Alguien invitó, para celebrar su cumpleaños, a sus conocidos a través de Facebook. Miles prometieron asistir al evento. Más gente que habitantes de ese pequeño pueblo holandés. El alcalde teoriza sobre las redes sociales, la familia de la piba dispara, las ciudades cercanas festejan posibles ingresos. Hackear pueblitos. Ataques por denegación de servicios: el neohippismo no descansa.