Curiosidades y algunas novedades académicas tengo aquí: es un puñado. Los más interesantes por curiosos son los post de The Smoke Sellers (un flor de nombre, ¿no?) acerca del Palo Alto Research Center y sus experimentos tempranos; el excelente blog Strange Maps (a los que ya mencioné alguna vez) y sin poder decidirme entre muchos, este post en donde hay un muy buen mapa para ubicar al New Yorker; la nota del suplemento Radar reseñando algunos proyectos fastuosos ligados a ciudades: Dubai, Brasilia, La Plata y otras; el post de otro buen blog, BLDGBLOG, sobre el agujero al centro de la tierra en algún lugar de Guatemala. Mientras veo y leo esas noticias me consuelo con pensar que para algo servirán, algo me dirán del mundo esas lecturas, por insight, gestálticamente; me consuelo pensando que el tiempo que les dedico forma parte del período de amusement que recomendaba Pierce para destrabar análisis y reflexiones menos insustanciales. Entonces leo este post de Justo Serna y me pregunto si no debería haber alguna ciencia que estudie links, una especie de linkología; nada de internet, nuevos medios, nuevas tecnologías. No, nada de eso. Linkología, una cábala de la velocidad y el contagio, una ascesis de la proliferación, la derivación y la influencia por medios mecánicos. Un misticismo lábil, una creencia cansina. Serna escribe desde hace un tiempo sobre los caminos que llevan de un autor a otro, de una lectura a otra, de una idea a otra y esta vez lo hace pensando en el historiador y el cronista.
Siguiendo con cosas académicas, en Inmanencia puede leerse un post sobre Bourdieu, y sobre la publicación online de las Actes de la recherche en sciences sociales. Sociología Contemporánea amplía y continúa la referencia…y la biblioteca.
El post sobre recursos académicos en Con valor es muy bueno.
Final con música. Siempre me gustó el poema encerrado en este tema de los Illya Kuryaki.

Mi chevy y mis franciscanas

Tengo un legado Bruce Lee
en mi pecho argento
una kermesse que me sigue
me sigue por dentro
soy domador de chevys, nena
y es lo que siempre quise ser
manejar uno naranja
y que me griten Gardel
mi chevy y mis franciscanas
enredaderas de amargos
esconden tu sexo, nena
yo emprenderé un gran viaje
recorreré tu cuerpo
mi chevy y mis franciscanas
el domingo es una quemazón
esa radio AM agujereó a Eleonor
Falcón oxidado que no para de chillar
si lo agarro con mi chevy nada va a quedar
mi chevy y mis franciscanas
la mano que prendió el sahumerio
es las misma que perdió el duende
al ver a su familia aplastada por roperos
el me entregó las franciscanas
el alma oculta de sus hermanas
era de hielo, se derritió en fuego
el chevy naranja que nos trajo del cielo
mi chevy y mis franciscanas


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Comments ( 3 )

[...] partido, insiste. ¿Haces resúmenes, fichas, vocabulario?, me interroga. Por otra parte, Nicolás Quiroga –que viene preguntándose sobre la influencia, sobre esos autores o libros que, de verdad, [...]

Los libros que digo leer « Los archivos de Justo Serna added these pithy words on Apr 25 10 at 4:12 am

Cuenta André Maurois en su introducción a ‘Aproximations’, de Charles du Bois, que éste llevaba siempre, en el bolsillo interior de su traje, docenas y docenas de lápices increíblemente afilados. Se le veía en Pontigny anotar libro tras libro utilizando uno de aquellos lápices de punta muy fina, subrayando con minucia y lentitud páginas enteras.

Un día, Roger Chartier, viendo un libro de Pierre Bourdieu que yo tenía mientras hablábamos, quedó muy sorprendido: le pareció curioso que los márgenes de ese volumen estuvieran llenos de anotaciones mías, de exclamaciones, de subrayados, de desarrollos, de desmentidos. Inservible, pues. Procuro hacer lo mismo que Charles du Bois, pero con una diferencia que los años me han enseñado: subrayo con bolígrafo o con rotulador, hasta dejar inutilizable ese ejemplar. Años después, cuando yo mismo regrese a ese volumen, probablemente deberé comprarme otro. No importa: quiero que la relectura sea, en el fondo, una lectura original. Yo ya no soy el mismo; el libro tampoco. Lo que leí después de esa primera visita me ha cambiado: como ha cambiado lo que ese volumen me puede decir ahora.

Leo y escribo, alegrándome (a veces angustiándome) por la larga lista de libros que aún tengo en espera, en mi mesilla de noche, en el escritorio de mi despacho, aquí y allá, sin saber cuál será el volumen próximo que abra. No idealizo lo que hago: describo cómo me comporto, buscando provecho, haciéndome notas de lectura, compendios y juicios sobre lo que mis admirados u detestados autores me proporcionan. Esos apuntes dejados en los márgenes o en cuartillas, que tanto se asemejan a la tarea escolar, podrían ser los deberes que cumplo puntual y escrupulosamente como alumno, como un lector que observa, que quiere crecer, madurar. Si sigo leyendo es que aún no he logrado gran cosa.

Justo Serna added these pithy words on Mar 05 07 at 3:07 pm

Justo: gracias. Este comentario bien podría ser el post y el post una anotación que hago.
Tan gráficas han sido las referencias a los libros desvencijados por la mano marginal que se me ocurrió un post breve sobre marginalia y blogs.

nquiroga added these pithy words on Mar 05 07 at 11:14 pm

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