No se trata de una obra maestra pero el artículo titulado "Publishing: A Survival Strategy for Academic Authors" del conocido historiador Robert Darnton (en el libro The Kiss of Lamourette) siempre dice la verdad. Entre los consejos que Darnton postula se halla el número 6, que concierne a los títulos de libros (pero que puede hacerse extensivo a las ponencias o artículos académicos):

Elija el título correcto. Dos principios se imponen aquí: la aliteración y los dos puntos. La aliteración usualmente ocurre en la frase principal. Debe ser breve, sugestiva, poética si fuera posible, y tan literaria que el lector sólo pueda hacerse una vaga idea del contenido del libro. Entonces vienen los dos puntos, seguidos de un subtítulo que cuenta de qué se trata el libro.
Cita ejemplos, de los que sólo referiré éste: "La pausa del péndulo: Portugal entre la revolución y la contrarrevolución". Es curioso que habiéndose impuesto la moda Darnton en la literatura gris de la historiografía argentina, el texto que la funda no tenga mucha prensa. Basta con mirar los cdroms de distintas jornadas y congresos de los últimos para advertir que, si bien el punto a veces reemplaza a los dos puntos originales, investigadores formados y en formación adoptaron rápidamente la propuesta del historiador americano. Hace más de 15 años que la fórmula vio la luz y es muy probable que por el uso excesivo los resultados ya no sean tan favorables para quien la invoca. ¿Habrá llegado el momento de cambiar el estilo?
