Post cruzado desde Clionauta

En efecto, éste es más o menos el título del artículo incluido en la sección "From the Intersections: History and New Media" del numero de mayo de Perspectives on History. Su autor es Jeffrey N. Wasserstrom, profesor de historia en la University of California at Irvine, quien bloguea con asiduidad para The China Beat y Huffington Post . Además de otras cosas, es el editor del Journal of Asian Studies y su obras más recientes son Global Shanghai, 1850–2010: A History in Fragment (Routledge, 2008) y China in 2008: A Year of Great Significance (Rowman & Littlefield, 2009). Esto nos dice:

Para algunos lectores de esta revista, la palabra "blog" -término derivado de "web log" y que ahora se utiliza para referirse a todo tipo de lugares- probablemente evoca la imagen narcisista, auto-confesional, del escritor que le da vueltas a sus manías. Así que permítanme comenzar con algunos datos personales, una confesión y una manía. Los detalles: enseño sobre China y contribuyo regularmente a un blog de grupo. La confesión: hasta hace un año y medio, nunca había blogueado ni leído blogs. La cosa que no soporto (que no sorprenderá a quienes hayan repasado mi "Eurocentrism and Its Discontents” aparecido en Perspectives en enero de 2001): los ensayos que se centran en fenómenos globales, como los blogs, y hacen generalizaciones que sirven para la Estados Unidos y Europa occidental, pero no necesariamente para el resto del mundo. (Lo que sigue, de hecho, comenzó como una carta de queja desencadenada por un ensayo, por otro lado admirable, aparecido en la New York Review of Books sobre los blogs, aquejado precisamente de ese defecto). Así, al leer lo que sigue, hay que tener en cuenta: (1) Se oirá hablar mucho de China – y no precisamente mal si se curiosea en la web, ya que ese país cuenta ahora con más usuarios de Internet que cualquier otro. (2) La categoría de "historiador no iniciado" del título me incluye a mi, al menos hasta mediados de 2007. (3) Muchos de los conceptos erroneos que quiero desacreditar son cosas que yo creía hasta hace poco -aunque 18 meses en la blogosfera (donde el tiempo pasa tan rápido que es mejor calcularlo en años chinos) no es realmente un período tan corto .
Malentendido 1: Todos los bloggers parlotean sobre sí mismos, se confiesan y despotrican contra esto o lo otro. Algunos lo hacen, pero no todos. Tomemos, por ejemplo, el equipo responsable de China Digital Times (lema: “The revolution will be blogged”). Es un sitio excelente que se dedica a poner al día a sus lectores sobre la política china.
Malentendido 2: Todos los blogs incluyen eslóganes que son una monada. Algunos lo hacen. El del blog de grupo al que pertenezco, por ejemplo, el de The China Beat es “Blogging How the East is Read”, que nos gusta pensar que es inteligente. Para otros ejemplos, véase la entrada “The Best Website Taglines Around the Internet” —en particular, “The Straight Dope: Fighting Ignorance since 1973 (It’s taking longer than we thought)”— en el Daily Blog Tips. Muchos blogs, sin embargo, no tienen ese tipo de eslóganes, incluido Daily Blog Tips.
Malentendido 3: Lo de los blogs es una moda que tarde o temprano se acabará, por lo que podemos ignorar el fenómeno y esperar a que pase. Eso nadie lo sabe. Parece dudoso, sin embargo, que los blogs vayan a desaparecer pronto. Además, últimamente se han convertido en una parte cada vez más importante del panorama político e intelectual. Para los historiadores, hay blogs que forman parte de un portal dedicado a la disciplina, como el History News Network de Rick Shenkman, o vinculados a nuestras organizaciones profesionales (la AHA, por ejemplo). Muchas (quizás todas) editoriales universitarias los tienen. Incluso el venerable Times Literary Supplement (de Londres), estandarte tradicional, tiene dos: el Don's Life de la clasicista Mary Beard y el epónimo de su editor Peter Stothard, ambos sin eslógan. Cierto que la New York Review of Books no tiene uno propio, sino que está asociado a "NYRB Classics" . Sin embargo, New Yorker tiene varios (incluido uno excelente sobre China de Evan Osnos) y la sección New York Times Sunday Book Review acoge un excelente Paper Cuts , de modo que la NYRB pronto podría seguir el ejemplo. De hecho, en su edición de 14 de febrero de 2009 apareció un largo ensayo sobre los blogs escrito por Sarah Boxer.
Malentendido 4: "[Una entrada en un blog] está disponible para cualquier persona con una conexión a Internet". Esta es una de las líneas del artículo de Boxer que no comparto. ¿Por qué? Porque muchos internautas chinos tienen vedados muchos blogs. Esto se debe al mecanismo de censura que los peridistas occidentales habitualmente llaman el "Gran Cortafuegos de China", pero que uno de mis bloguers favoritos, Jeremy Goldkorn, ha denominado el "Net Nanny", un término que capta muy bien los esfuerzos por parte del gobierno chino por dirigir a los usuarios hacia determinados sitios de Internet y mantenerlos alejados de los demás. Además, no sólo es un problema chino. Por otra parte, hay algunos que están protegidos con contraseñas o están bloqueados por edades.
Malentendido 5: Los libros y los blogs son tan diferentes que lo novedoso de la publicación de la antología de Boxer era como lo de "hombre muerde a perro". Así es como Boxer presentó su Ultimate Blogs en el ensayo para la NYRB, explicando cómo había llegado a la idea de hacer la antología, a pesar de verlo de entrada como una "terrible" perspectiva. Thomas Jones, escribiendo sobre Boxer en la edidión del 24 de enero de la London Review of Books, comienza: "Libros y blogs, si hacen su trabajo correctamente, son tan diferentes como lo puedan ser dos tipos de textos impresos". Considera a Ultimate Blogs "un temprano aspirante al libro más inútil del año." Lo único que quiero señalar es que los lectores chinos verán esta forma de ver las cosas un poco extraña. Ellos saben perfectamente que escribir libros y escribir blogs pueden ser tareas muy diferentes, aunque se hayan acostumbrado a que se recopilen las entradas en tapa dura. En Occidente, se han producido suficientes libros basados en blogs como para que se haya acvuñado un término ( "blooks") y haya un premio para los mejores ( "Premio Blooker"). Algunos incluso se han vendido bien, aunque es un género menor propio del mercado anglosajón. Pero la cosa va a más. Por ejemplo, China in 2008: A Year of Great Significance, una antología basada en el citado The China Beat que contiene también materiales de otras publicaciones y ensayos nuevos. Está coeditado por Kate Merkel-Hess, Kenneth Pomeranz y yo mismo (con la asistencia de Miri Kim), y con un prólogo de Jonathan Spence, expresidente de la AHA.
Malentendido 6: Lo del blogging es para los jóvenes. Esta es una idea tentadora para alguien de mi edad. Pasados los 45, como hice hace unos años, cualquier posibilidad de ser considerado "joven" empieza a parecerme estupenda. Además, algunos de los bloggers que he mencionado anteriormente tienen mi edad.
Malentendido 7: El blog es lo último en escritura en línea. De hecho, los más jóvenes creen que los blogs son realizados por personas que son mayores de lo que realmente son. Ellos prefieren las formas de comunicación que permitan una interacción mucho más rápida entre los participantes de la que se produce a través de la sección de comentarios de un blog normal, y piensan que los blogs que no permiten hacer comentarios o que son moderados son estrictamente aburridos. Prefieren el chat, Facebook o Twitter. Aunque he sido escéptico sobre esto, creo que hay que saber más sobre cómo funciona exactamente, ya que algunos de los bloggers que más admiro , como Rebecca MacKinnon y su Rconversation, han comenzado a combinar los blogs con tweeting.
Malentendido 8: Los académicos y otros intelectuales que se pasan a los blogs están llamando la atención de quienes tienen problemas para conseguir publicar en formatos más tradicionales. Seguramente esto es cierto a veces. Pero Mary Beard mantiene activo un blog y también publica ensayos y libros a ritmo prodigioso. Y en términos de llamar la atención, a veces la motivación de un blog es reclamar la atención de las publicaciones impresas. Este fue sin duda el caso de mi iniciación como blogger. Mi primer post fue para la "Campaign for the American Reader", blog del que me he convertido en adicto. Cuando me invitaron a participar en su "Writers Read", acepté por varias razones: me halagaba; me daba la oportunidad de hablar de escritores de cuya lectura me había beneficiado; acababa de publicar mi primer libro, China’s Brave New World—And Other Tales for Global Times (Indiana University Press, 2007), y estaba preocupado por si no tenía lectores.
Malentendido 9: El blog académico es un lujo para los que tienen una plaza fija. Hay peligros en la práctica del blogging, especialmente si no no tiene una plaza. Puede que uno dedique demasiado tiempo a los blogs en lugar de hacer otras cosas, o puede que uno haga comentarios inadecuados en el ciberespacio que se vuelvan contra sí mismo. Aquellos de nosotros que enseñamos a los estudiantes graduados o a ayudantes deberíamos señalarles los riesgos. Dicho esto, no creo que necesariamente debamos alentarles a que se olviden del blog. Al fin y al cabo, la musculación de la escritura puede mejorar con diversos tipos de ejercicios textuales. Y, con pragmatismo, a veces al que hace un blog le ocurren cosas buenas. Hay dos ejemplos, ciertamente bastante atípicos, que me vienen a la mente. En la UC Irvine, tenemos algo llamado "Schaeffer Fellowships" que se dan a estudiantes que demuestran un don para la "no-ficción creativa" o, simplemente, tienen cierta habilidad para escribir con estilo, incluso tratándose de cuestiones académicas. Una reciente ganadora procede del departamento de historia, Jana Remy, que obtuvo el premio por la calidad de sus blogs en sitios como Making History Podcast: The Blog, una iniciativa que desarrolló para explorar enfoques experimentales en la narrativa histórica (entre los asuntos tratados está la labor de Laurel Thatcher Ulrich, presidenta de la AHA). También sé del caso de otra graduada local que ha sido invitada a escribir reseñas de libros para una prominente revista literaria después que su blog sobre libros impresionara a uno de los editores de esa publicación.
Malentendido 10: Los Bloggers piensan que todo se puede reducir a un ranking de los diez primeros. Esto no es cierto. He utilizado aquí este formato popular, pero en The Beat China nuestras listas tienden a ser sólo de la mitad.