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Mitología del blog: recorrido para no iniciados

Post cruzado desde Clionauta

En efecto, éste es más o menos el título del artículo incluido en la sección "From the Intersections: History and New Media" del numero de mayo de Perspectives on History. Su autor es Jeffrey N. Wasserstrom, profesor de historia en la University of California at Irvine, quien bloguea con asiduidad para The China Beat y Huffington Post . Además de otras cosas, es el editor del Journal of Asian Studies y su obras más recientes son Global Shanghai, 1850–2010: A History in Fragment (Routledge, 2008) y China in 2008: A Year of Great Significance (Rowman & Littlefield, 2009). Esto nos dice:

Para algunos lectores de esta revista, la palabra "blog" -término derivado de "web log" y que ahora se utiliza para referirse a todo tipo de lugares- probablemente evoca la imagen narcisista, auto-confesional, del escritor que le da vueltas a sus manías. Así que permítanme comenzar con algunos datos personales, una confesión y una manía. Los detalles: enseño sobre China y contribuyo regularmente a un blog de grupo. La confesión: hasta hace un año y medio, nunca había blogueado ni leído blogs. La cosa que no soporto (que no sorprenderá a quienes hayan repasado mi "Eurocentrism and Its Discontents” aparecido en Perspectives en enero de 2001): los ensayos que se centran en fenómenos globales, como los blogs, y hacen generalizaciones que sirven para la Estados Unidos y Europa occidental, pero no necesariamente para el resto del mundo. (Lo que sigue, de hecho, comenzó como una carta de queja desencadenada por un ensayo, por otro lado admirable, aparecido en la New York Review of Books sobre los blogs, aquejado precisamente de ese defecto). Así, al leer lo que sigue, hay que tener en cuenta: (1) Se oirá hablar mucho de China – y no precisamente mal si se curiosea en la web, ya que ese país cuenta ahora con más usuarios de Internet que cualquier otro. (2) La categoría de "historiador no iniciado" del título me incluye a mi, al menos hasta mediados de 2007. (3) Muchos de los conceptos erroneos que quiero desacreditar son cosas que yo creía hasta hace poco -aunque 18 meses en la blogosfera (donde el tiempo pasa tan rápido que es mejor calcularlo en años chinos) no es realmente un período tan corto .
Malentendido 1: Todos los bloggers parlotean sobre sí mismos, se confiesan y despotrican contra esto o lo otro. Algunos lo hacen, pero no todos. Tomemos, por ejemplo, el equipo responsable de China Digital Times (lema: “The revolution will be blogged”). Es un sitio excelente que se dedica a poner al día a sus lectores sobre la política china.
Malentendido 2: Todos los blogs incluyen eslóganes que son una monada. Algunos lo hacen. El del blog de grupo al que pertenezco, por ejemplo, el de The China Beat es “Blogging How the East is Read”, que nos gusta pensar que es inteligente. Para otros ejemplos, véase la entrada “The Best Website Taglines Around the Internet” —en particular, “The Straight Dope: Fighting Ignorance since 1973 (It’s taking longer than we thought)”— en el Daily Blog Tips. Muchos blogs, sin embargo, no tienen ese tipo de eslóganes, incluido Daily Blog Tips.
Malentendido 3: Lo de los blogs es una moda que tarde o temprano se acabará, por lo que podemos ignorar el fenómeno y esperar a que pase. Eso nadie lo sabe. Parece dudoso, sin embargo, que los blogs vayan a desaparecer pronto. Además, últimamente se han convertido en una parte cada vez más importante del panorama político e intelectual. Para los historiadores, hay blogs que forman parte de un portal dedicado a la disciplina, como el History News Network de Rick Shenkman, o vinculados a nuestras organizaciones profesionales (la AHA, por ejemplo). Muchas (quizás todas) editoriales universitarias los tienen. Incluso el venerable Times Literary Supplement (de Londres), estandarte tradicional, tiene dos: el Don's Life de la clasicista Mary Beard y el epónimo de su editor Peter Stothard, ambos sin eslógan. Cierto que la New York Review of Books no tiene uno propio, sino que está asociado a "NYRB Classics" . Sin embargo, New Yorker tiene varios (incluido uno excelente sobre China de Evan Osnos) y la sección New York Times Sunday Book Review acoge un excelente Paper Cuts , de modo que la NYRB pronto podría seguir el ejemplo. De hecho, en su edición de 14 de febrero de 2009 apareció un largo ensayo sobre los blogs escrito por Sarah Boxer.
Malentendido 4: "[Una entrada en un blog] está disponible para cualquier persona con una conexión a Internet". Esta es una de las líneas del artículo de Boxer que no comparto. ¿Por qué? Porque muchos internautas chinos tienen vedados muchos blogs. Esto se debe al mecanismo de censura que los peridistas occidentales habitualmente llaman el "Gran Cortafuegos de China", pero que uno de mis bloguers favoritos, Jeremy Goldkorn, ha denominado el "Net Nanny", un término que capta muy bien los esfuerzos por parte del gobierno chino por dirigir a los usuarios hacia determinados sitios de Internet y mantenerlos alejados de los demás. Además, no sólo es un problema chino. Por otra parte, hay algunos que están protegidos con contraseñas o están bloqueados por edades.
Malentendido 5: Los libros y los blogs son tan diferentes que lo novedoso de la publicación de la antología de Boxer era como lo de "hombre muerde a perro". Así es como Boxer presentó su Ultimate Blogs en el ensayo para la NYRB, explicando cómo había llegado a la idea de hacer la antología, a pesar de verlo de entrada como una "terrible" perspectiva. Thomas Jones, escribiendo sobre Boxer en la edidión del 24 de enero de la London Review of Books, comienza: "Libros y blogs, si hacen su trabajo correctamente, son tan diferentes como lo puedan ser dos tipos de textos impresos". Considera a Ultimate Blogs "un temprano aspirante al libro más inútil del año." Lo único que quiero señalar es que los lectores chinos verán esta forma de ver las cosas un poco extraña. Ellos saben perfectamente que escribir libros y escribir blogs pueden ser tareas muy diferentes, aunque se hayan acostumbrado a que se recopilen las entradas en tapa dura. En Occidente, se han producido suficientes libros basados en blogs como para que se haya acvuñado un término ( "blooks") y haya un premio para los mejores ( "Premio Blooker"). Algunos incluso se han vendido bien, aunque es un género menor propio del mercado anglosajón. Pero la cosa va a más. Por ejemplo, China in 2008: A Year of Great Significance, una antología basada en el citado The China Beat que contiene también materiales de otras publicaciones y ensayos nuevos. Está coeditado por Kate Merkel-Hess, Kenneth Pomeranz y yo mismo (con la asistencia de Miri Kim), y con un prólogo de Jonathan Spence, expresidente de la AHA.
Malentendido 6: Lo del blogging es para los jóvenes. Esta es una idea tentadora para alguien de mi edad. Pasados los 45, como hice hace unos años, cualquier posibilidad de ser considerado "joven" empieza a parecerme estupenda. Además, algunos de los bloggers que he mencionado anteriormente tienen mi edad.
Malentendido 7: El blog es lo último en escritura en línea. De hecho, los más jóvenes creen que los blogs son realizados por personas que son mayores de lo que realmente son. Ellos prefieren las formas de comunicación que permitan una interacción mucho más rápida entre los participantes de la que se produce a través de la sección de comentarios de un blog normal, y piensan que los blogs que no permiten hacer comentarios o que son moderados son estrictamente aburridos. Prefieren el chat, Facebook o Twitter. Aunque he sido escéptico sobre esto, creo que hay que saber más sobre cómo funciona exactamente, ya que algunos de los bloggers que más admiro , como Rebecca MacKinnon y su Rconversation, han comenzado a combinar los blogs con tweeting.
Malentendido 8: Los académicos y otros intelectuales que se pasan a los blogs están llamando la atención de quienes tienen problemas para conseguir publicar en formatos más tradicionales. Seguramente esto es cierto a veces. Pero Mary Beard mantiene activo un blog y también publica ensayos y libros a ritmo prodigioso. Y en términos de llamar la atención, a veces la motivación de un blog es reclamar la atención de las publicaciones impresas. Este fue sin duda el caso de mi iniciación como blogger. Mi primer post fue para la "Campaign for the American Reader", blog del que me he convertido en adicto. Cuando me invitaron a participar en su "Writers Read", acepté por varias razones: me halagaba; me daba la oportunidad de hablar de escritores de cuya lectura me había beneficiado; acababa de publicar mi primer libro, China’s Brave New World—And Other Tales for Global Times (Indiana University Press, 2007), y estaba preocupado por si no tenía lectores.
Malentendido 9: El blog académico es un lujo para los que tienen una plaza fija. Hay peligros en la práctica del blogging, especialmente si no no tiene una plaza. Puede que uno dedique demasiado tiempo a los blogs en lugar de hacer otras cosas, o puede que uno haga comentarios inadecuados en el ciberespacio que se vuelvan contra sí mismo. Aquellos de nosotros que enseñamos a los estudiantes graduados o a ayudantes deberíamos señalarles los riesgos. Dicho esto, no creo que necesariamente debamos alentarles a que se olviden del blog. Al fin y al cabo, la musculación de la escritura puede mejorar con diversos tipos de ejercicios textuales. Y, con pragmatismo, a veces al que hace un blog le ocurren cosas buenas. Hay dos ejemplos, ciertamente bastante atípicos, que me vienen a la mente. En la UC Irvine, tenemos algo llamado "Schaeffer Fellowships" que se dan a estudiantes que demuestran un don para la "no-ficción creativa" o, simplemente, tienen cierta habilidad para escribir con estilo, incluso tratándose de cuestiones académicas. Una reciente ganadora procede del departamento de historia, Jana Remy, que obtuvo el premio por la calidad de sus blogs en sitios como Making History Podcast: The Blog, una iniciativa que desarrolló para explorar enfoques experimentales en la narrativa histórica (entre los asuntos tratados está la labor de Laurel Thatcher Ulrich, presidenta de la AHA). También sé del caso de otra graduada local que ha sido invitada a escribir reseñas de libros para una prominente revista literaria después que su blog sobre libros impresionara a uno de los editores de esa publicación.
Malentendido 10: Los Bloggers piensan que todo se puede reducir a un ranking de los diez primeros. Esto no es cierto. He utilizado aquí este formato popular, pero en The Beat China nuestras listas tienden a ser sólo de la mitad.

Digital Humanities en el 2007 [parte 3]

Continuamos con la [desafortunada] traducción de los posts de Lisa Spiro de Digital Scholarship in the Humanities. Este es el 3/3.
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En mis posts previos fui resumiendo los desarrollos de las digital humanities [DDHH] durante el 2007. Abordé los esfuerzos tendientes a construir la ciberinfraestructura para las humanidades a través de nuevos programas de financiamiento y nuevas instituciones. Reflexioné, además, sobre temas como el de la autoridad y la confiabilidad. En este último post voy a dar una ojeada a formas emergentes de investigación digital entre las humanidades, y voy a referirmea también a las redes sociales. Estoy segura de que se escapan muchos asuntos, así que, por favor, agreguen lo suyo en los comentarios.

E-Science como modelo para las humanidades. Agencias de financiamiento, sociedades académicas, bibliotecas de investigación y cosas parecidas promueven la e-Science. Término que el UK Research Council definió como "ciencia a gran escala que de modo creciente se practica a través de colaboraciones globales, facilitadas por internet. Una característica frecuente en este tipo de emprendimientos de cooperación científica es que requieren acceso a grandes colecciones de datos, recursos informáticos a gran escala y una alta performance en la visualización de datos". La NSF está invirtiendo millones en construir la ciberinfraestructura para la ciencia. Si bien la NEH está haciendo admirables y enérgicos esfuerzos para apoyar a las DDHH, su prusupuesto es mucho más pequeño que el de la NSF. En aras de generar más apoyo para las DDHH, pienso que necesitamos continuar presentando la iniciativa a patrocinadores potenciales, directivos y colegas universitarios, explicando qué tipo de problemas ligados a la investigación pueden ser atacados si tenemos mejores herramientas y recursos. Ciertamente artículos como el "ACLS Report on Cyberinfrastructure for the Humanities & Social Sciences" dan una buena perspectiva de las DDHH y describen qué es lo que se necesita, como lo hace el texto de Cathy Davidson, "Data Mining, Collaboration, and Institutional Infrastructure for Transforming Research and Teaching in the Human Sciences and Beyond". Davidson recomienda que los investigadores de las humanidades avancen hacia lo que ella denomina Humanidades 2.0, que, como la Web 2.0, es colaborativa y orientada al usuario. La investigación ya está siendo transformada con el acceso a cantidades mayúsculas de datos, pero Davidson propone que los investigadores de las humanidades sigan la senda de los científicos y se embarquen en proyectos más amplios y más colaborativos. Llama a colaborar trascendiendo tanto las disciplinas como las fronteras, insistiendo que los investigadores humanísticos proveen una perspectiva vital para proyectos cientíticos y que podemos hacer a un lado nuestros propios marcos culturales. Claro que, como Davidson reconoce, los investigadores humanísticos habitualmente no son remunerados por proyectos colaborativos o por investigar sin que sus resultados se publiquen como libro o artículo, por lo que la cultura académica deberá cambiar.

Formas emergentes de investigación digital. En el 2007 algunos proyectos de las DDHH demostraron cómo el avance en materia informática puede permitir a los investigadores humanísticos atacar problemas complejos. Por ejemplo:
Modelos computarizados 3D: El lanzamiento de Rome Reborn de IATH, un preciso modelo digital de Roma en la Antigüedad Tardía, ha ilustrado el potencial de la modelización computacional como una forma de hacer investigación histórica y arqueológica. En tanto los usuarios "caminan" o "vuelan" a través de la Roma Antigua, pueden alcanzar un mejor entendimiento de cómo la ciudad funcionaba, así como también percibir cómo el inmenso tamaño de los monumentos pudieron afectar la percepción de los ciudadanos acerca de la grandeza de Roma. El pueblo de Rome Reborn es muy atractivo pero a mí me interesa no sólo el aspecto del plan de hacer un detallado modelo de la ciudad sino también las herramientas provistas para el análisis y la comunicación académicos. Cuando exploro espacios virtuales, me pregunto cuán precisos son y qué evidencia fue utilizada para justificar la representación de una columna o un mosaico de una manera particular. Asumo, por supuesto, que un centro de investigación como el IATH se esforzará por ser lo más preciso posible, pero algunas decisiones deben tomarse, pese a todo, en base a conjeturas, así que la posibilidad de ver la documentación que respaldó las decisiones puede servir a los investigadores. En Rome Reborn, los investigadores pueden añadir nuevas "capas" de información utilizando un "wiki moderado". Rome Reborn puede estar disponible a través de Second Life, lo que hace más accesible pero también lo dispone para otros usos…
Después de su exagerada promoción durante el 2006, Second Life está bajo escrutinio. En "Second Thoughts about Second Life", Michael J. Bugeja subrayó los riesgos que deben afrontar las universidades en sus intervenciones en Second Life, especialmente debido al hostigamiento (y cosas peores) que regularmente circula en ese mundo. Otros han sido escépticos acerca del potencial educativo de un ambiente que parece hacer foco en el entretenimiento adulto. Yo todavía veo potencial en SL para la enseñanza y la investigación. Ayudé a moderar la versión de Second Life de De Lange Conference on Emerging Libraries de la universidad de Rice, y me quedé impresionada por las vívidas discusiones que tuvieron lugar durante las sesiones; ser "virtualmente" presentados parece alentar el diálogo. Como informó el Chronicle of Higher Education en Professor Avatar (requiere subscripción), SL ha sido utilizado exitosamente en clases de antropología, para que los estudiantes investigaran los comportamientos en mundos virtuales; en comunicación, para que los estudiantes crearan y comentaran acerca de espacios virtuales; y en literatura, para que los estudiantes exploraran mundos literarios como el infierno del Dante. A pesar de que Second Life presenta muchos problemas tanto tecnológicos como culturales, pienso que los mundos virtuales 3D tendrán un rol de creciente importancia en educación, en la medida en que ellos permiten que las personas exploren fenómenos que de otro modo serían imposibles de visualizar (sociedades pasadas, moléculas, etc.) y proveen ambientes interactivos y inmersivos.

Minería de datos y visualización. MONK, "un ambiente digital diseñado para ayudar a los investigadores humanísticos a descubrir y analizar patrones en los textos que estudian", ganó un millón por el premio ortogado por la fundación Mellon. MONK ya está produciendo muy buenos trabajos, como el de Tanya Clement et. al.: "'Something that is interesting is interesting them': Using Text Mining and Visualizations to Aid Interpreting Repetition in Gertrude Stein’s The Making of Americans", el que no sólo muestra cómo las herramientas de minería de datos pueden ayudar a la exploración del uso de la repetición en Stein, sino también explicar el proceso de diseño y desarrollo de herramientas que presenten las necesidades de los investigadores en literatura y hagan posible nuevos hallazgos.
La base de datos como género acádemico. El número de octubre de PMLA presentó un fascinante debate acerca de la base de datos como género a partir del ensayo del co-editor del Archivo Walt Whitman, Ed Folsom, y las respuestas de Jonathan Fredman, N. Katherine Hayles, Jerome McGann, Meredith L. McGill y Peter Stallybrass. Citando a Lev Manovich, Folsom sostiene que la base de datos es "el género del siglo XX", "un género que se opone a la narrativa más porque acopia detalles, y menos porque impone una estructura. Folsom dice que el Archivo Walt Whitman es actualmente (y virtualmente) una base de datos que concentra materiales dispersos y permite reordenamientos y accesos aleatorios. Como encontré en un proyecto de investigación que hice con mi colega Jane Segal, el Archivo Whitman es en sí mismo un trabajo de investigación que hizo invaluables contribuciones al estudio de Whitman, abriendo nuevos interrogantes al permitir el acceso a algunos, hasta entonces, inaccesibles trabajos. De acuerdo con Folsom:

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En tanto las bases de datos contienen información muy detallada, podemos comenzar a preguntarnos si la narrativa misma está bajo amenaza. Siempre supimos que cualquier relato o teoría puede ser cuestionada si podemos acceder a materiales ignorados, pero cuando los archivos eran físicos y estando esparcidos por todo el mundo resultaban a menudo inaccesibles, era más simple aceptar un relato hasta que alguien se tomara el trabajo de investigar en los archivos y alterara la narración con información antes no considerada. (1576)

Los humanos definen el data model y juntan los datos (o configuran los instrumentos que lo hacen). ¿Qué dejan afuera las bases de datos, y cómo puede eso afectar a la investigación? ¿Cómo puede construirse una argumentación basada sólo en datos, sin una estructura narrativa? En su réplica a sus comentaristas, Folsom revisó su metáfora sobre la narrativa y las bases de datos y en su lugar adoptó la metáfora de N. KAtherine Hayles que indica que ambos términos existen en una relación simbiótica, con las bases de datos abasteciendco los detalles que la narrativa organiza en un conjunto coherente de enunciados. Aún así encuentro que la noción de base de datos, con su supuesta amplitud y maleabilidad permite a los usuarios desafiar las grandes narrativas de la intriga. Pero ¿no depende la respuesta que obtenemos cuando hacemos una consulta a una base de datos, de la organización de la consulta y de la interpretación que hacemos de los datos?

Social networking in higher-ed. Si las "Humanidades 2.0″ implican colaboración, datos y herramientas, ¿qué tecnologías se requieren para sostener el trabajo colaborativo? El más visible ejemplo de red social es probablemente Facebook, que nació en el 2007 entre grupos de graduados, desencadenando especulaciones acerca de los potenciales usos del social networking en la academia. Al abrir sus API a desarrolladores externos, Facebook amplió sus características y su audiencia, pero eso hizo enojar a muchos de sus usuarios a raíz del programa Beacon, que violaba la privacidad haciendo accesible información a través del feed de Facebook. La mayoría de las aplicaciones de Facebook parecen ser de entretenimiento (rankeando a tus amigos o convirtiéndolos en zombies), pero creo que algunas aplicaciones como BooksIRead pueden utilizarse en contextos académicos. A través de BooksIRead, podemos llevar un control de nuestras lecturas, ver lo que leen nuestros amigos, y hallar recomendaciones y reseñas de otros libros que pueden gustarnos, y todo eso participando en una comunidad intelectual.
El "OCLC’s Sharing, Privacy & Trust in Our Networked World" muestra que la población de usuarios de las redes sociales es grande y está creciendo. Me pregunto si las tecnologías de las redes sociales pueden lograr que los investigadores se junten y se comuniquen y ataquen problemas comunes. La revista Nature puede ser un modelo de sitio con su propia red social de cientistas, Nature Network, que incluye perfiles del personal, blogs, clasificados laborales, mesas de debate, tagging y grupos. Pero no parece que haya habido adopción generalizada de ese modelo todavía, y además, para ser exitoso, un sitio enfocado en la generación de contenido por parte de los usuarios necesita, hmm, usuarios. De acuerdo con el informe OCLC, las razones más fuertes por las que la gente ingresa a una red social es porque sus amigos están ahí y para divertirse. ¿Qué puede seducirlos a unirse a sitios de redes sociales profesionales? Puedo asumir que conectarse con los colegas puede ser una razón de primer orden, en aras de hacer conocer nuestro propio perfil en la investigación y obtener beneficios tangibles, como nuevos saberes o al menos conocer artículos que realmente debemos leer. In "Social Factors in the Adoption of New Academic Communication Technologies", Paul Dimaggio sostiene el astuto argumento de que los efectos de las redes conducen a la adopción de nuevas tecnologías: "Sólo cuando una masa crítica de colegas adopta una nueva tecnología hace que el resto se integre". Tal vez el foco no deba estar tanto en las redes sociales sino en el trabajo colaborativo y en el intercambio de información; NINES y HASTAC proveen modelos de ese tipo de sitios colaborativos en las DDHH.

¿DDHH "verdes"? En el 2007, la amenaza del calentamiento global pareció entrar finalmente en la conciencia pública, con el lanzamiento de un informe del panel del clima de la ONU (IPCC) y el otorgamiento del Premio Nobel a Al Gore y a la mencionada institución. Tengo miedo de un futuro horrendo para mis hijos y estoy tratando de reducir mis copias carbónicas, así como de setear todas las computadoras del laboratorio en "power saving", o [...] apagando celosamente las luces. Me pregunto qué rol, si existe uno, deben tener las humanidades para combatir el calentamiento global. En principio, pareciera que los objetivos de las DDHH tienen poco que hacer para reducir la emanación de gases -en todo caso, encender todos nuestros servidores contribuye al problema. Pero tal vez las DDHH puede contribuir al desarrollo de la ciberinfraestrutura, la que permitirá la colaboración y la innovación en la batalla contra el calentamiento global, y en otros desafíos. Y tal vez las herramientas y recursos desarrollados por la comunidad de las DDHH puedan asisitir a investigaciones de historiadores, teólogos, filósofos, críticas literarios y otros acerca de las dimensiones humanísticas del ambiente.

Quería ver si mi sentido de las ideas más importantes en las DDHH durante el 2007 se daba de bruces con la percepción de otras personas, así que, como buena geek que soy, conté los números de bookmarks en delicious para cada página web y blogs que citamos, utilizando el Bloglines Citations BookMarklet. Debo señalar que estas estadísticas no necesariamente miden significación, sólo frecuencia de las citas. Este enfoque es URL dependiente -si las personas citan o hacen favoritas otras páginas de un mismo sitio web, esto probablemente no se incluya en la cuenta. Los números son de finales de diciembre de 2007 y principios de enero de 2008, por lo que indudablemente han cambiado.

Site # of delicious bookmarks # bloglines links
Digital Humanities Quarterly 22 6
"Our Cultural Commonwealth" 20 6
Digital Humanities Centers Summit 7 3
NEH/ IMLS Advancing Knowledge Grants 9 7
ACLS Digital Innovation fellowships 21 1
MacArthur/HASTAC Digital Media and Learning Competition 119 38
Digital Americanists 7 0
TEI@20: 20 Years of Supporting the Digital Humanities 4 16
Keen vs. Weinberger 307 205
Andrew Keen v. Emily Bell 72 49
WikiScanner 2449 1,460
Amazon Kindle 51 275
Grafton, Future Reading 60 254
Caleb Crain, "Twilight of the Books" 86 439
Newsweek: The Future of Reading
354 822
NEA: To Read or Not to Read
56 106
Kirschenbaum, How Reading Is Being Reimagined 22 3
Jensen, The New Metrics of Scholarly Authority 111 50
University Publishing In A Digital Age 80 97
Symposium: The Future of Scholarly Communication 8 1
Google Books: Is It Good for History? 16 2
Inheritance and Loss: A Brief Survey of Google Books 27 75
The Google Exchange: Leary & Duguid 28 20
Google Books: Champagne or Sour Grapes? 7 7
Davidson, Data Mining, Collaboration, and Institutional Infrastructure for Transforming Research and Teaching in the Human Sciences and Beyond 3 3
Rome Reborn 1246 302
Second Thoughts about Second Life 50 28
Professor Avatar 10 6
MONK 5 20
Folsom, Database as Genre 0 0
OCLC, Sharing, Privacy & Trust in Our Networked World 267 215
Nature Network 139 2740

Estas estadísticas sugieren que la comunidad de las DDHH de gente que bloguea y utiliza el bookmarking es relativamente pequeña, en tanto que los artículos con relevancia específica para las DDHH no son citados o referidos comúnmente. En verdad, algunos de los trabajos que encontré más estimulantes recibieron algunas citas, lo que refleja la naturaleza especializada del campo antes que el valor del trabajo citado. Como sea, algunos tópicos de interés para las DDHH parece que captaron más atención: realidad virtual, el futuro de la lectura, la confiabilidad de Wikipedia y otros sitios de la Web 2.0, y el social networking. Los ensayos que sólo son accesibles por subscripción (como los artículos en PMLA) tuvieron pocas referencias y tal vez eso muestre que las publicaciones "open access" tienen un gran impacto.

¿Qué me perdí o no entendí?

El blog: objeto de antología (II)

post cruzado desde Grand Tour
…continuación de la traducción del artículo de Sarah Boxer.

El sexo, por supuesto, puede también darle un empujón a un blog. En 2004 un "Staff Ass" (asistente) del Capitolio citó que Jessica Cutler utilizaba su blog Washingtonienne para difundir chismes sexuales de primera mano (a veces por dinero) sobre algunos varones capitolinos, incluyendo un funcionario del gobierno de Bush que estaba casado. Cuando Ana Marie cox, que entonces tenía su blog Wonkette, lo difundió e hizo que todo el mundo se enterara, Washingtonienne alcanzó su momento de gloria y Wonkette obtuvo mayor fama de la que jamás había tenido. Ambas bloggers se lanzaron a publicar sendos libros.
En 2005, Diablo Cody, una antigua stripper de Minnesota con un blog llamado The Pussy Ranch, escribió un libro (Candy Girl: A Year in the Life of an Unlikely Stripper); y ese año la película que ella escribió (Juno) fue un éxito. Veamos un fragmentop de su blog:

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Estoy en casa de mis padres. Llegué de Seattle anoche y dormí 14 horas de un tirón. Mi madre vino a mi cuarto al mediodía y miró de hurtadillas; me dice que estaba tan quieta que incluso comprobó mi respiración. Hace 29 años probablemente ella hizo lo mismo tras una salida nocturna, claro que yo era muy guapa y en mi sueño no murmuraba nada de un cock ring .

Juno

Para muchos bloggers la infamia es mejor que nada. En su libro The Future of Reputation, Daniel Solove cita el blog Washingtonienne de Jessica Cutler: " Hay gente con blogs que nunca será famosa, y los han estado manteniendo durante un año o así. Me sabe mal por ellos…. Todos deberían tener un blog. Es lo más democrático”. Pasar inadvertido en esta democracia es no existir. Esta clase de presión existencial hace que las apuestas lingüísticas sean más arriesgadas.
La invectiva -hilarante, ácida, servida a menudo como falsas excusas- está por todas partes. La ley de la blogósfera es hobbesiana: la supervivencia del más cáustico. En 2004 un blogger británico conocido como Eurotrash persiguió a una crítica gastronómica del New York Times que había mencionado efusivamente un restaurante. Veamos una muestra de su ataque: "Haces que mis dientes quieren vomitar. La vez última que tomaste el metro fue en 1983. Leíste una vez una novela de Kurt Vonnegut y fingiste que la entendías. Ríes como una hiena, pero anhelas la aprobación. Tu ropa es agradable, aunque, no sé. No te veo de Adán. Lo siento". El ataque del blogger era tan inmisericorde que la gente tomó nota. Y en poco tiempo alguien descubrió que el chef sobre el que había escrito patrocinaba el libro del crítico. Así que le pillaron y pronto perdió su trabajo. La reacción del blogger: "Una tormenta en un vaso de arena, así lo veo. Es la vida de Nueva York Bah".
En 2006 una feminista de Tejas que escribe el blog I Blame the Patriarchy se burló de las quejas que había suscitado entre otras feministas al decir que la felación era "asquerosa". Suavizó su ataque con una apología, falsa por supuesto:

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Estoy escarmentada. Había olvidado que cuando se trata del sexo, el deber de la feminista radical es callar…. Debo haber estado mal al cuestionar la degradante representación sexual que le corresponde a toda mujer por derecho de nacimiento, cuando resulta que dominar este teatro consiste en ser invitada al rico banquete de la vida. Es un hecho bien conocido que la mayoría de las mujeres saltan de sus camas cada mañana cantando: " ¡Oh, espero poderme cepillar algún tipo hoy!".

Por supuesto no puedo probarlo, pero estoy bastante segura que los bloggers tienen bocas más asquerosas, pieles más resistentes y tesoros más brillantes que la mayor parte de la gente a la que he leído en libros. Veamos una muestra de palabras espigadas entre algunos de mis blogs preferidos:

anyhoo, bitchitude, fan-fucking-tabulous, hole-esque, nastified, alternapop, coffin-snatching, YouTube-ization, touzing, Daddio, manky, nutters, therapised, Boo-Ya Nation, dildopreneur, dudely, flava, haz-mat, nut sac, sexbot, underwearian, fugly, vomit-y, consciousness-jumped, tear-assed, fetbryo, grapetastically, mommyblogdaciousness, Nero-crazy, Engrish, pidginized, votenfreude, angsty, malgovernment, bejesus, JumboTron, man-dresses, babe-aliciousness, droit de senny.

Los bloggers les dan nuevos (Web-inflected) significados a las viejas palabras. Un troll en la Web es alguien que hace comentarios provocadores para generar protestas. Astroturfing es crear un falso movimiento de base. Los bloggers también espolvorean sus blogs con expresiones como WTF ("What The Fuck?", ¿Pero qué carajo?), lol (Laughing Out Loud, carcajada ruidosa), y meh (indiferencia verbal). Deletrean mal intencionadamente -como " teh" por "the." Llaman a Internet “los Internetss”, utilizando el resbalón lingüístico de George W. Bush. Si la gente escribiera esto pensando en publicarlo, les mandarían a paseo. Y, de hecho, hay un término para los que se quedan marcados por el blog: " dooced", por la blogger Dooce, alguien que ahora ha vuelto al hogar materno (stay-at-home-mother o SAHM) o. como ella dice, "Shit Ass Ho Motherfucker", que perdió su trabajo por usar el blog para meterse con su empresa.

G. Nunberg

Una escritura como esta puede parecer fácil, pero inténtelo. Geoffrey Nunberg, un lingüista de Stanford que escribe para los periódicos y la radio y contribuye a veces al registro de la lengua del blog, admitió en 2004 en la NPR (National Public Radio): "No veo que la forma se pierda por completo”. Y agregó que muchos periodistas que son invitados por sus editores para crear blogs están igualmente perplejos: "le dan forma con las ledes (Legal Electronic Data Exchange Standard), desarrollan sus reflexiones metódicamente, dan contexto y fondo, y son cuidadosos con las ID de los nombres que introducen" ¿A que no sabes qué? Interpretan como periodistas, no como bloggers.
Los bloggers van como un tiro cuando están abajo, dando patadas hacia arriba. Dales un sueldo, un contrato para un libro o credenciales de prensa y entonces ya no es lo mismo. (Y esto incluye, en general, los blogs creados por revistas, compañías y periódicos.) ¿Por qué? Cuando escribes por un salario, te preocupan los pleitos, la estructura de tus frases, escoges las palabras. Te preocupa tu jefe, tu editor, tu madre y tu superego que te mira por encima del hombro. Y esa no es forma de hacer un blog.
Hacer blogging, en su más libre expresión, es como ir a un baile de disfraces. Puedes decir cosas rencorosas o infantiles que no soñarías mencionar si tuvieras que publicarlas en un libro o te encontraras cara a cara con la persona en cuestión. Puedes flirtear con cualquiera o al menos intentarlo. Puedes decirle al presidente exactamente lo que piensas de él. Puedes tener opiniones políticas que tus amigos te recriminarían. Puedes incluso difamar a la gente que no te gusta y ocultarte tras un alias. (Es muy duro tropezarte con bloggers anónimos que te difaman porque hay una ley del Congreso según la cual los administradores de la web no son responsables de lo que se escribe en sus páginas –James Goodale, "Yale Law Students May Be Out of Luck," New York Law Journal, December 7, 2007. Y borrar cualquier cosa en la web es casi imposible.) Puedes asumir una nueva identidad y ver cómo vuela –sin compromiso.
Un blogger llamado el EL Guapo, que utilizaba libérrimamente el spanglish y firmaba cada entrada con "Mucho Amor", se mantiene firme a la hora de custodiar su verdadera identidad y mantener el secreto. (Intenté y no pude averiguar quién era para mi antología.) Se presenta como un guatemalteco-estadounidense de veintinueve años que vive en Washington, C.C., y escribe sobre las cosas tales como ayudar a un amigo obsesionado con el sexo a comprar condones a granel en Costco y defenderse de un puñado de asaltantes con la frase; "Yo Quiero Taco Bell”. Quisiera desesperadamente que fueran unas memorias. ¿Pero a quién le importa? En un libro, puedes meterte en apuros si escribes bajo falsas pretensiones o escribes unas memorias falsas (recuerdan el caso James Frey). En un blog no.
Bueno, en todo caso, no muchos problemas. En 2006 Lee Siegel, crítico cultural y editor de New Republic (quién, dicho sea de paso, acuñó el término "blogofascismo" para describir los intentos de los bloggers de controlar a sus críticos) se puso de moda en el blog de New Republic usando una especie de " marioneta hecha con un calcetín" a la que puso el alias de Sprezzatura, para contener a sus propios críticos. Se autodefinió como " bravo" y " brillante" y etiquetó a sus detractores de "borregos abusivos”. Como dijo de sí mismo, ellos le habían arrastrado al fango. Cuando alguien intentó ponerle a prueba, Sprezzatura respondió: "No soy Lee Siegel, imbécil. Si supieras quién soy, tú y tus compinches os ensuciaríais los pantalones". New Republic suspendió a Siegel. Ahora ha vuelto y acaba de publicar un libro sobre la cultura del blog, Against the Machine.

Against the Machines

Mientras reunía mi antología de blogs, quedé maravillada en muchas ocasiones por la gran cantidad de los bloggers obsesionados con los superhéroes enmascarados. (A bote pronto, puedo pensar en entradas sobre Superman, Spiderman o Green Lantern.) Por ejemplo, veamos esta entrada sobre la película Superman Returns que encontré en un blog bastante raro:

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así que anoche vi el regreso de superman, btw (by the way, a propósito)… me estoy sentando y estoy hambriento, devorando cada señal de la mitología Clark Kent antes de saber que lo hago: los campos de maíz, la granja, el carro viejo, el perro Labrador, el sol rompiendo sobre la llanura sobre los llanos….pero hay más. algo me daba en el trasero. y era brandon routh [el actor de Superman]. y era el vuelo… de veras. era como si esta película hubiera cogido el modelo exacto de mis movimientos y velocidad y los trazara fuera de mis sueños. la bondad y la velocidad imposible, la suspensión de la gravedad. la fuerza que me dieron los rayos del sol, cómo entraron en mi pecho. las torres de nubes elevadas, las tormentas, los relámpago en la estratósfera y sobre el horizonte. todo….pensé, ¿y si tuviéramos un héroe como ese en este mundo?. no un salvador, sino un héroe que pudiera hacer esas cosas…. no lo tenemos, claro. pero en alguna parte, al menos yo sí, necesito saber que he dado un paseo, que habito esa fuente de energía y espero (porque eso es lo que es…) y los puedo ver reflejados en los ojos de un superhombre, en su mirada cuando se dice a sí mismo y al perro que hay a su lado, reservado y sin inflexión a no ser cierta tristeza y resignación, pero apenas… " bien, he vuelto" (él no dice eso, pero ésa es la sensación) y el cachorro se queda pensando, "amigo. la pelota".

Finalmente, creo que he desarrollado la fijación por el superhéroe. Es eso de volar. Es la suspensión de la puntuación y de las buenas maneras e incluso de la identidad. Los bloggers en sus computadoras son superhombres volando. Rompen las reglas. Entran en sus cabinas telefónicas virtuales, se ponen sus trajes, derriban a sus villanos personales, y salvan el mundo. Anónimos o no, habitan esa fuente de energía y tienen esperanza. Entonces vuelven a sus trabajos, a sus perros y a sus vidas y es como eso de "amigo. la pelota".
La escritura del blog es una escritura id -grandiosa, soñadora, privada, de asociaciones libres, infantil, sexy, pequeña, sucia. Si los bloggers dicen la verdad o realmente son lo que dicen ser es otro asunto, pero WTF. Son lo que escriben. Y eso no se puede falsificar; -)

El blog: objeto de antología (I)

post cruzado desde Grand Tour
Sarah Boxer

Los blogs se leen, se escriben, se citan, se enlazan, se promocionan y, desde hace algunos meses, se reflexiona sobre ellos, rotulan las portadas de algunos libros. Es el caso del que en febrero edita Sarah Boxer, titulada en filosofía por Harvard y variada comentarista del New York Times, donde igual habla de fotografía que de psicoanálisis, de arte que de animales y, cómo no, de filosofía. Y de blogs, porque presenta un volumen antológico titulado Ultimate Blogs: Masterworks from the Wild Web (Vintage). Así es, en efecto, se trata de una selección de lo mejor o de lo más impactante que la blogósfera ha dado en tierras del señor Bush, que es como decir en el orbe todo. Hay que reconocerlo, en cuestiones de tecnologías de la información y el conocimiento, por no hablar de la dichosa Web 2.0, ellos viajan con el Halcón Milenario y nosotros aún estamos haciendo prácticas con El Coche Fantástico.
Para no aburrirles con mis ocurrencias, como suele ocurrir, pasaré a verterles lo fundamental de sus conclusiones, que la autora ha tenido a bien resumir bajo el epígrafe de Blogs en el número del 14 de febrero de la New York Review of Books. Vamos allá

Hace dos años, me dieron una idea espantosa para un libro: una antología de blogs. Estaba segura de que no era posible. Los libros hay que ajustarlos. Los blogs son precipitados. Los libros son lentos. Los blogs son rápidos. Los libros te exigen que permanezcas entre sus cubiertas. Los blogs te invitan a que te pierdas. Los libros han de respetar los derechos de autor y no han de difamar. Los blogs cogen lo que quieren con impunidad -noticias, chismes, imágenes, vídeos. La pregunta es si se pueden combinar ambas cosas y si un libro no traicionaría el espíritu del blog (de hecho, lo hice con Ultimate Blogs) .
Un blog, para quienes no lo sepan, es un diario o un registro que aparece en una página Web. Se escribe en línea, se lee en línea y se actualiza en línea. Está a disposición de cualquier persona con una conexión a internet, que lo puede ver y (en muchos casos) comentar.Las entradas, oposts, se organizan en orden cronológico inverso, como una pila de correo no leído, con las entradas más recientes arriba y las más antiguas en la parte inferior. Algunos blogs se asemejan a las revistas en línea,con gráficos, barras laterales y fotos subtituladas. Otros apenas tienen el nombre del blog en el encabezamiento y las entradas antiguas debajo. Puedes encontrar blogs haciendo una búsqueda regular en Google con el nombre del blog (si lo sabes) o haciendo una búsqueda en el blog de Google usando palabras claves.
La palabra “blog" deriva deWeb log o Weblog. En 1997, Jorn Barger, el encargado de Robot Wisdom, una web llena de escritos de James Joyce, así como textos sobre la inteligencia artificial, el judaísmo y el racismo (al autor se le ha acusado de racista), acuñó la palabra “Weblog." En 1999, Peter Merholz, el autor de un Weblog llamado Peterme, decidió dividir el término en dos -"We blog"- creando una palabra que podía servir como sustantivo o verbo. El “Blog” había nacido. Hoy en día se dice que hay más de 100 millones de blogs en el mundo, de los que cerca de 15 millones están activos. En Japón, a los blogs descuidados o abandonados se les denomina ishikoro, pebbles (guijarros). Hay blogs políticos, confesionales, chismosos, de sexo, de madres, de ciencia, de soldados, de gadgets, blogs de ficción, de videos, de fotos, de historietas, por nombrar algunos. Los hay creados por una persona o por grupos. Los periódicos y las revistas también tienen los suyos.
Cada deporte, cada guerra, cada huracán tiene su propia cosecha de bloggers, que a menudo aventajan a los medios de comunicación tradicionales en actualidad, alcance geográfico, información sobre el terreno y detalles. Podemos leer sobre la guerra de Iraq en bloggers iraquíes, en los de soldados americanos (ahora censurados a menudo) o en los de expertos como Juan Cole, cuyo blog, Informed Comment, resume, analiza y traslada noticias del frente.

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Con tal abundancia, puede parecer fácil poner un manojo de blogs en un libro y llamarlo antología. Pero sería incorrecto. ¿Dónde está el problema? En los enlaces -esos pedacitos del texto destacado que pinchas para ser transportado a otro blog u otra página Web. (Los enlaces son el equivalente en la Web a las notas a pie de la página, salvo que te llevan directamente a la fuente.) No sólo es que los enlaces sean difíciles de trasladar al texto impreso. Es que toda esa cultura del enlace -componer al vuelo,coger y poner lo que te gusta, haciendo conexiones y referencias extrañas e inexplicadas– no se ajustaría cómodamente en un libro.
Sí, estoy hablando de la propia escritura bloggy. ¿Hay realmente tal cosa? Un creciente número de libros ha reflexionado sobre los efectos de los blogs y los bloggers en la cultura (We've Got Blog and Against the Machine), en la democracia (Republic .com 2.0), en la política (Blogwars), en la privacidad (The Future of Reputation), en los medios (Blog: Understanding the Information Reformation and We're All Journalists Now), en el profesionalismo (The Cult of the Amateur), en los negocios (Naked Conversations), y en todo lo antedicho (Blog!). ¿Y qué decir sobre sus efectos en el lenguaje? ¿Son un nuevo género literario? ¿Tienen sus propias concepciones, formas y reglas? ¿Tienen una esencia?

Blogs

Leer blogs, desde luego, no es como la lectura de un artículo periodístico o de un libro. Los lectores del blog saltan aquí y allá. Siguen los enlaces. Se trasladan desde el blog a las noticias o a los vídeos de YouTube, y lo hacen más fácilmente que si estuvieran pasando la página del periódico. Se dejan llevar continuamente a alguna parte. Los bloggers prosperan fragmentando la atención y repartiéndola en frases ingeniosas, muestras de canciones, noticias breves y juicios sumarios. A veces, ni siquiera puntúan. Y si no pueden poner la inflexión correcta en una oración, utilizarán a menudo un OMG (Oh my god!) o un emoticon en vez de palabras -por ejemplo, una cara sonriente :-), un guiño; -) o un ceño fruncido:- (. Muchos bloggers realmente no escriben mucho. Son más bien como empresarios, editores o redactores, que buscan y eligen cosas que encuentran en línea, y que de vez en cuando dan con un titular divertido o agregan un comentario malicioso. Hay días en los que la única cosa original que ves en un blog es el equivalente del "Lee esto…. Mira aquello…. Eso es poco convincente…. ¿Te Puedes creer esto? "…
Los bloggers asumen que si los estás leyendo, eres uno de los suyos, o al menos estás en su onda, entiendes sus bromas y conoces los nombres que citan. A menudo, comienzan la reflexión por la mitad, con sobreentendidos. No les preocupa que te quedes desorientado, no son responsables de tu educación. Los bloggers, como anotó en cierta ocasión Mark Liberman, uno de los fundadores del blog Language Log, son como Platón. :-) El mensaje tácito es: Eh, yo estoy hablando aquí con mis compinches. Puedes continuar conmigo o largarte. Es cosa tuya.
Veamos cómo empieza La República de Platón: "Ayer bajé al Pireo, en compañía de Glaucón, hijo de Aristón, con el fin de elevar mis oraciones a la diosa y para ver cómo iban a realizar la fiesta, que celebraban por primera vez".
Un momento! ¿Quién es Aristón? ¿Y Glaucón? ¿Qué fiesta es ésta?
Y aquí, para comparar, tenemos un fragmento de Julia { Here Be Hippogriffs},un blog sobre la maternidad y de la infertilidad:

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¡Había dejado a Steve sólo con sus chismes en los últimos tres días,así que me estoy sintiendo muy presionada para abandonar Internet (tú! él quisiera que te abandonara!) y bajo a mirar SG-1 (supongo que se referirá a la serie Stargate SG-1) con él…. Tendrá que ser rápido. ¡Vite! ¡Aprisa, Aprisa! Fui a una Blogher. Era divertido y algo ridículo y estoy contenta de haber ido, aunque no sepa si volveré otra vez. Una nota para mis amigos blogging estériles: NO PENSÉIS EN ELLO. No vayáis. No vayáis nunca a una Blogher.

Pero bueno, ¿Quién es Steve? ¿Qué es eso de Blogher? ¿Un blog? (No.) ¿Un club de madres? (No.) ¿Una conferencia blogging? (Sí.)
Coges la onda, captas el viento Blogger a través de lugares, gentes, textos y blogs que puedes o no conocer sin que te den nada provechoso. Ellos piensan que incluso si no te ofrecen enlaces, podrás conseguir todo lo necesario con el Google, la Wikipedia o buscando en los archivos de su blog. El tono de la mayoría de blogs – reactivo, dinámico, conversacional, libre-asociativo- es predicado con esa capacidad de enlazar y se infunde con ella. Y no es ningún accidente. En tiempos, los blogs no eran sino enlaces con pequeños comentarios.
Aunque el blogging tenga precedentes en los ochenta –gupos y diarios on-line, las secciones “What’s New” de las páginas personales– el blogging tal como lo conocemos (según el ensayo de Rebecca Blood, Universo del Blog –, Editorial Gestión, 2000) comenzó a prender alrededor de 1998. Fue entonces cuando algunos empezaron a usar sus páginas para registrar y enlazar otros sitios que habían descubierto. Estos bloggers tempranos no ofrecían muchos comentarios, más bien topónimos y coordenadas para navegar por la web. Desempeñaban "una valiosa función de filtrado para los lectores". Ellos "pre-surfed" la Web.

Rebecca Blood

Ese mundo pequeño y acogedor estalló en 1999, año en que un puñado de herramientas permitieron que cada uno se construyera fácilmente su blog y lo pusiera en la red –LiveJournal, Diaryland, y, el más importante, Blogger, una aplicación blogging gratuita ofrecida por Pyra Labs. Con ello, cualquier persona con un ordenador y acceso a Internet podía hacer un blog, a través de un servidor como Blogger (ahora en manos de Google) o, en años posteriores, dentro una red social como MySpace. Es sencillo: sigues las instrucciones, eliges un nombre para tu blog, decides lo que muestras de tu privacidad en la parte "Sobre Mi", resuelves si permites comentarios de los lectores y escoges la plantilla.
A principios de 1999 había algunas docena de blogs. Antes de finales de año había miles, sin que se pudiera parar. A finales de 2003 había dos millones de blogs y el número se doblaba cada cinco meses. A principios de 2006,Technorati, un buscador de blogs, indicaba un total de 27 millones. A finales de 2007, la cuenta pasaba de 100 millones. (El mayor número de blogs,un 37 por ciento, están en japonés, según un artículo reciente de Blaine Harden en el Washington Post, y la mayor parte de éstos son corteses y modestos- "Karaoke para tímidos". El treinta y seis por ciento de entradas están en inglés, y la mayor parte de ellas son todo lo opuesto a la cortesía y la modestia).
Cuando llegó el auge del blog, el tono de la blogosfera empezó a cambiar. La mayor parte de los nuevos blogs -aunque no todos- ya no eran tanto filtros de la Web como lugares para difundir opiniones y hacer revelaciones. En vez de imaginar nuevas maneras para presentar hallazgos refrescantes, muchos de los nuevos bloggers se preocupaban por la forma de ser encontrados. La misma significación del enlace comenzó a cambiar. Los enlaces que antes importaban eran los que ofrecías en tu blog, que apuntaban a otros sitios, los de salida (outbound). Ahora los enlaces que valen -y así sigue– -son los que desde otros blogs apuntan al tuyo, los llamados enlaces de entrada (inbound). Ésos son los que los que cuentan en los buscadores como Technorati. Son la medida de la fama.
Ahora que la fama y los enlaces son una y la misma cosa, hay bloggers que harán cualquier cosa – propagar rumores, difundir mentiras, seleccionar peleas, crear personajes falsos- para ser noticia y, por tanto, hacer que les enlacen. Están, en el lenguaje de la blogósfera, "link whores". Y los que tienen éxito devienen celebridades del blog o " blogebrities”. Una de las maneras más seguras de engrandecer tu blog es derribar a un político o a un periodista famosos. (A los bloggers que van constantemente a la caza de los medios dominantes, o MSM, se les apoda Pajamahadeen.)
En 2004 los blogs Little Green Footballs y Power Linemontaron el Rathergate cuando propagaron que el informe que Dan Rather presentó en 60 Minutes II sobre la participación del presidente George W. Bush en la Air National Guard era una falsificación. (A partir de la denuncia, un comité de la CBS investigó el asunto sin que pudiera probar que el relato de la carrera militar de Bush fuera sustancialmente incorrecto, además de que Rather denunció a la CBS por “despido improcedente”).
En 2006 Little Green Footballs se anotó otro tanto al señalar que una fotografía de Reuters de un ataque aéreo israelí había sido manipulada para hacer que la humareda que se veía sobre el Líbano fuera más densa y oscura. En 2004 muchos blogs de la derecha ayudaron a que Swift Boat Veterans hundiera la candidatura de John Kerry a la presidencia. En 2002 fueron bloggers como Joshua Micah Marshall de Talking Points Memo y Atrios (un seudónimo) de Eschaton los que difundieron los comentarios racistas de Trent Lott en la fiesta de celebración del centenario del ex-senador estadounidense Strom Thurmond, llevando a la dimisión de Lott como líder de la mayoría del Senado.

blogs otra vez

Unos días después del texto de Horacio González, largamente tratado en algunos blogs, el suplemento Ñ de Clarín publicó un texto de Christian Ferrer intitulado: "Blogs o el espectáculo del yo".
Los textos de Ferrer que leí son iluminadores. Lo mismo puede decirse de los de González. Pero si por ese motivo se hace necesario poner algunas balizas en el camino de la interpretación de sus escritos, aún más anotado deberá estar el circuito una vez que se ponen en serie. Y es probable que esa serie crezca. Vale decir: tendremos que viajar más lentamente; evitar ultimaciones y admoniciones. Aún queda mucho por discutir.
¿Y eso qué significa? Quiere decir que muchos de los participantes de ese debate aún no han consolidado un intercambio de conocimientos pertinentes: González y Ferrer rápidamente evidencian poca información acerca del debate que quieren dar. Y quienes pretendemos intervenir tenemos mucho que aprender de ellos acerca de los modos de pensar problemáticas más amplias que el estrecho pasillo blogspot. (Una digresión acá: el pudibundo lamento sobre la maledicencia de los personajes anónimos, sobre la perfidia de los embozados, sobre los trolls, etc., sobre el matonismo, es una versión diezmada y cobarde del reclamo de autoridad y jerarquía. Frente a la queja que esconde un argumento acerca de quién-puede-decir-algo-sobre-alguna cosa no hay nada que decir más que informarle al llorón o llorona de marras que preferiríamos no considerarla.) Acerca entonces del conocimiento: comparemos una reseña del NYRB sobre blogs con estos dos elementos de la serie que recién comienza. Mientras Sarah Boxer revela un manejo de las herramientas que discute, González y Ferrer deciden evitar su mención (me gusta más, sin embargo, la zona de debate y la pericia de los locales). Y aquí está el giro que provoca ciertas respuestas airadas y por momentos exultantes: poner a los blogs en el conjunto de tecnologías de la modernidad para luego hablar de la modernidad parece un sacrificio que vela toda posibilidad de discutir posibles diferencias. Pero sucede que para discutirlas hay que conocerlas.
Entre tantas cosas accesorias que podríamos discutir del texto de Ferrer -en su texto se pasa rápidamente de las intenciones a los efectos o al revés- , una se distingue entre todas: no haber comprendido que el asunto de los blogs no es un tema que pueda tratarse en singular (para un tratamiento alrededor de un tópico acorde con el texto de Ferrer, en torno a un blog fuerte [Kottke.org], puede consultarse el artículo Michael Keren, "Blogging and the Politics of Melancholy"). La lectura de blogs no halla en el post su unidad (por eso no se puede comparar, como lo hace Ferrer, el número de ensayos al año de los escritores del papel con el sistema de los diarios o las estrategias de los blogs; aunque tres ensayos por año también es una producción envidiable). La unidad de medida de la lectura de blogs ni siquiera es un blog. Su unidad es una red, más o menos densa, más o menos estable, alrededor de uno o dos hubs, con muchos alveolos y retículas débiles o fuertes. Su circuito está trazado por links, comments, posts, asides, archivos, páginas estáticas, twitter, facebook, cosas como delicious, googleos -desde la barra o desde el sitio-, libros de papel, mp3, radio, TV, etc. etc. Muchas personas con más expertise en ese tipo de lecturas se han dedicado a discutir las posibilidades de esos ejercicios antes que a creer que esa modalidad supere a la lectura de libros. (Gracias a David Mckenzie sabemos decir que el libro tampoco es una unidad ni sólo resultado del autor del texto.) Pero además de no competir con libros, la lectura de blogs se teje con distintas agujas y la urdimbre no es libertaria (y no lo es no porque se parezca a los discursos de sobremesa: cualquier género puede parecerse a un discurso de sobremesa, en algún momento de su historia). Pero sí se trata de un tejido con más modos de disponer la información. Y eso hay que celebrarlo discutiéndolos, leyendo claro también sus tremendas asimetrías y brechas.
Finalmente, el blog no es un juguete nuevo, aunque lo sea para Ferrer o para Clarín. Me enteró mientras estoy escribiendo esto (tengo que saltar de un lado a otro buscando referencias con google y cada tanto le doy un click al tab del firefox en donde aparecen los feeds de los blogs que leo) que InterLink HeadLine News 2.0 cumple 13 años. Qué bueno.

Los mejores blogs (de historia) de 2007

post cruzado desde Grand Tour
Cliopatria Awards

La pasada reunión de la AHA, la de los historiadores americanos, ha sido un filón de noticias. Para los amantes de los blogs, también (como ya se adelantó). Con motivo del 5th Annual Banquet at the AHA convention in Washington, los miembros del jurado (Ancarett, Timothy Burke, Miriam Elizabeth Burstein, Rebecca Goetz, Paul Harvey, Sharon Howard, Elizabeth Klaczynski, Adam Roberts y John Carter Wood) de Cliopatria se reunieron en un agradable restaurante libanés para seleccionar a los mejores blogs del 2007, todo gracias a la hospitalidad de Scott McLemee and Scott Jaschik, de Inside Higher Ed.

Premios Cliopatria

Entre plato y plato, estos fueron los premiados (sólo reciben un logo que añaden a su página como timbre de gloria):
Mejor Blog colectivo: In the Middle. Dedicado a la historia medieval y obra de J. J. Cohen, Mary Kate Hurley, Eileen Joy y Karl Steel. Su interdisciplinariedad y su inteligente prosa sedujeron al jurado, para el que se trata de un blog modélico que persigue su objeto allí donde asoma, aunque mínimamente. Su análisis de Beowulf ha sido sonado.
Mejor Blog individual: Civil War Memory. Pues eso mismo, la escritura de Kevin Levin al servicio de un objeto que aquí no es sólo historia militar, sino que lo llevá mucho más allá.
Mejor Blog nuevo: Religion in American History. Un ejemplo de cómo este tipo de instrumento puede servir para presentar de forma adecuada y amena una visión propiamente académica, de forma que llegue a cualquier público y tampoco olvide a los especialistas e investigadores. Y muy variado.
Mejor Post: Timothy Burke, "Knowledge is Inconvenient", Cliopatria, 27 de septiembre (con algo de trampa, porque Burke es juez y parte, pero bueno). La entrada analizaba lo dicho por Michael Medved (un muy célebre y conservador periodista radiofónico) sobre el comercio atlántico de esclavos. Medved es bastante zafio, pero eso no quita mérito a la forma en que Burke desmontaba los argumentos de su rival.
Mejor serie de Posts: Errol Morris, “Which Came First, the Chicken or the Egg?” Zoom, Part One, Part Two y Part Three, 25 de septiembre , 4 y 23 de octubre. Sin reparos. Extraordinario y brillante trabajo sobre las fotografías que tomó Roger Fenton (1819-1869) en la guerra de Crimea. Una magnífica reflexión sobre imágenes y documentos históricos aparecida en uno de los blogs del New York Times a cargo de uno de los mejores directores de películas documentales.
Mejor escritor: Caleb Crain, Steamboats are Ruining Everything. Es un escritor, por supuesto y, además, un brillante articulista, pero se valora su adaptación a la blogosfera histórica, el hecho de que sus textos adopten la perspectiva de la disciplina sin dejar de ser lo que son, piezas literarias.
Vamos allá, démosle trabajo al ratón y hagamos algunas visitas virtuales.