historia argentina

el último progresista

Jorge Halperin. El progresismo argentino. Historia y actualidad, Buenos Aires, Capital intelectual, 2006, 117 páginas.
Halperin

Publicado en bazaramericano.com

El progresismo argentino está compuesto por cinco entrevistas que Jorge Halperín realizó en torno a la idea progresista (Carlos Altamirano, Atilio Borón, José Pablo Feinmann, Felipe Pigna, Luis Alberto Romero).
El título del libro supone, tal vez, demasiadas cosas. Por ejemplo, que existe una especificidad en la versión nativa del progresismo. Supone, además, que puede datarse una continuidad de esa fuerza desde el pasado hasta la actualidad. Si sólo operásemos con el primer postulado, los argumentos podrían aceptarse rápidamente por aquello de la contextualidad. Pero la pretensión de que el progresismo argentino tiene su historia multiplica la pregunta del primer supuesto para cada uno de los momentos que los entrevistados consideran. Jorge Halperín, el entrevistador, parece conocer los distintos modos de vencer los reparos que los intelectuales entrevistados podrían formularle a la idea de argumentar en favor de la existencia de una línea histórica del progresismo nativo (un ejemplo de ese dominio de la entrevista es la ausencia del término “progresista” en el reportaje a Atilio Borón, quien, además, sólo lo menciona una vez y en clave peyorativa). Contra toda idea de linealidad, de unidireccionalidad, Halperín opera con la teoría del “salto” (“ahora practiquemos un nuevo salto histórico…” le dice a Luis Alberto Romero para dejar de hablar de las campañas contra el indio y ocuparse de Yrigoyen y la Semana Trágica). No es, con todo, un salto como el del caballo en ajedrez, sino uno menos épico: ir de momento en momento, arañando comparaciones y especulaciones en torno a una serie de estadios del progresismo. Algunos de los entrevistados se vieron forzados a distinguir modos de pensar el pasado y el presente. José Pablo Feinmann, por ejemplo, le dice “no podemos plantearlo en términos tan esquemáticos”, pero luego en referencia a otro momento histórico revisitado “eso es típico de la izquierda: tener la ideología y no tener al pueblo”. Si fuera un verso sería estupendo, pero como sentencia (cuatro conceptos como cosas y el verbo de la propiedad ) puede considerarse una condensación de la cifra que permite unificar la política de las preguntas esquemáticas y la estrategia de las respuestas “políticas”. En efecto, el modelo estadual que impregna muchas de las páginas de este libro de entrevistas –el modelo, hay que repetirlo, es lineal, aunque la propuesta halperiniana de recorrerlo no lo es– parece atacar el lugar del pasado (inscripto en el marbete “historia argentina”, con esa pátina de unicidad que lo torna sacro) no como uno donde la razón progresista se porte astutamente, sino como otro en donde aquellos (hombres en su mayoría) progresistas del pasado sufren la ponzoña situacional: y eso es lo que hace una lectura “política” del pasado: hallar progresistas allí donde las proclamas del presente político no encontrarían sino obstáculos a su razón. De tal modo, Felipe Pigna responde a la pregunta acerca de si se puede hablar en clave de progresistas y retrógrados cuando se habla de unitarios y federales, diciendo que sí, que se puede y se debe porque la historia es, de alguna manera, progresiva. Y esa idea es dadora de ese acento moderno que la izquierda aún no logra hasta el momento considerar: ese que le haga pronunciar mejor el concepto de ciudadano. Si en las respuestas de Luis Alberto Romero, el ejercicio del salto halperiniano es considerado a partir de pensar “como si estuviéramos en una película” (lo que de todos modos no apaga la incomodidad del historiador por las fuertes presiones que el cuestionario le impone al pasado), en las respuestas de Pigna la fórmula es teatral: Sarmiento quiere derramar (y el tiempo verbal cuenta) la idea del farmer, y la Sociedad Rural le dice “Un momentito señor; esto no va”. He allí a un progresista y a un organismo retrógrado (de maniquea representación): no es casualidad que de la antinomia sólo se recupere el término progresista y no el de retrógrado: enumerar a los “malos” echaría a perder la cosecha, obligaría al intercambio denso entre panteones.
Alguna vez Horacio González entrevió que en el enfrentamiento entre los historiadores profesionales vs. los vulgarizadores o vs. los revisionistas, los primeros hacían gala de un “monolingüismo ritual”. Es probable que ese sea el principal obstáculo para entablar diálogos sobre la idea progresista: los intentos por arribar a un relato unívoco en el que las preguntas del presente no violenten el pasado. Pero también es probable que ese diálogo pretendido no pueda construirse desde el bastión de, llamémosle así, el último progresista. Las preocupaciones de ese ser sumido en su bonhomía se expresan bien en la reapropiación que Carlos Altamirano hace del término –en la actualidad, argumenta, la consigna pertenece a una izquierda democrática, que no monopoliza la representación del pueblo– , y en su incipiente definición: el progresismo como conciencia de la crisis que afecta a la noción. Que esta última consideración se parezca y mucho a decir que un progresista es aquél que persiste como tal aún si el concepto está en crisis, hace que las expectativas de hallar en El progresismo argentino un texto “dialógico” dejen lugar a las certezas de que en él pueden leerse algunos diálogos que conservan, felizmente, su impronta periodística.

el régimen fraudulento

María Dolores Béjar. El régimen fraudulento. La política en la provincia de Buenos Aires, 1930-1943, Siglo XXI Editores Argentina, Buenos Aires, 2005, 294 páginas.
M. Dolores Béjar

Existe actualmente un renovado interés académico por la indagación desde múltiples perspectivas de la etapa nacional que comprende los años 1930-1945. El período que Tulio Halperín Donghi (2004) denominó “la república imposible”, además de tener como característica fundacional el golpe cívico-militar del 6 de septiembre de 1930, posiciona a las fuerzas conservadoras, y fundamentalmente el conservadurismo bonaerense como actores excluyentes en lo político institucional.
Respecto de su ubicación en la década de 1930, el Partido Conservador de la Provincia de Buenos Aires encuentra dos caras: Una en el plano nacional formando parte de dos coaliciones. Por una lado el Partido Demócrata Nacional junto con otros partidos provinciales; luego será parte de la Concordancia, una suerte de alianza de tipo laxa que se concretó con otras fuerzas -se integraron el Partido Demócrata Nacional, el antipersonalismo y el socialismo independiente- que apoyaban la candidatura de Agustín P. Justo. Desde 1932 dicha vinculación se plasmó fundamentalmente a nivel legislativo. A nivel provincial, el carácter hegemónico de Partido conservador fue claro y cómodo en una primera etapa en la que sólo debió enfrentar al socialismo. Una vez reincorporado el radicalismo a la arena electoral a partir de 1935 debió ajustar los mecanismos para posibilitar su reproducción en el poder.
María Dolores Béjar percibió que en el análisis de las derechas, y fundamentalmente de las derechas de la provincia de Buenos Aires, se encuentran las claves para una comprensión cabal de la política nacional en aquellos fundacionales y convulsionados años. En este sentido, su trabajo Uriburu y Justo: el auge conservador (1983) es un avance insoslayable para adentrarse en el estudio del conservadurismo bonaerense y su relación con las autoridades nacionales surgidas de la “revolución” del 6 de septiembre. El Partido Conservador bonaerense aparece en aquella pesquisa como eje vertebral, alrededor del cual se ordenarán múltiples fenómenos de orden social, económico y político.
Como corolario de su tesis doctoral Significación y alcances del régimen fraudulento en la Argentina de los años treinta. El caso del partido conservador bonaerense bajo la dirección de Luis Alberto Romero, surge esta versión, El régimen fraudulento… en la rica colección dirigida por el propio Romero. Dividido en nueve capítulos y un apéndice, el libro traza un recorrido amplio temporalmente, que no sólo se encarga de analizar en profundidad a los conservadores bonaerenses en lo que refiere a sus prácticas políticas durante la década de 1930 y principio de los años 40, sino que también focaliza en la relación de los bonaerenses con el ejecutivo nacional y con las otras fuerzas del arco político.
Béjar, ordena su texto en tres partes: La primera la conforman los dos primeros capítulos, donde se destacan los rasgos centrales del proceso de construcción y afianzamiento del partido conservador bonaerense, desde la crisis política de 1890 hasta la destacada recuperación en términos electorales del Partido Conservador, después de la elección de Hipólito Yrigoyen en 1928.
En el primer capítulo dedicado al Partido Conservador en el gobierno, se ciñe al período que comprende desde 1890 a la intervención del gobierno provincial encabezado por Ugarte en 1917. “A lo largo de su trayectoria como partido gobernante, el Partido Conservador había acumulado una experiencia y construido una trama de relaciones con la sociedad que lo llevaba a privilegiar la preservación de las posiciones ocupadas en el gobierno y lo inhibían para forjar acuerdos en torno a proyectos programáticos” (Página 31)
La UCR sólo lograría aventajar a los conservadores en los comicios de la Provincia de Buenos Aires, después de intervención decretada por Yrigoyen en 1917. Buenos Aires se erigió como el más sólido bastión yrigoyenista, y el Partido Conservador asume el rol de principal adversario político durante la década del 20.
La autora renueva el interés por las causas que imposibilitaron la consecución de un partido programático en el terreno conservador. Entre ellas, las permanentes disputas internas juegan un papel excluyente. Moreno -líder del partido en la etapa inmediatamente posterior a la sanción de ley Sáez Peña- buscó un ideario afín con una identidad conservadora liberal, que tenía como objetivo la formación de un partido de derechas de alcance nacional, intentando para esto disciplinar a los jefes políticos locales. Empero la voluntad partidaria fue torcida por prácticas como la borratina en el plano intrapartidario, y la aparición de fraccionamientos como el caso del Partido Provincial que, desde 1923 hasta 1930 compitió con la UCR y el Partido Conservador en las elecciones legislativas en diversas secciones electorales.
Béjar argumenta para este primer tramo, a favor de una indisciplina partidaria que obedece al escepticismo generado por las pocas esperanzas de recuperar el gobierno a través de la competencia. Se intensificaría, ante la abstención electoral de su principal oponente.
La segunda parte del libro, detalla las posiciones asumidas por los conservadores frente al golpe del 6 de septiembre y la creación del Partido Demócrata Nacional. Dos de los capítulos son dedicados al análisis de las experiencias ejecutivas de Federico Martínez de Hoz y Manuel Fresco respectivamente. También dentro de esta segunda parte, Béjar analiza los intentos del gobierno de Ortiz de poner coto al régimen fraudulento.
A lo largo de 1929 un sector del ejército, y la mayor parte de los partidos políticos decidieron poner fin al gobierno de Yrigoyen. Las disputas ideológicas en el seno del conservadurismo en torno al significado del golpe de septiembre no se harían esperar. Así, alguna parte de la dirigencia conservadora bonaerense encabezada por Matías Sánchez Sorondo sostenía que “la razón de los números no es la razón del entendimiento” apoyándose abiertamente en la idea de modificar la ley electoral de 1912. Durante las elecciones de 1931, si bien se recurrió al fraude, éste no alcanzaría la extensión de mediados de los 30. La ausencia del radicalismo hacía cómoda la actividad electoral conservadora, pero el fraude y las tensiones en el seno de la Concordancia – como muestra la autora- es particularmente notoria en el período.
Cuando la UCR aprobó el levantamiento de la abstención en 1935, en el campo opositor al conservadorismo quedó esbozado en el Frente Popular (UCR, PS y PDP). Entre los oficialistas se formó el Frente Nacional con el PDN y el PSI como sus principales protagonistas. El Frente Nacional no giró hacia una alternativa autoritaria, a raíz de que en el seno de los conservadores y en el PSI, existían convicciones liberal-democráticas. El choque de tendencias es descripta por la autora a partir de disputas con el ejecutivo provincial encabezado por Federico Martínez de Hoz. Alternativas como el dirigente Barceló, y la escisión de los liberales que formaron el Partido Demócrata Nacional Bonaerense en torno a la figura de Moreno, minaron la gestión de Martínez de Hoz, precisamente a partir del avance de los morenistas sobre el ejecutivo provincial. De las fricciones en la cúpula partidaria, se negocia la figura de Manuel Fresco como el próximo candidato, cuyo gabinete debía incluir representantes de las facciones en pugna.
Fresco será elegido gobernador de la provincia de Buenos Aires “mediante la que probablemente fuera la elección más escandalosa de la historia argentina.” Béjar se encarga de repasar, no sólo la gestión de gobierno de Fresco, sino que también los debates en torno a las tendencias conservadora-liberal y nacionalista-autoritaria, que giraron alrededor de la libertad de prensa y la enseñanza religiosa en las escuelas. Quizá hubiese sido medular en este apartado un desarrollo mayor de las implicancias de la llamada ”ley trampa”, no obstante se presenta muy trabajada la impugnación del gobernador al orden social basado en el liberalismo y su crítica al voto secreto. El avance del ejecutivo provincial sobre la autonomía de las municipalidades es también una nota destacada.
Las dificultades económicas y las nuevas divisiones del partido en torno a la fórmula gubernativa desgastarían la gestión de Fresco. Por otra parte, el nuevo ejecutivo nacional encabezado por el presidente Ortiz, enfrentaba en la provincia “el dilema de hierro: o fraude o peludismo, oligarquía o demagogia”(Página 174). Las divisiones hacia dentro del conservadurismo, fundamentalmente provocadas por detener la marcha de la tendencia autoritaria provocó que, entre marzo de 1940 y enero de 1942 se sucedieran cuatro intervenciones federales. Ni siquiera la vuelta a la competencia electoral del radicalismo pudo calmar los ánimos hacia el interior del arco conservador.

La última parte esta integrada por dos capítulos, donde se ahonda en las prácticas políticas que dan título al libro, y se profundiza en el Partido Conservador de la Provincia de Buenos Aires. La tensa dinámica electoral bonaerense se recrudece por tratarse del principal bastión yrigoyeneista. Pero dichas tensiones no sólo se translucían en un “no dejar pasar al radicalismo”. Como señala Béjar en la introducción al volumen, los conservadores “también se hicieron trampa a sí mismos” (Página 11).
La descripción de las prácticas fraudulentas es desarrollada en el primero de los capítulos de esta tercera parte. Destaca la autora, tres tipos de acciones fraudulentas articuladas entre si: el vuelco de padrones, las presiones más o menos encubiertas sobre una parte del electorado y la designación de los presidentes de mesa. A su vez, considera el papel de los caudillos en el fraude como una herramienta clave del funcionamiento y su exitosa instrumentación. Resulta trascendente al seguimiento acabado del relato, la existencia en la publicación de un apéndice donde se detallan las secciones electorales de la provincia de Buenos Aires y sus variaciones de acuerdo a la ley electoral que rige el período que se trata. Como conclusión, “la alternativa fraudulenta despojó de sentido a la afirmación de identidades decididas a afrontar las incertidumbres de la democracia”(Página 214). De entre estas identidades se destacan los conservadores bonaerenses que acaparan la atención del último de los capítulos.
Como pieza entronada del régimen fraudulento, Béjar precisa la fisonomía de los conservadores bonaerenses “el partido adoptó una organización de tipo piramidal: en la base, las juntas de distrito; el centro las secciones y el vértice, la de gobierno”(Página 216). También analiza los comités y los gobiernos municipales, y nuevamente el papel de los caudillos en el seno de esta estructura partidaria.
Entre los legisladores del Partido Conservador, distingue dos grupos de jefes políticos: los exitosos, con presencia prolongada en el recinto legislativo, y los postergados, a raíz de su pasaje transitorio o su no ingreso a las posiciones legislativas. La tensión entre condición de partido gobernante e incertidumbre de los elencos, es revisada por la autora a través de las fracciones y tendencias que se disputan la legitimidad del poder hacia dentro y fuera del partido. “Las tensiones entre los jefes máximos, en el caso de la distribución de los cargos parlamentarios, se expresaron a través de la movilización de fuerzas propias y la trasgresión de las normas; con respecto al control del ejecutivo, dieron lugar a enfrentamientos abiertos y crisis institucionales” (Página 243).
La investigación de Béjar deja translucir las posibilidades e imposibilidades de los conservadores de competir electoralmente desde el llano. Los anhelos y ambiciones de esta heterogénea constelación de fuerzas es presentada a partir de un completo paneo sobre las fracciones y tendencias en pugna en la provincia de Buenos Aires; sus prácticas y miserias, sumado a una serie de viejos interrogantes que se renuevan a partir de la profundización en el análisis, es la propuesta e incentivo de lectura que apuntala a este libro tributario sin dudas, a una complejizada historiografía política.

mesa en el interescuelas tucumán 2007

XIº INTERESCUELAS/ DEPARTAMENTOS DE HISTORIA
19 – 21 de Septiembre de 2007

Organiza: Departamento de Historia. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Tucumán

Mesa Temática Abierta 59
El peronismo clásico (1945-1955) y la historiografía: nuevas fuentes, viejos debates; viejas fuentes, nuevos debates

Coordinadores
Omar Acha (UBA-Ravignani) omaracha[arroba] gmail.com
Marcedes Prol (UNR-CEHP) mprol [arroba] unr.edu.ar
Nicolás Quiroga (UNMdP-CEHIS) nquiroga [arroba] speedy.com.ar

Fundamentación
En los últimos años, los estudios sobre peronismo clásico experimentaron un ciclo ascendente en cuanto a la cantidad de publicaciones. La aparición de nuevos libros, la proliferación de artículos en revistas científicas y el incremento de las presentaciones a jornadas o congresos confirman este hecho. Percibidas en conjunto, las publicaciones dan cuenta de un abigarrado abanico en cuanto a las líneas de trabajo actuales: nuevos corpus documentales o reinterpretaciones de los más reconocidos; cuestionarios que abrevan de áreas poco visitadas por la literatura clásica específica, o que recuperan las resonancias de trabajos sobre problemáticas de distinta índole; e incipientes debates conceptuales a partir de la perspectiva comparada o el análisis de nivel micro y meso.
Es posible sostener además que la producción historiográfica actual se ha visto enriquecida por la elaboración de un conjunto de hipótesis que revisan y discuten los supuestos canónicos. Algunas orientaciones hacen hincapié en las capacidades de las agencias estatales para poner en marcha políticas públicas, para regular los comportamientos de los actores sociales y políticos, sean estos corporaciones o partidos. Otras se detienen en dinámica interna de estos actores; algunas lo hacen en las particularidades regionales y se interrogan en un nivel de abstracción mayor sobre las alcances explicativos de la escala micro; otras revisan las periodizaciones internas en el desenvolvimiento de este fenómeno político.
Creemos que es posible planificar y proponer un ámbito de discusión en el que se reflexione sobre la dimensión y los alcances de esa transformación observada en la historiografía actual dedicada al estudio del peronismo clásico.
Por otro lado, la mesa que proponemos en este escrito dará prioridad a la presentación de ponencias que, sin relegar la especificidad del objeto de estudio que cada investigador aborda, contribuyan a la discusión conceptual, a la polemización de las categorías y nociones sobre las que operan las investigaciones particulares, y se interroguen sobre la capacidad explicativa de las mismas. Consideramos que la discusión sobre el dominio de los conceptos y su fricción con el análisis de los restos del pasado debe poseer otros espacios, además de la tradicional formalización en las publicaciones más reconocidas. La organización de mesa alentará el debate conjunto con el rápido reenvío de las distintas ponencias a todos los participantes y acordando con ellos un funcionamiento con arreglo a fines.

Recepción de resúmenes
Los resúmenes de 200 palabras, donde se definirán con precisión tema y objetivos, tienen que estar escritos en procesador Word y letra Times New Roman 12 a 1 ½ espacio. Serán remitidos por correo electrónico a los-as coordinadores-as de Mesas hasta el 31 de Marzo de 2007.

Recepción de ponencias
Las ponencias tienen que remitirse a los-as Coordinadores-as de la Mesa Temática Abierta en una (1) copia impresa y un (1) archivo por e-mail. El archivo enviado por e-mail tiene que estar escrito en Word, con una extensión máxima de 20 carillas y citas a pie de página. La copia impresa debe presentarse en hoja A4, letra Times New Roman 12 a 1 ½ espacio.

Fecha de presentación: 10 de Julio de 2007

La Comisión Organizadora se propone editar el CD de las Jornadas por lo que es necesario que esta fecha se cumpla por parte de quienes deseen que su ponencia sea incorporada.

Presentación:
Los resúmenes y las ponencias incluirán en su encabezamiento los siguientes datos:

XI° JORNADAS INTERESCUELAS/ DEPARTAMENTOS DE HISTORIA
Tucumán, 19 al 21 de Septiembre de 2007

Título:
Mesa Temática Abierta:
Universidad, Facultad y Dependencia:
Autor/res-as: (Apellido/s y nombres, Cargo Docente, Investigador-a, Alumno-a)
Dirección, teléfono, fax y dirección de correo electrónico:

Informaciones
Toda comunicación con la Comisión Organizadora se realizará por correo electrónico a la dirección del Departamento de Historia: deptohistoria@filo.unt.edu.ar

el tercer día

El historiador tulio halperin donghi, sin duda el más reconocido entre quienes se dedican a tal actividad en la argentina, publicó hace unos años un curioso ensayo denominado La larga agonía de la Argentina peronista. El autor volvía en él a un tema que siempre lo inquietó, o apesadumbró, y pretendía explicar –a través de una serie de hipótesis o intuiciones- el accidentado recorrido político-social del último medio siglo argentino. Sintetizando su argumento tal vez abusivamente, halperin entendía que la “revolución peronista” (revolución social) había dado origen a una sociedad que “aunque no tenía modo de perdurar, sencillamente se rehusaba a morir”, arrastrando su agonía hasta el “nudo resolutivo” donde finalmente terminaba: las crisis hiperinflacionarias de 1989. Así pues, esa peculiar sociedad habría pasado a mejor vida, enterrada –cruel ironía- por los propios peronistas. En su momento, el libro había sido ensalzado por un conjunto de intelectuales porteños –con la sorprendente excepción del prof. luis romero- porque la obra, según silvia sigal “marca un antes y un después en la manera de pensar y escribir sobre nuestra historia reciente; más, creo, debido a la felicidad con la que organiza lo que ya sabíamos que por cuanto hay allí que ignorábamos”. Bueno: como diría el padre castellani, “que gente que sabe cosas/la gente de este albardón/que gente que sabe cosas/pero cosas que no son”. ¿Qué es lo que halperin organiza felizmente? El supuesto no comprobado que la argentina “nacional-popular”, de industrialización substitutiva, de fortalecimiento del mercado interno, se habría “agotado”: la fuerza de las cosas empujaría hacia otro tipo de desarrollo social, al que alsogaray, con sus circenses definiciones, llamaba “economía social de mercado”. Pero lo que interesa destacar aquí es que este “modelo” económico no devino insensiblemente: sus bases fueron puestas a sangre y fuego por un régimen militar sostenido y apoyado por las clases y grupos sociales más retardatarios de la argentina “peronista”. Poco después, el capital más concentrado, enriquecido y ensoberbecido, articuló una inaudita alianza social con las pequeñas burguesías urbanas –fascinadas con el uno a uno y el déme dos– que dio forma y contenido al menem/delarruato. No es difícil advertir que este modelo sí estalló, por sí mismo, a finales de 2001. La presentación pública de un presidente sanluiseño declarando la moratoria unilateral de la deuda externa simbolizó el final de la “argentina liberal”. ¿Y que es lo que viene en su reemplazo? Debilitada, agobiada, casi exánime, mas aún sobreviviendo tenazmente, la “muerta” sociedad nacional-popular –“peronista”, halperin dixit- retorna al ruedo a batallar otra vez. Como lázaro. Como otro más famoso. Al tercer día.

revistas de historia y ciencias sociales

En el 2004, Conicet y Redes organizaron la Encuesta Online de Revistas de Ciencias Sociales. Respondieron los miembros de la carrera de investigador de CONICET de la gran área de ciencias sociales y humanidades. La presentación y los resultados pueden consultarse en el mismo sitio. Volcamos la lista de las revistas más destacadas en la tabla que sigue: por algunas menciones esa tabla me recuerda a las listas en las que Pierre Bourdieu trataba de colocar en el espacio de las clases sociales francesas, el clave bien temperado. De todos modos, siempre tienen cierto peso los ránkings allí donde antes no existían.

Revistas destacadas (10 menciones o más)
Nombre menciones promedio
DESARROLLO ECONÓMICO 117 8.85
ANUARIO IEHS 60 8.91
BOLETÍN DEL INSTITUTO DE HISTORIA ARGENTINA Y AMERICANA DOCTOR EMILIO RAVIGNANI 54 8.96
ENTREPASADOS 52 8.53
LATIN AMERICAN RESEARCH REVIEW 50 8.8
JOURNAL OF LATIN AMERICAN STUDIES 41 8.51
ESTUDIOS SOCIALES 37 8.64
CURRENT ANTHROPOLOGY 35 9.57
ANDES (SALTA) 33 7.93
CUADERNOS DEL INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA 32 8.09
CIENCIA HOY 32 8.25
CICLOS EN LA HISTORIA, LA ECONOMÍA Y LA SOCIEDAD 31 8.03
RELACIONES DE LA SOCIEDAD ARGENTINA DE ANTROPOLOGIA 30 8.56
REVISTA DE INDIAS 30 8.6
HISPANIC AMERICAN HISTORICAL REVIEW 29 9.51
AMERICAN ANTHROPOLOGIST 29 9.34
TODO ES HISTORIA 27 5.85
REALIDAD ECONÓMICA 27 7.18
POBLACION Y SOCIEDAD. REVISTA REGIONAL DE ESTUDIOS SOCIALES (TUCUMAN) 26 8.73
ESTUDIOS MIGRATORIOS LATINOAMERICANOS 26 8.11
AMERICAN ANTIQUITY 25 9.4
ANUARIO DE ESTUDIOS AMERICANOS 25 8.44
PAST & PRESENT 25 9.68
A JOURNAL OF LATIN AMERICAN AND CARIBBEAN STUDIES 25 7.64
ANUARIO.ESCUELA DE HISTORIA.FACULTAD DE HUMANIDADES Y ARTE.UNIVERSIDAD NACIONAL DE ROSARIO 25 7.64
PRISMA B1339-UNIV. NAC. DE QUILMES- 24 8.70
ESTUDIOS DEL TRABAJO 24 8.37
PROHISTORIA 24 8.29
ANNALES 23 9.60
NUEVA SOCIEDAD 23 8.08
AMERICAN HISTORICAL REVIEW 23 9.52
RUNA, INSTITUTO DE CIENCIAS ANTROPOLOGICAS, FAC. FILOSOFIA Y LETRAS; UBA 23 7.91
LATIN AMERICAN ANTIQUITY 22 8.81
CUADERNOS DE LA FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES. UNIVERSIDAD NACIONAL DE JUJUY 22 7.04
CHUNGARA 22 8.63
REVISTA IRICE 22 8.22
HAHR 22 9.5
ZONA ABIERTA 22 8.90
ALLPANCHIS 21 8.04
PUNTO DE VISTA 20 8.15
REVISTA DE LA CEPAL 20 8.15
INTERDISCIPLINARIA. 19 8.36
REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES. UNIVERSIDAD NACIONAL DE QUILMES 19 7.52
ACTA PSIQUIATRICA Y PSICOLOGICA DE AMERICA LATINA 19 7.94
CUADERNOS DEL SUR. 18 7.38
INVESTIGACIONES Y ENSAYOS 18 8.16
CUADERNOS DE ANTROPOLOGIA SOCIAL (UBA) 18 7.27
MUNDO AGRARIO 17 8.58
TRAVESIA. REVISTA DE HISTORIA ECONOMICA Y SOCIAL (TUCUMAN). 17 8
ETNIA 17 7
REVISTA MEXICANA DE SOCIOLOGIA 16 8.81
CUADERNOS HISPANOAMERICANOS 16 8.56
QUADERNI STORICI 16 9.56
ANNUAL REVIEW OF ANTHROPOLOGY 16 9.25
COMPARATIVE STUDIES IN SOCIETY AND HISTORY 16 9.43
ARQUEOLOGIA 15 8.06
REVISTA LATINOAMERICANA DE FILOSOFIA 15 8.8
ANTIQUITY 15 9.53
JOURNAL OF ARCHAEOLOGICAL SCIENCE 15 9.53
ANALES DEL INSTITUTO DE LA PATAGONIA, SERIE CIENCIAS HUMANAS 15 7.8
SOCIEDAD (BUENOS AIRES) 14 6.78
THEOMAI, UNIVERSIDAD NACIONAL DE QUILMES, EN SOPORTE ELECTRONICO-ARGENTINA 14 7.5
REVISTA PARAGUAYA DE SOCIOLOGIA 14 7.64
INTERSECCIONES EN ANTROPOLOGÍA 14 8.71
JOURNAL OF ARCHAEOLOGICAL METHOD AND THEORY 14 9.64
BOLETIN AMERICANISTA 14 8.57
THE JOURNAL OF FAMILY HISTORY 13 9.23
NATIONAL GEOGRAPHIC 13 6
ACTES DE LA RECHERCHE EN SCIENCES SOCIALES 13 9.15
EURE. REVISTA LATINOAMERICANA DE ESTUDIOS URBANO REGIONALES (PUC CHILE 13 9
XAMA 13 8.07
CUADERNOS DE GEOHISTORIA REGIONAL 13 7.92
FOLIA HISTORICA DEL NORDESTE 13 7.92
CAMBRIDGE JOURNAL OF ECONOMICS 13 8.23
SCIENCE 13 9.76
AMERICAN POLITICAL SCIENCE REVIEW 13 9
LES CAHIERS DES AMERIQUES LATINES 12 8.5
REVISTA INTERAMERICANA DE PSICOLOGIA 12 7.75
THE AMERICAS 12 8.58
INVESTIGACIONES EN PSICOLOGIA 12 7.66
ANALES DE GÆA 12 6.91
CUADERNOS DE HISTORIA (CÓRDOBA) 12 7
SCRIPTA ETHNOLOGIA 12 6.91
QUINTO SOL (LA PAMPA) 12 7.66
ANUARIO DE PSICOLOGIA. 12 7.5
JAHRBUCH FÜR GESCHICHTE VON STAAT, WIRTSCHAFT UND GESELLSCHAFT LATEINAMERIKAS 12 8.75
JOURNAL OF ARCHAEOLOGICAL RESEARCH 12 9.41
REVISTA IBEROAMERICANA 12 9.41
REVISTA COMPLUTENSE DE HISTORIA DE AMÉRICA 12 7.83
FOREIGN AFFAIRS 12 8.33
CARAVELLE 12 8.33
AMERICAN JOURNAL OF PHYSICAL ANTHROPOLOGY 12 9.33
AVANCE DEL CESOR 12 7.41
ANALES DE ARQUEOLOGIA Y ETNOLOGIA 12 6.83
JOURNAL DE LA SOCIETE DE AMERICANISTES 11 8.90
MEMORIA AMERICANA, INSTITUTO DE CIENCIAS ANTROPOLOGICAS 11 8.45
AGORA 11 7.09
BOLETIN DE ESTUDIOS GEOGRAFICOS 11 8
CUADERNOS DE ETICA 11 7.45
REVISTA DE ESTUDIOS TRASANDINOS 11 7.45
ESTUDIOS INTERDISCIPLINARIOS DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE 11 8.81
ESTUDIOS.CENTRO DE ESTUDIOS AVANZADOS.UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA 11 7.90
HISTORIA MEXICANA 11 8.63
JOURNAL OF ANTHROPOLOGICAL ARCHAEOLOGY 11 9.27
POPULATION AND DEVELOPMENT REVIEW 11 9.63
REVISTA ANDINA. CENTRO BARTOLOME DE LAS CASAS, CUSCO 11 9.09
GEOCRITICA 11 8.27
AMERICAN ECONOMIC REVIEW 11 9.72
L'ESPACE GEOGRAPHIQUE 11 9.18
BAR INTERNACIONAL SERIES 11 8.81
POSTDATA 10 7.8
JAHRBUCH FÜR GESCHICHTE LATEINAMERIKAS 10 9.4
ANNALS OF THE ASSOCIATION OF AMERICAN GEOGRAPHERS 10 9.6
REVISTA SCRIPTA NOVA – UNIV. DE BARCELONA 10 8.4
JOURNAL OF PERSONALITY & SOCIAL PSYCHOLOGY 10 9.2
COLONIAL LATIN AMERICAN HISTORICAL REVIEW 10 8.9
WORLD ARCHAEOLOGY 10 9.2
FILOLOGIA 10 8.9
POPULATION STUDIES 10 9.2
ANNALES HSS 10 9.8
DIANOIA 10 8.9
SIGLO XIX REVISTA DE HISTORIA 10 8.8
ALTERIDADES 10 8.4
ANCLAJES 10 8.2
AMERICAN JOURNAL OF SOCIOLOGY 10 8.9
AMERICA INDIGENA 10 7.9
ESTUDIOS ATACAMEÑOS 10 8

blogs de historia, parte 2

Una mirada a vuelo de pájaro por algunos buscadores y entre los propios sitios, nos entregó unos cuántos blogs que cumplen con estas condiciones: a) entre sus autores hay historiadores o profesores de historia; y b) están orientados al tratamiento de temas de historia argentina, principalmente. Siguiendo con lo que empezamos en blogs de historia? presentamos algunos vecinos:

Hablamos de lo diverso:
El blog Tapiales pertenece al reconocido historiador Eduardo Saguier, a quien ya hemos mencionado en historia e internet, a partir del comentario a otro emprendimiento online de su autoría.
El sitio Historia Social de la Educación funciona como blog de una cátedra de la carrera de Ciencas de la Educación de la UNLuj. Rubén Cucuzza, que está a cargo de la misma, forma parte también de la Red Alfa Patre Manes, que se ocupa de temas ligados a la lectura y a la educación.
Los autores de El mundo y Hablemos de historia son profesores de historia o están en camino de serlo. Ambos tienen otros emprendientos digitales, de los que cabe mencionar aquí Planeta Historia: un blog pensado para articular blogs de historia y repetir sus posteos, más a la manera de digg que de bloglines, pero mucho menos parecido al selectísimo ScienceBlogs. La apuesta resulta interesante aunque al estar coordinada por el autor de Hablemos de Historia, el intento por construir un territorio común comienza con la herramienta equivocada: antes que un blog, la empresa merece hacerse comunitaria bajo wiki o bajo algún sistema de gestión de contenido (Content Management System o CMS).
Saludos a todos ellos porque se suman al runrún de las ganas.