos de fútbol, pero ahora será desde otra perspectiva. En mi descargo diré que tenía pensado un extra bloguero para atender a lo que se avecina en los próximos días, pero mis colaboradores más cercanos han huido despavoridos. Así las cosas, esto es lo que hay.
Tras su Sport, politiques et sociétés en Europe centrale et orientale (Éditions de l’Université de Bruxelles, 2005), los belgas Jean-Michel De Waele y Alexandre Husting editan ahora en la misma editorial un nuevo volumen titulado Football et identités. El libro recoge las aportaciones más relevantes presentadas al coloquio “L’adhésion identitaire aux clubs sportifs” que tuvo lugar en Bruselas hace ahora tres años en el Institut d’Etudes Européennes de la Université Libre de Bruxelles.
Fútbol
La obra se plantea problemas tales como qué hemos de entender por “identidad deportiva” y cuáles son hoy los resortes de los procesos de identificación deportiva. Las respuestas a estas cuestiones son a menudo superficiales y lo habitual es que se use el concepto de identidad deportiva de manera reductora o partidaria, pero sabemos que la identificación del espectador con un equipo no sólo es un componente clásico del espectáculo deportivo sino también un fundamento del “nacionalismo deportivo”. Así pues, señalan los autores, la adhesión a un equipo o a un deportista tiene múltiples implicaciones. ¿Los hinchas se mueven exclusivamente por el arraigo local de su equipo? ¿cuentan otros parámetros como el estilo de juego del equipo, sus resultados, sus orígenes sociales o históricos, sus afinidades ideológicas, su composición o incluso su localización? En épocas de globalización, dónde se supone que se borran las fronteras nacionales, los referentes identitarios tradicionales se debilitan y se impone el deporte-espectáculo ¿cómo entender las identificaciones individuales y colectivas de los hinchas con un club? La adhesión a un equipo de fútbol ¿constituye un sustituto a los referentes identitarios tradicionales en declive (iglesias, sindicatos,…)?
Estas cuestiones son las que abordan los distintos autores. Unos, desde una perspectiva teórica, explorando la dialéctica entre lo particular y lo colectivo, intentando entender los mecanismos por los cuales un colectivo de once jugadores materializa esa entidad imaginaria que es la nación, encarnando lo invisible. Otros son más descriptivos y abordan casos concretos, distintas formas de expresar esa identificación. Aparecen así ejemplos opuestos, como el modelo portugués (con adhesiones arbitrarias) y el corso o el argelino (muy complejos y asociados en parte al nacionalismo).
En fin, la lástima es que nadie se haya ocupado del caso español.

Índice:
Introduction. Football et identités du «Je» au «Nous» en passant par «les Autres», de Jean-Michel DE WAELE y Alexandre HUSTING (Université libre de Bruxelles); Composants de l’identité, mécanismes de l’identification, de Paul YONNET; Le supportérisme: identification, distinction et égotisme, de William NUYTENS (Université d’Artois); La bataille pour la reconnaissance : le soutien des supporters après la fusion de deux équipes de football, de Filip BOEN y Norbert VANBESELAERE (Katholieke Universiteit Leuven); «De quel club êtes-vous ?»: identité footballistique au Portugal, de Emmanuel SALESSE (Université de Paris IV); Football corse et identitarisme, de Didier REY (Université de Corse) y Thierry DOMINICI (Université de Bordeaux IV); Sport postcolonial algérien et résistance des «supporters» au changement des marqueurs identitaires des clubs de football, de Youcef FATÈS (Université de Paris X-Nanterre); L’Union européenne contre les identités du football ?, de Alexandre HUSTING (Université libre de Bruxelles); «Fiers d’être… »: la mobilisation d’une identité locale ou régionale dans la construction d’une cause par les supporters ultras français, de Nicolas HOURCADE (Ecole centrale de Lyon): Le supportérisme à distance. Réflexions sur les attachements territoriaux et les formes de l’apparence communautaire dans le football contemporain, de Ludovic LESTRELIN (Université de Caen).
Fútbol
Y, en fin, a quienes mi particular contribución al evento futbolístico les parezca escasa, les recomiendo:
“Joga Bonito”, la reseña del crítico televisivo (y futbolístico) del periódico canadiense Globe and Mail a propósito del volumen de su multifacético colega Alan Twigg: Full-Time: A Soccer Story (Ramdom House). Se puede consultar en la Literary Review of Canada, vol. 16, núm. 5, junio de 2008.
“Murder in Mexico”, del periodista Brian Glanville, en Index on Censorship, vol. 37, núm. 2, mayo de 2008, que trata sobre la olimpiada mexicana y las protestas estudiantiles (la masacre de Tlatelolco)
El texto que Benedict Seymour, editor de la revista Mute, publica en su último número: “Blurred Boundaries: Sport, Art and Activity", sobre la convergencia de arte y deporte, así como su potencial utópico.
Para quienes, deseando mantenerse en el terreno deportivo, deploren la pelota, tienen al teórico del arte Max Ryynänen, que alaba las virtudes estéticas del hockey sobre hielo en el suplemento literario Kontur. Claro que, y el que avisa no es traidor, el texto está en sueco. A ver quién se atreve!
Pues eso, que el "fútbol es así". De nada…