
Se sospecha que los blogs forman parte de algo llamado blogósfera y que allí, en la blogósfera, se bloguea. Unos bloggers bloguean más y otros menos. Algunos admiten gustosos ser rankeados y otros consolidan estrategias anti-ránkings para posicionarse mejor en los ránkings que se consolidan a despecho o en provecho de ellos.
La sola proliferación de sentencias como esa nos ha hecho pensar que el acto de bloguear es, básicamente, un ejercicio narcicista. Se considera que esas voluntades amantes de su propia voluntad conforman un submundo virtual leve y egocéntrico, tipo egósfera. Unos yoan más que otros. Algunos admiten de muy buen grado hacerlo y para ello tienen siempre a mano el término cagar para explicarlo. Otros compulsan con ese principio adocenando la matriz individualista, smithiando con la idea de lo colectivo como sumatoria de voluntades yoísticas.
La diseminación de consideraciones como la de la frase anterior nos ha llevado a pensar que lo colectivo radica en otra parte, o mejor, que la blogósfera está por fuera de la logósfera. De ese modo ha surgido la sospecha de que existe algo así, disperso, fugaz, hedonista, resultado de malquistar un hacer, de reificar un ejercicio.
Desde hace un año, acá, en Tapera, intentamos escribir sobre algunas cosas que están vedadas en otros formatos existentes, como el paper. Se trata de un ejercicio académico, aunque informal. Y aunque aceptamos el presupuesto que escande los géneros (pero hemos de operar en cada una de esas mitades para alguna vez discutir la lógica de la partición), pensamos que escribir en Tapera no ha sido para quienes lo ensayamos un procedimiento menor, en el sentido en que allí no puede aprovecharse sino una escasa cantidad de nuestras disposiciones de saber. Ha sido precisamente otro lugar en donde con distintos propósitos, restricciones y afinidades pudimos pensar lo que nos interesa rumiar. Y ese ejercicio que, hasta ese momento, se lograba por medio de sociabilidades congresísticas, cafecísticas, aulísticas, etc. se ha visto profundamente beneficiado con lecturas de otros blogs -sin duda no son sólo los que figuran en nuestro blogroll, pero lo actualizaremos-. Esas lecturas también han afectado nuestros modos de pensar este ámbito. Le llamemos como le llamemos el ámbito virtual es poco menos que inexistente para muchos de nuestros colegas argentinos (y con temor a no equivocarnos digamos latinoamericanos). Al escribir y discutir en Tapera no nos alienta ninguna vocación propagandística o pedagógica, pero festejamos que cientistas sociales e historiadores pueden intervenir por medio de este género. No nos desvela desmadejar los imaginarios sobre la blogósfera, pero nos interesa discutir eso como otros tantos imaginarios y celebramos que muchos compañeros del vasto mundo de las humanidades y las sociales (términos un tanto recalcitrantes) dejen de demonizar lo que desconocen, y se propongan conocerlo antes de pretender corregirlo o dirigirlo. Bloguear es un ejercicio humilde (en el sentido de que no aspira a reemplazar otros ejercicios) y curioso, y ha sido para muchos de nosotros un modo de conjurar las amaneradas formas del elitismo con el que nos movemos, el endomingado gesto de la superioridad intelectual. Sin embargo, aplaudimos a aquellos que no ven en esta práctica una política de divulgar o una modalidad de hablar con el subalterno. Aceptar ese tipo de propuestas nos obligaría a subvencionar estilos censitarios, en los que algo no puede ser dicho si no es dicho de algún modo. Y eso, claro, no es ningún ejercicio emancipador. Tampoco hacemos de Tapera un rizoma, pues tal vez eso pueda hacerse con una esponja de metal pero nada parecido a eso saldrá de un compacto de interrelaciones políticas.
En estos meses siguientes además de modificaciones en el diseño del blog, haremos cambios más importantes. Uno de esos cambios consiste en el ingreso de otros colaboradores. Serán por lo menos dos (Pablo, que viene de Polifemo, y Juan que viene de Uturunco).
Hemos pensado hacer extensiva la propuesta de escribir en Tapera a otros cientistas sociales y vecinos blogósferos. Estamos de acuerdo en que nuevos colaboradores o posteos cruzados convendrán a todos. Con el ingreso de nuevos autores sobrevendrán, es de temer, nuevas categorías (y decaerán otras).
Después de casi un año, gracias a todos: comentaristas, autores, lectores, linkeados, linkeantes.
Nuestros saludos y felicitaciones. Y por aquí andamos, siempre leyendo.
Pues felicidades por el casi año, el presente manifiesto, la iniciativa, y el nuevo plan que recorrerá este espacio. Estaremos en contacto leyendo al trío dinamico tapero-polifemo-uturuncuroso !!!
muchos saludos y en horabuena !!
Personalmente me da un poco de cansancio la discusión entre el ego y los blogs, creo que en cierto sentido da lo mismo y además no le veo tanta la importancia, yo leo blogs, muchos blogs, me gustan muchos tipos de blogs (más bien de temáticas tratadas en estos blogs) pero jamás me he interesado en lo más mínimo que es lo que puede gatillar las razones de escribir, solo leo y juzgo lo leído, me da lo mismo el resto.
Si alguien quiere suplir alguna carencia con un blog me da lo mismo, siempre y cuando me interese lo que escribe, si tiene una razon ontológicamente carente de cualquier pretensión también me importa poco. Todo depende de lo que escriba.
A mi me han dicho desde que soy un tipo súper modesto, súper engreído, súper lindo y súper feo, todo lo cual me hace corroborar de que la impresión del otro hacia mi persona por las razones que tengo de escribir no tienen ninguna trascendencia.
Siempre me ha gustado lo que encuentro en Tapera, mejorará aún más con Pablo y Juan.
Felicitaciones, ojalá no se pierda tanto la simplicidad preciosa de su formato.
Saludos.
Tapera
Primero felicitaciones por el año cumplido, que en este medio es llegar a la madurez.
Segundo, ¡que tridente ofensivo han creado!, espero ansioso seguir aprendiendo.
Por ultimo, como decimononico que soy, los blogs me recuerdan lo epistolar.
Esa costumbre de escribir desde esbozos de teoría económica o filosófica, hasta los chismes sobre los conocidos.
Los comentarios necesariamente tienen una maduración, a la que no estamos acostumbrados.
La comunicacion instantánea, que nos dio el teléfono, nos hizo perder esa elaboración en las respuestas.
Ahora que queda escrito y archivado, nos hace mas prudentes.
Un abrazo
Gracias a todos por los augurios. Vamos viéndonos.
Manolo: participar activamente de los blogs, creo, es lo que los hace parecidos al epistolar. Los veo muy distantes, pero creo que se debe a que no participo demasiado de su lado más arduo y dinámico…pero no sé, además de participar activamente en comentarios vos escribís en Deshonestidad Intelectual, por lo que ves mejor los dos campos…
Patricio: cansado de que se escriba sobre blogs, has escrito sobre blogs…bienvenido. Nos seguimos leyendo en Becuadro.
Puck, Naxos, gracias como siempre.