blogs de historia

reseñas

Dos noticias sobre reseñas…aunque el término refiera a temas bien distintos.
La lista de Jeremy Boggs (Clioweb) sobre blogs de historia, publicada en lo que espero continúe como columna de la Journal of Association for History and Computing (JAHC). La selección (12) resulta de lo más variada y da buena cuenta del perfil académico con el que algunos blogs de historia están pensando la tribu.
La otra noticia es la reseña a dúo, en colaboración, dialogada, contrapunteada que armó la gente de Trench Fever y Airminded sobre el libro de Jörg Friedrich, The Fire: The Bombing of Germany, 1940-1945. Al parecer, algunas editoriales americanas han comezado a enviar libros a ciertos blogs para que los lean y reseñen. La propuesta de argumentar sobre un texto en forma de diálogo no es nueva, pero me parece que aplicada a las reseñas abre el juego. Esa arcilla se hace poco dúctil cuando hay que reseñar mucho de lo que se lee y en poco tiempo. O cuando, bajo una modalidad naturalizada y un tanto ramplona, se hacen circular escritos que pretenden ser a la vez primeras armas en una carrera profesional. La reseña es un género bastardeado porque ha sido cedida a quienes tenemos escasas páginas de currículum. Quizá por eso me gustan, las críticas claro, o los híbridos, las apuestas. La aridez de lo existente (por no decir eso del "desierto de lo real") ha hecho que algunas revistas se planteen periódicamente su utilidad al verlas tiradas allá en el culo del número. Pero eso obedece a una ficción: y es la que supone que los investigadores y docentes argentinos leemos reseñas porque no alcanzamos a leer todo lo que entra como novedad a las bibliotecas de los centros de investigación o públicas o universitarias. Alguien un día nos va a invitar a una barbacoa…
Las reseñas que más me gustan exponen también un modo de leer, la cuña sagital con la que un libro queda destripado, la media voz del caldero de la reflexión, el runrún poblado y glosolálico de las batallas víricas de los textos en el pensamiento colectivo, expresado en esas escrituras.
Hablando de apuestas, El buen salvaje posteó la foto de una tapa de Damien Jurado. Una tapera. Veremos el disco.

el blog de anaclet pons

El blog del historiador Anaclet Pons, Grand Tour, tiene pocos posts pero ya estamos citando uno. Pons nos avisa del nuevo libro de Carlo Ginzburg y de paso presenta otras referencias (los libros de Roberto Casati, por ejemplo). Como ya no es muy popular decir fumando espero, diremos que con el libro de Ginzburg, los de Casati y las entrevistas que se indican en Grand Tour, tenemos para entrenernos mientras esperamos que Pons vuelva de vacaciones.

Grand Tour

feeds de blogs de historia

Feed Icon Dr.Web

A partir del largo blogroll de Cliopatria preparé este archivo OPML para usar con algún lector de feeds (por ejemplo FeedDemon). No están todos los blogs que se enumeran en el blogroll, pero casi. Luego de importar este documento a un lector de feeds lo mejor será ser más selectivos: más de 400 blogs listados pueden ralentizar la PC; pueden colapsar el tiempo; freír la creatividad…etc.De todos modos, leer a aquellos que trabajan sobre el mismo campo es una condición para argumentar sobre nuestra propia tarea. Ojalá Ralph Luker, de Cliopatria, promueva también el uso del feedroll. Aquí está, este es (botón derecho, guardar como).

la conversación (en lo de Justo Serna)

¿Quién dijo que la conversación se ha terminado en la blogósfera?
Un aquelarre, un gallinero, un té con masas. Elija lo que le más le guste y pongale nombre al post El nombre del asesino en el blog de Justo Serna. 74 comentarios; series de insultos; recomendaciones de Serna; reflexiones; intervenciones osadas; órdenes de Serna; lamentos; ideas; llanto de Serna. Al parecer, según el propio historiador, ya habría huido de la blogósfera debido a problemas de esta naturaleza. Es que Justo Serna es el autor de un blog que en la clasificación de Rebecca Blood es un diario (más que links, opiniones) y él mismo lo ha denominado así (en la encuesta sobre blogs de historia) recordando las palabras de John Stuart Mill cuando el filósofo emprendió una empresa semejante:

quotep

Este librito es un experimento.[...] Aparte de cualquier otra cosa que pueda lograr servirá para ejemplificar, al menos en el caso del autor, qué efecto se produce en la mente cuando uno se obliga a tener por lo menos un pensamiento cada día, que merezca ponerse por escrito.

De acuerdo a uno de los últimos comentarios del historiador, en el post del que hablamos aquí, habría solicitado ayuda técnica para evitar desmadres de los comentarios. La tenaza en la que se encuentra en más bien clásica: si modera los comentarios (de tal modo que los que autoriza se harán públicos horas más tarde) la "conversación" dejará lugar a las intervenciones y, tal vez, serán menos los afincados. Sospecho, por otro lado, que quienes intervienen en el blog de Serna utilizan la franja horaria laboral para hacerlo: buena parte de los comentarios de los 74 ya habían sido posteados cuando dieron las 16hs. Si, por el contrario, insiste en permitir las entradas con o sin registro, con o sin test de Turing, la conversación crecerá y con ella el entusiasmo chatero de los intensos e intensas. Rara vez las conversaciones de un día merecen leerse al otro: el ritmo diario que Serna le impone a su blog hace del comentario un marcador de audiencia pero también un molesto disparador de censuras, advertencias de maestro, amenazas, clamores, etc. ¿Cómo lo resolverá?
Dice Serna a las 19:10 hs del día del post largamente discutido:"Parece que hablando de literatura, es la única forma de tener a la tribuna más o menos calmada. En cuando se habla de política y de Catalunya, la cosa parece que se escalda."
Alejandro Dolina decía lo mismo con respecto a su programa de radio; en el que no se habla casi nunca de Historia Argentina, al menos no literalmente. En un ejercicio de imaginación antropológica, Dolina habla de los héroes y villanos de la modernidad francesa o inglesa, de los reyes y reyezuelos de la vieja Europa, y los trata como si los conociera. ¿Deberá escribir sobre el pasado para hablar del presente, Justo Serna, justamente, el historiador? ¿O deberá perder algunos de sus seguidores, ralentizando el debate al moderar los comentarios?

Los archivos de Justo Serna